3.000 muertos al día dejan conductores borrachos en el mundo

3.000 muertos al día dejan conductores borrachos en el mundo

14 de agosto del 2013

La triste historia de todos los días. Una o varias víctimas a causa de la irresponsabilidad de los conductores borrachos. El caso que indignó de nuevo a los colombianos tuvo que ver con Diana Bastidas y Ana Torres, que murieron en Bogotá el pasado 12 de julio, tiempo después de que el taxi en el que se desplazaban fuera arrollado por Fabio Andrés Salamanca, quien tenía grado tres de embriaguez (el más alto).

El suceso es uno de los tantos que se da a nivel global. Según cifras entregadas por la Organización Mundial de la Salud(OMS), cada año se producen 1.24 millones de muertes por accidentes de tránsito.

Aunque el organismo detalla que cerca de 88 países con unos 1.600 millones de habitantes han logrado reducir el número de muertes en carreteras entre el 2007 y 2012, también manifiesta su preocupación en cuanto a 87 naciones que no adoptaron medidas consecuentes y en las que el número de muertes por accidentes de tránsito aumentaron radicalmente.

La mayoría de las víctimas mortales por estos accidentes, un 62%, se reporta en India, China, Estados Unidos, Rusia, Brasil, Irán, México, Indonesia, Sudáfrica y Egipto, donde se manejan diferentes tipos de legislación sobre conductores ebrios. Algunos son más laxos, otros más estrictos.

Las naciones que tienen  índices menores de accidentes de tránsito vinculados con el licor manejan tasas que oscilan entre 3,4 y 5,4 víctimas mortales por cada 100.000 habitantes.

Gina Watson, representante en Colombia de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), cree que el tema representa un problema de salud pública ya que existe un enorme riesgo que se representa en las capacidades del conductor pasado de tragos frente al riesgo de causar un evento fatal.

“Esto repercute también en el  incremento de costos de servicios, aumento de  discapacidad y la debilidad en la  disponibilidad de regulaciones, políticas y leyes nacionales , aunado a la debilidad en el monitoreo del cumplimiento de las mismas”.

Infografía Víctimas alcoholismo, Kienyke

Australia, Canada y Estados Unidos

En Estados Unidos, una de las naciones con mayor tasa de mortalidad en el mundo, se realizó recientemente un estudio sobre el consumo moderado de alcohol y sus implicaciones relacionadas con el manejo de automóviles.  El informe destacó que aún consumiendo un nivel muy bajo de licor, la capacidad de ejecutar actos complejos, se disminuye claramente.

Según la administración de Seguridad Vial en Autopistas estadounidenses, el alcohol es el responsable de la mitad de los accidentes de tránsito que originan muertes.

La OMS recopila una serie de estudios realizados en Inglaterra, Australia y Canadá en los que  se indica que entre un 35% a 64% de accidentes vehiculares con personas fallecidas tienen como principales actores a los conductores que presentaron un grado de alcohol en la sangre superior a 1 gramo por litro.

Los organismos internacionales recalcan sobre el riesgo de que un conductor produzca accidentes con víctimas si su nivel de alcoholemia es superior a los 5 decigramos de alcohol por litro de sangre y se multiplica por un 9.5% cuando por litro de sangre se cuenta con 8 decigramos de licor.

La OPS cree que aunque un conductor considere que es bajo el peligro si se  conduce bajo los límites legales del alcohol, queda demostrado que con niveles inferiores a los establecidos de manera reglamentaria una persona puede presentar  deterioro en sus funciones sicomotoras, especialmente si se trata de una persona poco experimentada o alguien que no toma con frecuencia.

Mapa, alcoholismo, kienyke

En Perú, cada hora hay un accidentado por culpa del alcohol

Según la estrategia de tránsito seguro y saludable del Ministerio de Salud peruano en 2012 tanto peatones como conductores produjeron un total de 8.929 accidentes de tránsito.

En este país el límite del consumo de alcohol para conducir es de 0,50 gramos por litro de sangre. Esto en lineamiento con las consideraciones internacionales. Equivale a una copa de vino o tres cervezas. Allí se recomienda no confiarse en esta ley evitando por completo el alcohol  ya que las cifras dependen de la masa corporal, la edad, el sexo, el estado de salud.

Chile, un ejemplo de normatividad

En el país latinaomericano se implementó hace unos años la Ley de Tolerancia Cero que endureció las sanciones para la conducción bajo la influencia del alcohol y la reducción del alcohol permitido en la sangre para conducir un vehículo.

En 2012 se  realizaron 55 mil comparendos, cifra que aumentó en un 40% con relación a los años anteriores; también se sacó de circulación preventiva a 2.254 conductores, los que potencialmente habrían causado accidentes. El presidente Sebastián Piñera afirmó recientemente que los fallecidos en accidentes de tránsito a causa del consumo de alcohol bajaron a 205 víctimas entre el 2011 a 148 en el 2012. Esta cifra representa un descenso del 28%.

Así mismo, los accidentes que se presentaron por el consumo de licor disminuyeron en un 27% pasando de los 5.046 accidentes en el 2011 a 3.677 en el 2012.

La práctica legal

Para la OMS las leyes sobre la conducción bajo los efectos del alcohol deben basarse en las pruebas de alcoholemia teniendo en cuenta que al ingerir licor se aumenta el riesgo de accidentes y la gravedad de las lesiones. La mejor solución, según el organismo, tiene que ver con el establecimiento y la vigilancia de leyes que limiten la alcoholemia a 0.05 gramos por decilitro (una copa de trago), lo que contribuirá a reducir significativamente los accidentes que se relacionan con el licor.

“En 89 países, que representan un 66% de la población mundial (4.600 millones de personas), hay leyes integrales sobre la conducción bajo los efectos del alcohol que limitan la alcoholemia permitida a 0,05 g/dl o menos, en consonancia con lo que se considera la práctica óptima”, considera Watson de la OPS.

Conforme a esto para la OPS la legislación es mayor en países de un significativo desarrollo económico. En las Américas, por ejemplo, diez países tienen legislación sobre el nivel de concentración de alcohol en sangre menores al 0.05  como recomienda la OMS; solamente cinco tienen regulado el nivel de concentración de alcoholemia en menores de edad en menos de 0.02% .

La relación de accidentalidad con la condición económica no es directa, pues la legislación no está determinada por el estatus económico. Países de renta alta tienen diversas reglamentaciones pero también más accidentes mortales de carácter vial. El asesor de Desarrollo Sostenible de la OPS recalca que solamente 14 países de las Américas informan sobre la muerte atribuida al alcohol de manera sistemática.

A pesar del aumento de los ingresos que se liga al consumo excesivo del licor en países poblados de África y Asia, teniendo en cuenta a la India y Sudáfrica, el uso abusivo de alcohol es un problema bien documentado en muchas naciones desarrolladas, según la agencia de Naciones Unidas.

Test alcoholímetro, Colombia, Kienyke

¿Y Colombia?

Cerca de 393 muertes relacionadas con accidentes de tránsito provocados por la embriaguez se produjeron el año pasado (8.2 muertes por semana, una persona por día). A pesar de contar con una cifra relativamente baja si se tienen en cuenta las de otras naciones, hay lugares en el país que no alcanzan a ser registrados por las autoridades, lo que conllevaría a que el dato fuese mayor.

Para el Fondo de Prevención Vial (FPV), no es sólo la policía la que debe ejecutar procesos sancionatorios, deben ser los alcaldes que con la dirección de tránsito y transporte tienen que efectuar un convenio para aumentar los controles de alcoholemia.

El organismo privado cree que hay muchas ciudades donde se ejerce poco control. “Hay una ciudad como Palmira, que tiene 280 mil habitantes aproximadamente en la que solo hay 30 policías para establecer controles; también hay municipios con 540 mil habitantes con 50 agentes, lo que habla de que hay muchos ejemplos en los que la capacidad de ejercer control es limitada”, asegura Alexandra Rojas del FPV.

Las entidades especializadas en accidentalidad y prevención aseguran que se debe dar un mensaje a la opinión pública relacionado con la fuerte penalización que existe en el país. Por ejemplo, los comparendos equivalentes a los 900 mil pesos, la inmovilización, la retención y suspensión de la licencia, hacen parte de las sanciones que se presentan a nivel nacional, pero debe haber un control más duro para que se produzca un cambio de comportamiento a largo plazo. El éxito está en lo cultural.

Rojas dice: “Una persona que en Bogotá se pone al volante después de haber consumido alcohol, llega a Miami y se porta distinto ya que posee una alta percepción de control que no la tiene en la ciudad. No se debe hacer esta discusión sin tener estos argumentos a nivel vial”.

La percepción de los especialistas es que en Colombia se ha avanzado en materia sancionatoria pero el éxito estará en trabajar sobre la aplicación de las normas ya existentes y no en la creación de nuevas leyes. “En general, la accidentalidad al país le cuesta un punto del PIB, la cuarta parte del crecimiento anual”, considera la directora del Fondo de Prevención Vial.

Gina Watson de la Organización Panamericana de la Salud cree : “Tanto a nivel nacional como mundial debe haber más educación, control de riesgos en alcoholemia para conductores inexpertos, mayores y comerciales”.

La experta manifiesta que se debe establecer una legislación sobre parámetros internacionales basados en la evidencia, medidas de edición de alcoholemia y mas políticas nacionales que restrinjan el acceso a alcohol a menores; por otra parte se deben ejecutar medidas de control social como conductores designados, accesos alternos a transporte y seguros para clientes con señas de embriaguez.

Las medidas se vienen aplicando en la mayoría de los países pero no tienen concordancia con la imprudencia y la poca inteligencia de una persona que mezcla el licor con la conducción. El ciudadano debe poner de su parte, de otra manera por más controles que existan, las trágicas muertes harán parte de la estadística diaria. ¿Usted qué elige?