Las grietas de Brasil para realizar el mundial de fútbol

Las grietas de Brasil para realizar el mundial de fútbol

14 de Mayo del 2014

Brasil es el país del fútbol por excelencia, sin embargo, no por eso garantiza tener un gran mundial. No se habla del equipo nacional, el que tiene a Neymar como figura y que viene con viento en la camiseta luego de haber ganado la Copa Confederaciones hace un año. Los problemas se suscitan en la logística, construcción, y ante todo, la situación social del país más grande de Suramérica.

“Los estadios estarán terminados a último minuto”, sentenció Jerome Valcke, secretario general de la FIFA. Pese al ‘optimismo’ del máximo supervisor del ente del fútbol mundial, a menos de un mes para que inicie el campeonato, como mínimo tres estadios están sin culminar, siendo el de Sao Paulo el que más preocupa. La Arena Corinthians, con capacidad para más de 67.000 personas, fue inaugurada con solo 20.000 personas de aforo durante un partido de antiguas leyendas del club paulista.

Los organismos de socorro no autorizaron mayor capacidad porque el estadio sigue en construcción. Aunque la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dio el visto bueno al ‘Itaquerao’ (como se le conoce popularmente a la Arena Corinthians), a un mes del mundial solo garantizan seguridad para 45.000 personas, por lo que la logística trabaja contrarreloj para asegurar la capacidad máxima el 12 de junio, día en que Brasil y Croacia darán el puntapié inicial.

Arena Corinthians

La Arena Corinthians trabajando contra reloj para llegar a la ceremonia inaugural

Pero si la Arena Corinthians está sostenida con alfileres, las sedes de Cuiabá y Curitiba se encuentran peor. En la Arena Pantanal de Cuiabá, donde Colombia jugará ante Japón, falta instalar más de 3.000 asientos para completar los 41.000 acordados. Las obras se detuvieron en la última semana luego que un obrero muriera electrocutado, completando nueve decesos en los distintos estadios desde que se iniciaron las construcciones rumbo a la Copa del Mundo.

Mientras que en la Arena da Baixada de Curitiba, el problema mayor lo tendrá la prensa, que no tendrá lugar en el estadio y le tocará desplazarse a una carpa acomodada en el exterior del estadio para sus labores periodísticas. En ese estadio, por ejemplo, jugará la selección campeona del mundo España, ante Australia.

Más allá de Curitiba, el periodismo no la tendrá fácil. No solo por las centrales de medios que no estarán terminadas, sino porque la tecnología no será optima en ninguna de las sedes. En los acuerdos entre FIFA y el gobierno brasileño, todas las ciudades deberían garantizar cobertura absoluta de la red 4G, algo que no se dará en varios recintos, y en los lugares donde se dé, no se asegura la fiabilidad.

Peor que ello, en al menos 6 estadios no habrá servicio de Wifi, porque el gobierno no firmó aún los convenios con los proveedores e incluso cuando los firme, estos no serán de alta velocidad en el interior de los estadios. El ministro de comunicaciones de Brasil, Paulo Bernardo, fue sincero y expuso la situación que se ve venir en la que “Incluso si estos estadios firman acuerdos ahora, será muy difícil ofrecer un servicio de buena calidad”, concluyó.

Construccion Maracana

Los estadios presentan demoras y ha habido 9 muertes de obreros

La tecnología es el mal menor si se compara con otros macro problemas, como los aeropuertos y la hotelería. Algunos aeropuertos están a medio terminar y seguramente los turistas se encontrarán con obras en ellos una vez arriben al país. El de Río de Janeiro, hogar del partido final, es el que más retrasos presenta junto al de Cuiabá, y preocupa en sobremanera porque es donde se espera haya más cantidad de turistas por las atracciones que ofrece. Se estima que 400.000 de los 600.000 turistas que irán a Brasil, se queden en territorio carioca según un estudio de la agencia oficial de turismo brasileña, Embratur.

Atentos al déficit, en la sede de Fortaleza, al norte del país, se implementará un terminal de pasajeros temporal, que amilane un poco el dolor de cabeza que representa la no culminación del aeropuerto de la ciudad. Estos sitios provisionales estarán cercanos al aeropuerto principal y contarán con 1.200 metros cuadrados haciendo una tienda de campaña. Será la única solución posible porque aún terminando las obras, la logística no funcionará al 100%, como sucedió en el aeropuerto Guarulhos de Sao Paulo recién inaugurado, donde no hay asientos ‘pa tanta gente’.

Los hoteles están a reventar. El que no tiene reserva, es difícil que consiga una habitación, y aún cuando la consiga, los precios están disparados, sobre todo en las sedes de mayor movimiento como Sao Paulo y Río de Janeiro. Por ejemplo en la ciudad carioca, la noche se pagará a 247 dólares aproximadamente y en la semana de la final del campeonato, los precios subirán hasta 700 dólares, según indicó la consultora TripAdvisor.

A pesar de las quejas sobre los costos, para Alfredo Lopes, presidente de la Asociación de Hoteles de Brasil, que todo esté copado es una buena noticia. “En 2010, teníamos 29.000 habitaciones y habrá 6.800 nuevas para el Mundial. En 2016, para los Juegos Olímpicos, habrá 13.000 adicionales, o sea 50.000 en total”, expresó Lopes.

El sobrecupo es tal que incluso los moteles transformaron sus habituales servicios para mantener relaciones sexuales para brindar alojamiento familiar. “Retiramos los espejos del techo y cambiamos las camas redondas por camas tradicionales. Nuestras 87 habitaciones ya están reservadas e incluso nuestras suites temáticas -la sadomasoquista, la Hollywoodense, la Versalles y la japonesa- que no fueron transformadas, porque son muy demandadas” explicó Antonio Cerqueira, dueño del motel Villa Reggia.

La otra alternativa son las favelas. Los sectores marginales de las grandes ciudades vieron en el hospedaje una alternativa de ingresos. Cobrarán alrededor de 25 dólares al día, algo sumamente módico para los que vayan escasos de dinero. La lucha de los ‘anfitriones de las favelas’ es en contra de la inseguridad que se presume existen en las favelas. Para ellos, la situación no es tan dramática: “Los medios de prensa solo transmiten una imagen violenta de las favelas y no muestran jamás el buen lado: la samba, la alegría, la ayuda mutua”, indicó Cristiane de Oliveira, una propietaria de estos hoteles emergentes.

Inseguridad Brasil

Las favelas se transformarán en lugar de hospedaje para los ‘mochileros’

Sin embargo, aunque se pretende negarlo, la realidad es que Brasil es uno de los países más inseguros del mundo. La delincuencia en el país aumentó un 44% en el primer semestre del año, lo que obligó al gobierno a adelantar el plan de seguridad pensado para el mundial. La estrategia que se puso en marcha desde el lunes 12 de mayo, conlleva tener 2.000 patrulleros de la Policía Militar en las calles las 24 horas en Rio de Janeiro, lugar donde la crisis es mayor. En ciudades como Sao Paulo, Porto Alegre y Belo Horizonte, el plan de seguridad también se implementó aunque con menos activos en las calles.

Como respuesta a la cifra, el gobierno japonés recomendó a sus habitantes no asistir al mundial de fútbol. A los osados que vayan, Japón indicó que el país sudamericano es una de los lugares donde se producen mayor número de robos, sea con la modalidad de asalto, o con la clonación de tarjetas de crédito. Además advirtió que debido al narcotráfico, en Brasil se producen mayor número de secuestros a los extranjeros.

Para colmo, la Policía Federal de Brasil fue a huelga en todo el país reclamando un mayor aumento en sus salarios y la posibilidad de ascender de manera más eficaz en sus carreras militares. El paro tuvo lugar el 7 de mayo pero desde el seno de los huelguistas ya avisaron que planean nuevos paros durante la Copa del Mundo.

Policia Brasil

La Policía Militar también protesta. Ellos planean un nuevo paro

Al paro de la Policía Federal se le suma el de transportadores públicos, que durante los primeros días de mayo detuvo funciones durante dos días y tampoco descarta hacerlo durante el certamen. Educadores y sindicalistas de otros gremios también han amagado con hacer huelga en el torneo si el gobierno no accede a distintas peticiones que ellos acercan. Estas posturas han alimentado a los líderes de las protestas de la pasada Copa Confederaciones, donde reclaman “Más salud, menos Copa” a Dilma Rousseff y todo su gobierno.

Pese al temor de protestas, tanto en el gobierno de Dilma como en FIFA están convencidos que de existir protestas como en la Copa Confederaciones, estas serán aisladas y estarán al margen del correcto desarrollo de la fiesta del mundial, donde alrededor de 3 millones de personas se esperan circulen, 600.000 de ellos extranjeros.

Dilma Rousseff

Dilma Rousseff y la FIFA están convencidos que el mundial será un éxito en las calles ¿Será así?

“Manifestaciones, si las hay, serán actos aislados. Creo que el país está preparado porque la legislación brasileña protege las manifestaciones políticas y cohíbe las manifestaciones violentas. Creo que no hay tanta gente interesada en que la Copa sea complicada por manifestaciones violentas”, indicó de manera tajante el ministro de deportes, Aldo Rebelo, en las últimas horas.

Con este panorama, el ambiente fútbol espera que la pelota ruede en Sao Paulo el 12 de junio con el partido Brasil-Croacia, y de ahí en más, en las otras sedes. Colombia debutará el sábado 14 de junio en Belo Horizonte, y si usted pretende ir, es mejor que vaya tomando precauciones porque en Brasil, además del fútbol, tal parece que reinará el caos, la incertidumbre y el desorden.

En Twitter: @RomanGomez