Colombia vs EE.UU, un partido aburrido que hay que ganar

Colombia vs EE.UU, un partido aburrido que hay que ganar

25 de junio del 2016

En el fútbol hemos sido, somos y seremos, un país de extremos. O somos campeones mundiales cuando ganamos, o somos los peores del planeta cuando perdemos.

Pero es momento de hacer una reflexión y con la desilusión que pudo causar el no estar disputando la final por el título de esta Copa América Centenario, ser terceros con lo que se hizo y como se jugó, le daría un matiz diferente a la actuación en el campo y aunque no sirva mucho, es mejor eso, que ser cuartos entre cuatro.

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Además, Colombia no es Argentina ni Brasil a los que les da lo mismo y si no son campeones, les importa poco este partido por el tercer lugar, que tradicionalmente ha sido el relleno de los campeonatos internacionales.

No hay nada más aburrido que un partido por el tercer puesto, pero pensemos un poco qué hubiera pasado en el mundial del 2014, si Colombia no pierde con Brasil y después Alemania nos hubiera mandado a disputar ese partido por el tercer lugar.

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Hubiera sido una locura en Colombia ser terceros. Claro, muchos lectores estarán pensando, y es verdad, que no tiene comparación un mundial con una Copa América y menos ésta conmemorativa de los 100 años. Pero la comparación sirve solo para demostrar que depende de quien lo juegue, el partido por el tercer puesto tiene una trascendencia y una importancia.

James

Nosotros hemos ganado solamente una vez la Copa América, una vez segundos y hemos sido solamente tres veces terceros en 45 ediciones. ¿Qué nos creemos entonces? Si a nivel suramericano, no somos ganadores.

Uruguay 15 copas, Argentina 14 y Brasil 8. A ellos si les debe dar pereza jugar este partido y ser terceros. Es como cambiarles un almuerzo por pan y gaseosa.

¿Pero Colombia?

Colombia ha mejorado en fútbol, en futbolistas , en participaciones mundialistas, pero no es un país ganador de títulos, por eso quedamos una vez más aburridos, por no poder ganar, pero eso es una cosa muy diferente y aunque suene paradójico, no se debe despreciar el partido por el tercer lugar, precisamente porque históricamente no hay grandes logros.

Ser terceros en el fútbol no es un gran logro, pero tácitamente demuestra que se estuvo en la pelea, que algo faltó, y que aunque después del campeón todos son perdedores, si hay una diferencia entre el tercer perdedor y el último. O para no ir muy lejos, hay una diferencia en el resultado de Colombia y en los de Uruguay o Brasil, que ni siquiera estuvieron en la pelea y se bajaron del bus en la primera ronda.

Esta Copa América desde antes de comenzar y mucho más ahora, tiene que tomarse como el mejor laboratorio para arreglar los problemas. Ya se sabe que no hay muchas oportunidades de jugar antes de los partidos de eliminatoria, y si hacen amistosos, no son rivales de alta competencia que midan y que exijan.

Es preferible perder ahora contra Chile, o no ganarle a Perú, que mostrar los errores y la ineficacia que tuvimos contra ellos, ante Venezuela o ante Brasil en los próximos dos partidos de la eliminatoria.

Perder en la eliminatoria y no ir al mundial resultaría muchísiimo más doloroso que esto que ha pasado en Estados Unidos.

Es quedarse por fuera de la fiesta principal del fútbol mundial y ya sabemos lo que significa eso, como también lo que significa estar y hacer un buen papel como pasó en Brasil 2014.

Así que mientras somos capaces algún día de volver a pelear y ganar un título, hay que afrontar con seriedad y con deseos de ganar, éste último partido de la Copa Centenario.

No sería nada entendible y en cambio muy criticable, que después de lo ocurrido, Pékerman fuera a alinear otra vez a los jugadores olímpicos. Ya ellos tuvieron su oportunidad, así haya sido mal un partido, fue suficiente como preparación a la olimpiada de Rio.

Esta Copa América Centenario hay que terminarla bien, y para eso, Pékerman debe utilizar su equipo principal, como si estuviera disputando la final, como si al frente estuviera Argentina y no Estados Unidos.

Porque hay que dejar una mejor imagen de la que ha quedado en los últimos partidos, porque los jugadores deben irse a las vacaciones llenos de confianza otra vez, y no aburridos y preocupados como estamos todos.

Son ellos, los jugadores, los talentos, los que tienen que levantar, son solamente ellos los que son capaces de encarrilar el tren de la clasificación al mundial, y por eso deben jugar y tratar de hacerlo bien, por el bien de ellos, y también por el bien de la Selección Colombia.

Pero sobre todo, porque no se puede maltratar la ilusión de todo un país, que después de esta frustración, quiere verlos de nuevo ganar en la eliminatoria y clasificar al mundial de Rusia.

Dejemos atrás las vanidades insulsas, para nosotros es mejor ser terceros que cuartos, de aquí a Pekín.