¿Por qué LeBron vende más publicidad que Cristiano?

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¿Por qué LeBron vende más publicidad que Cristiano?

11 de mayo del 2017

¿Sabía usted que LeBron James recibe más dinero por acuerdo comerciales que el mismísimo Cristiano Ronaldo? Y no es el único deportista que logra hacer esto.

No cabe duda de que el deporte más popular en el mundo es el fútbol, y por lo tanto es de esperarse que sean futbolistas los atletas mejor pagados en el mundo. Cristiano Ronaldo y Lionel Messi encabezan el listado de los que más dinero reciben, con 88 y 81,4 millones de euros al año.

Estas elevadas cifras de dinero son resultado de salarios altos y jugosos contratos de publicidad. Por ejemplo, de lo que gana Ronaldo, 32 millones son de sus contratos con marcas como Nike. Similar sucede con Messi y sus 28 millones en patrocinios con empresas como Adidas.

Sin embargo, lo que resulta sorprendente en la lista de deportistas mejor pagados en el 2016 de la revista Forbes es que sean representantes de otras disciplinas los que tengan contratos de publicidad más jugosos. Por ejemplo, el basquetbolista LeBron James, tercero en el listado, gana 77,2 millones, de los cuales solo 23,2 es lo que recibe por su labor en Cleveland Cavaliers. El resto lo gana por acuerdos con Nike, Coca-Cola, Upper Deck, Kia Motor y Beats.

Dentro del top 10 del listado, aquellos que ganan más por publicidad que por su desempeño deportivo son los tenistas Roger Federer y Novak Djokovic; y el basquetbolista de Golden State Warriors, Kevin Durant.

Pero destacan figuras como el golfista Phil Mickelson, que al año se embolsa 50 millones por presencia en anuncios y comerciales, y solo 2 por su participación en los torneos del PGA Tour.

Parece ser que los equipos de fútbol pagan mejor a sus jugadores, pero también que las marcas están más interesadas en ofrecer contratos exorbitantes a tenistas, basquetbolistas y golfistas.

Este es un fenómeno que a simple vista no es lógico, teniendo en cuenta la cantidad de personas que se interesan en cada deporte alrededor del mundo. Sin embargo, este comportamiento tiene un motivo.

Lo primero que hay que entender es que el fútbol, al ser tan popular, también es el que más equipos y jugadores tiene, y cada uno de ellos mueve grandes sumas de dinero por merchandising y boletería. Por esto, las marcas deben buscar la manera de repartir equitativamente sus inversiones.

En cambio el básquetbol tiene menos deportistas y figuras, por lo que puede darse el lujo de tener mejores contratos. Pero esto no sería productivo si detrás no hubieran seguidores ávidos por adquirir la mercancía.

Es un deporte que, aunque menos populares, apuntan a un público dispuesto a comprar o con condiciones económicas más favorables, como sucede con a la sociedad estadounidense, acostumbrada a adquirir cada vez más mercancía, a diferencia de lo sucedido en Europa y América Latina, en donde el fútbol es popular pero las personas compran con menos frecuencia.

Caso especial es el del golf. Una disciplina que no tiene muchos adeptos en comparación a los otros en las listas, pero sí es del gusto de un público de las altas esferas sociales, y por lo tanto con más dinero. En este caso no son muchas las marcas interesadas, pero son aquellas que ofrecen artículos de lujo.

Es por eso que Mickelson puede ganar el 95% de su salario solo en publicidad gracias a acuerdos con Callaway, Barclays, Rolex, entre otros. Similar sucede con Tiger Woods y Jordan Spieth.

Con el tenis el comportamiento es similar. Federer recibe al año 60 millones de euros únicamente por su relación con Nike, Rolex, Mercedes Benz, entre otras.