Messi, el nene que nunca pudo jugar en equipos de su país

9 de julio del 2014

¿Por qué los clubes argentinos dejaron escapar a este crack rumbo a Barcelona?

Lionel Messi, jugador de futbol argentino

Hasta hace poco Lionel Messi era criticado en Argentina. Su manera de ser, su carácter, no cantar el himno cada vez que se entonaba en los partidos de la selección albiceleste, motivos para poner en discusión el sentimiento de Leo hacía el país gaucho. Sin embargo, lo que más criticó su propio pueblo fue que jamás jugó en la primera división del fútbol argentino.

¿Por qué Messi no fichó por un equipo de su país? Antes que llegara a Barcelona en 2001, la ‘Pulga’ pasó por cuatro clubes gauchos donde no le acompañó la suerte. El primero de ellos, un club de barrio de Rosario, de nombre Grandoli, al que su abuela acercó (por ella es que ahora celebra con las manos hacía el cielo) y en el que fue dirigido por su padre y empezó a convertir goles. Después de eso, tuvo un paso fugaz por otro humilde club rosarino, Central Córdoba, antes de aterrizar en el amor de su vida: Newells Old Boys.

“Las costumbres y los afectos no se pierden. Soy argentino, rosarino y leproso”, sentenció Messi a los 18 años consultado por su posible participación en las selecciones juveniles de España. El amor con Newells inició en 1994 con cuatro goles a un equipo de la liga pre infantil de Rosario y desde ahí no paró de hacer goles.

Lionel Messi

Por cinco años se cansó de marcar y marcar goles en la ‘Lepra’, como apodan a Newells Old Boys. Leo anotó 234 goles, un récord para su edad. Sin embargo, pese a su grandeza en el campo de juego, su cuerpo no le respondió de la misma forma y el pequeño Lionel padeció falta de crecimiento en su etapa de pubertad por un problema hormonal. Sin tener como resolver el problema, Newells dejó escapar a la ‘Pulguita’.

A finales del siglo XX, la mayoría de los chicos querían jugar en River Plate. Lionel Messi no era exento a ese sueño, por eso viajó a Buenos Aires junto a su padre Jorge Messi para tocar las puertas del club millonario. El encargado de recibirlo fue Eduardo Abrahamian, un ex jugador de River que por aquel entonces trabajaba con los juveniles del club.

A la espera de la prueba, Messi se entrenó en la Ciudad Universitaria por varios días. “Fue en 2000, Messi tenía 12 años y lo trajeron sus padres junto a otro chico de apellido Giménez, con el que hacía dupla de ataque en Newells. Ya el primer día que lo vi me maravilló”, afirmó Abrahamian en una entrevista realizada por el portal Canchallena.com.

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Así jugaba Lionel Messi cuando niño. Ya demostraba lo crack que era

Cerca de cumplir su sueño, Leo tuvo que pasar por un nuevo filtro. Esta vez fue el ojeador de nuevos talentos de River Plate, Federico Vairo. “Lo vi chiquitito. El padre me dijo que le gustaría que lo viera. Iba a cumplir 13 años y tenía pruebas de los de 16. Le expliqué eso, pero el padre me dijo que estaba acostumbrado jugar con más grandes”. La oportunidad le llegó y en menos de 10 minutos la ‘Pulga’ había apiñado a jóvenes mayores que él que no podían pararlo.

Vairo detuvo la práctica y llamó a Messi a un costado de la cancha. Cabizbajo, Leo fue a recibir el ‘regaño’ por parte de su instructor cuando este lo retó a seguir haciendo lo mismo y le dejó algo muy claro: “no le des la pelota a nadie y si me ves a mí en el camino, también me tienes que gambetear”. Contento, Leo regresó a la cancha para seguir descrestando a los entrenadores y ahí conoció a quien luego sería su compañero en el ataque de la selección. Se trata de Gonzalo Higuaín, quien compartió dupla de ataque durante esa semana con Leo.

Con pocos días en River, los reporteros gráficos pusieron su lente en él. La revista El Gráfico preparó una portada con el nuevo crack de 12 años que encandiló las filas de River. La imagen nunca vio la luz gracias a 900 dólares mensuales. El medio no pidió ningún dinero, pero la familia Messi sí.

Jorge junto a su hijo Lionel se acercaron al presidente riverplatense David Pintado para pedirle un trabajo al padre de familia, así como el dinero suficiente para costear el tratamiento hormonal que Messi necesitó para llegar a ser jugador profesional. No se sabe a ciencia cierta quién dijo que no, pero Messi, el crack que pudo ser de River, se marchó con el rabo entre las piernas porque los 900 dólares para el tratamiento jamás aparecieron.

¿Qué pasó? Periodistas denunciaron tiempo después que algunos dirigentes del club millonario tenían convenio con el club Renato Cesarini, que se encarga de forjar juveniles en la ciudad de Rosario, por lo que ningún joven que no fuera de esa escuela podía ingresar en las filas de River Plate.

Con el sueño frustrado, la oportunidad tocó a la puerta de Leo Messi cuando Carles Rexach, entrenador de Barcelona, lo vio y pidió al club azulgrana que lo fichara. El equipo le dio gusto al director técnico y mudándose a Lleida, una población cercana a la ciudad condal, comenzó a forjarse la leyenda de LA ‘Pulga’ con el club catalán.

Lionel Messi

Messi llegó a Barcelona influenciado por Carles Rexach quien convenció al club culé a pagarle su tratamiento hormonal

En las eliminatorias rumbo a Brasil 2014 el crack terminó de robarse el corazón de los hinchas argentinos, que cambiaron los insultos por aplausos luego de una presentación en Barranquilla ante la selección Colombia. Desde ahí, Messi es el mayor reflejo de los argentinos pero con una deuda pendiente: jugar en un club de su país. Si no lo logra, su hijo Thiago deberá saldar aquel sueño truncado que los clubes gauchos no fueron capaz de cumplirle a quien hoy es su ídolo.

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