La NBA, el deporte que alabó a Obama da la espalda a Donald Trump

La NBA, el deporte que alabó a Obama da la espalda a Donald Trump

20 de enero del 2017

La personas dicen que el deporte y la política no se mezclan. Sin embargo, esto no sucede en Estados Unidos, más aún cuando Barack Obama, el presidente saliente, es un amante del baloncesto e incluso se comenta que gran parte de su atención cuando termine sus labores oficiales estarán dedicadas a este tema, porque más allá de una pasión, este podría ser un sueño cumplido para el político.

La relación de Obama con el baloncesto nació en su niñez cuando practicaba con sus amigos y luego lo perfeccionó en la Universidad de Columbia, donde estudió ciencias políticas. Su llegada a la Casa Blanca hizo pública su pasión por la NBA. Esta siempre estuvo en el ojo público y desde que llegó el 20 de enero de 2009 a este cargo, hizo parte de muchos partidos y eventos benéficos del mejor baloncesto del mundo.

No es un secreto que Obama ama el baloncesto y esto lo hizo evidente cada vez que pudo asistir a un partido de la liga. Sin embargo, “todo lo bueno llega a su fin”,  y la NBA parece despedir a un presidente que acogió en su su casa a los campeones y en general a uno de los deportes más queridos y populares de este país.

Lebron James, uno de los mejores jugadores del mundo, le dio su apoyo a Hillary Clinton en la campaña presidencial. La estrella de Cleveland Cavaliers mostró desde siempre su descontento con Trump debido a sus comentarios racistas y los mensajes en contra de su elección fueron apoyados por muchos de sus 34 millones de seguidores que lo siguen en sus redes sociales.

Junto a él, otros deportistas del baloncesto americano decidieron no hospedarse en los hoteles del magnate luego de decir que “la raza negra nunca ha estado peor que ahora”.

El Obamacare, programa bandera de salud de Obama que beneficia a dos millones de personas, no está en los planes de Trump, otro aspecto que no cayó bien en el mundo de la NBA. “Se me revuelven las tripas. No porque los republicanos hayan ganado, sino por el repugnante tono de comentarios xenófobos, homófobos, racistas, misóginos, el Obamacare y todo lo demás. Vivimos en un país que ignoró todos esos valores que enseñaríamos a nuestros hijos”, señaló Gregg Popovich, entrenador de San Antonio Spurs.

8 years as President. A lifetime of being a fan of the game. #ObamaOut

Un vídeo publicado por Bleacher Report (@bleacherreport) el

Otro de los que se unió a las críticas fue el técnico de Golden State Warriors, Steve Kerr: “Aún no creo que sea el presidente, muchos de mis deportistas y mi familia no están contentos con esta posesión”. Stan Van Gundy, técnico de Detroit Pistons, señaló que el racismo de Trump afecta a la NBA porque gran cantidad de los jugadores son negros: “Por primera vez siento vergüenza por mi país”.

Donald Trump pasó al puesto 121 de los más ricos en Estados Unidos debido a la inversión de su campaña y a las pérdidas que tuvo en sus acciones inmobiliarias que suman 800 millones de dólares. Sin embargo, ese no fue un impedimento en ese momento, porque afirmó que financiaba su campaña sin ayuda “para no deber nada a nadie”.

Al escuchar esta afirmación, uno de los magnates de este país y dueño de Dallas Mavericks, Mark Cuban, le ofreció al republicano 10 millones de dólares solo por aceptar un debate con él. “Es un inepto por eso me gustaría preguntarle muchas cosas”, afirmó el multimillonario con una riqueza cercana a los dos billones dólares.

Así las cosas, muchos de los equipos de la NBA parecen estar lejos de la Casa Blanca hasta que la actitud  y las declaraciones de Donald Trump sean más cordiales. Entre las decisiones que se tomaron está que ningún campeón volverá a la Casa Blanca a recibir honores por parte del presidente, pese a que esto se había convertido en un acto obligado tras ganar el anillo.

¿Qué viene para él?

Es bien sabido que a Obama no le gusta quedarse quieto. En las varias entrevistas confesó que no le gustaría ejercer la abogacía en los tribunales, pero que sí le encantaría tener su propio equipo en la NBA y aunque esto pareciera estar lejos de todo que se piensa de un personaje como él, lo dijo en serio.

“No creo que tenga el temperamento de sentarme en una cámara y escribir opiniones. Creo que ser juez es un poco monástico para mí, especialmente después de haber pasado ocho años en esta burbuja. Creo que tengo que salir un poco más”, le dijo al The New Yorker hace algún tiempo.

En cambio, la posibilidad de ser socio de un equipo de la NBA, así no sean sus amados Bulls de Chicago, le atrae. “He fantaseado acerca de poder formar un equipo y lo divertido que sería. Creo que sería genial”, señaló Obama, admitiendo que sería muy difícil que el dueño de los Bulls acepte venderle a su equipo.

Según se ha podido conocer, luego de terminar su mandato al parecer invertiría gran parte de su fortuna en Philadelphia 76ers, según ha publicado el guionista y productor, Michael H. Weber, quien declaró que la opción para que él se convierta en nuevo propietario de este equipo es más que latente.

De hecho, las últimas semanas en Pensilvania se comenzó a rumorar que Obama estaría liderando un grupo inversionista que pretende comprar esta franquicia, teniendo en cuenta que él mismo se ha declarado un gran admirador de Ben Simmons, jugador que fuera seleccionado como número uno en el pasado draft  y quien será uno de los llamados a liderar el equipo en el futuro.

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Sin embargo, al ser solo rumores, habrá que ver si se da este ofrecimiento formalmente, aunque la posibilidad de que compre un equipo lo confirmó su secretario personal, Josh Earnest, quien afirmó que al presidente ser un gran aficionado a Chicago Bulls, podría marcar la posibilidad de adquirir esta u otra franquicia. “Obama perseguirá esta oportunidad siempre bajo las condiciones adecuadas”, aseguró.

“Absolutamente, me encantaría. Me gustaría ver qué tipo de equipo sería capaz de reunir. Sería muy divertido y es algo en lo que pienso a veces”, dijo Obama a GQ cuando se le preguntó qué haría cuando salga de la Casa Blanca.

Un momento para la historia

El gusto de Obama por el baloncesto es tan grande que el mandatario rompió por completo con su protocolo diario para presenciar la gesta de LeBron James y Cleveland Cavaliers, ya que el presidente más importante del planeta pese a estar de viaje durante el último juego de las Finales de 2016, tras aterrizar, estuvo quince minutos más dentro del Air Force One hasta que acabó el partido en el que los Cavs ganaron el campeonato a Golden State Warriors.

Un día después, cuando la celebración de la franquicia estaba por comenzar, llamó al sitio de concentración del equipo para felicitar personalmente uno por uno a los jugadores y hacerles saber lo importante que es para el estado de Ohio haber obtenido el triunfo tras 52 años de historia.

A partir de hoy, el expresidente tendrá mucho tiempo para pensar y planear qué hará con su vida, aunque definitivamente el baloncesto será una de sus prioridades. ¿Comprará un equipo? ¿Asistirá con su esposa, Michelle Obama a los partidos de los Bulls? Estas respuestas pronto se sabrán, porque su amor seguramente le hará estar cerca de este deporte.