La adrenalina corre por las venas de Juan Felipe Pedraza

24 de octubre del 2018

Juan Felipe Pedraza Cortés espera cada fin de semana para demostrar que la pasión y la adrenalina corren por sus venas. Con tan sólo 14 años ya es bicampeón de EasyKart en la categoría junior y espera conquistar más títulos y llegar a la Fórmula 1. Su pasión le viene de familia por su abuelo […]

La adrenalina corre por las venas de Juan Felipe Pedraza

Juan Felipe Pedraza Cortés espera cada fin de semana para demostrar que la pasión y la adrenalina corren por sus venas. Con tan sólo 14 años ya es bicampeón de EasyKart en la categoría junior y espera conquistar más títulos y llegar a la Fórmula 1.

Su pasión le viene de familia por su abuelo Roberto y su padre Juan Pablo, quién también corre cada sábado en sus propios carros, un Mazda adptado ciento por ciento para carreras y un Radical. Su amor por los carros, las curvas y ondear la bandera de cuadros cuando triunfa, la equilibra con sus estudios en el colegio y repite una popular frase que siempre le dice su progenitor: “Primero lo que debo y después lo que quiero”. Su gran inspirador es su padre, de quien ha aprendido mucho sobre cómo funciona un auto y qué tanto puede sacarle en una carrera.

El pasado domingo en el kartódromo de Tocancipá Juan Felipe, luego de tres hit, en que manejó y supo mantener una buena distancia y tiempo, logró una nueva victoria y se coronó por segundo año consecutivo como campeón, con lo que siente que cada vez más se acerca a su máximo sueño, correr en Fórmula Uno.

Subió a lo más alto del podio, allí recibió su medalla y el trofeo que cargó hasta KienyKe.com para conversar sobre su futuro y los retos que tendrá en su carrera profesional.

Bicampeón listo para ascender

“Cada vez que más me acerco a esa pasión quiero estar en un carro. Tengo el cupo al mundial en Italia y representaré a Colombia frente a 100 competidores, voy a ganar pero también a aprender”, confesó Pedraza feliz moviendo su| mano izquierda donde lleva las manillas de las últimas competencias.

Juan Felipe no trabaja solo, tiene al mejor equipo: su papá, su mamá Astrid y su hermana Daniela y a su preparador, Mauricio Rocha quien en días de entrenamiento lo recoge en su casa y lo lleva a recorrer a pié la pista, una práctica muy útil y que se ha perdido en el mundo automovilístico.

“Mauricio me enseña a aprender de mis errores, él siempre busca lo mejor para ser más rápido, nos tenemos mucha confianza y eso me hace sentir cómodo y así él puede trabajar bien”.

Juan Felipe antes de empezar cada carrera se toma su tiempo para meditar. Pone sus manos y cabeza sobre el timón y tiene un momento a solas. Un hábito que lo hace único y que le da un plus extra antes de salir a correr.

“En este tiempo le pido a Dios esa oportunidad, Él es el que pone todo en mi vida y ahí me concentro. Le pido que me aleje de todo mal y peligro -porque tuve un susto en un carrera en Villavicencio- que me permita realizar todos mis sueños”.

Foto Daniela Pedraza Cortés

Luego de tener su intimidad con Dios da lo mejor y pone en práctica todo el trabajo en los entrenamientos para quedar en el podio y sumar otro trofeo a los 20 que ya tiene en su casa y que entre risas confirma que ya necesita otra repisa.

Sus ídolos en la Fórmula 1 son Sebastian Vettel y Marx Vestappen. Juan Felipe se identifica con los comienzos de estos pilotos y su juventud, además de su profesionalismo a la hora de ganar y perder.

Los retos de Pedraza para finalizar el 2018 es proyectarse para el 2019 en compañía de su guía, su familia. Su padre quiere llevarlo a una categoría superior para que tenga una mayor experiencia. Un plan que Juan Felipe ve con buenos ojos, para demostrar que está hecho para el deporte motor.

“Vamos a ver si podemos subir de categoría ya mi papá quiere que este en otro nivel”.

Foto Roberto Pedraza Pinillos

Para llegar a la Fórmula 1 hay dos caminos, Juan Felipe con la mira puesta en los dos, quiere recorrerlos. El primer camino es competir en la Monomarca, luego en los karts con la marca Rotax, de allí estaría en carreras abordo de una Nissan March y para finalizar estaría en a lo Caterham. De allí los llevan a competir en Europa.

Mientras que el segundo camino es competir en el Campeonato Nacional de Automovilismo y correr en Radical.

El objetivo es y será ser llamados por equipos y patrocinadores para comenzar a estar en carreras al rededor del mundo y hacer historia.

Su familia es su principal motor y su hermana Daniela quien lo llama Pipe, parece su manager, porque además de estar en el mismo colegio, permanece junto a él en las partidas y en llegadas de todas las carreras, le cuenta los tiempos y sufre cuando otro competidor lo sobrepasa, incluso le ayuda a diseñar su casco con el que busca trazar un legado en los circuitos de Colombia y el mundo.

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