Los ricos que también lloran

Los ricos que también lloran

2 de enero del 2014

Mucha gente supone que la vida sería un poco más fácil si se contara con una riqueza monetaria, pero el dinero seguramente no puede comprar la felicidad. Las siguientes personas tenían, al parecer, la vida servida en bandeja de plata, pero todos ellos, en secreto, sufrieron penurias emocionales y físicas; adicciones y abusos que hicieron de sus vidas algo mezquino.

El mundo del deporte no es ajeno al despilfarro y a los excesos. Un caso representativo tuvo que ver con el basquetbolista de los Celtis de Boston, Antoine Walker, que luego de amasar una fortuna de US$110 millones de dólares en 12 años de carrera, perdió el control y se gastó el capital que tenía. Según el portal Yahoo Sports, Walker es perseguido por dos bancos que reclaman el pago de las deudas que contrajo.

A pesar de ser una de las estrellas del baloncesto más importantes en la pasada década, tuvo fuertes recaídas emocionales producto de la responsabilidad que tenía a la hora de mantener a cerca de 70 familiares. No contó con asesoría y por ejemplo, le construyó a su mamá una mansión con cancha de basquetbol en las afueras de Chicago.

Otro ejemplo de que el dinero no necesariamente da una vida perfecta tuvo que ver con el cantante, presentador y empresario industrial argentino, Ricardo Fort.

Heredó una fortuna familiar a través de la empresa Felfort, establecida para comercializar productos alimentarios como el chocolate. Murió en noviembre de 2013 a la edad de 45 años a causa de una hemorragia gastrointestinal. Pero la agencia Télam dice que el filántropo y showman argentino destinaba gran parte de su dinero a las cirugías plásticas ya que no era feliz con su apariencia.

Se practicó 27 operaciones para cambiar su fisionomía. Le colocaron talones artificiales e implantes en distintas partes de su cuerpo que posiblemente repercutieron en su estado de salud. De nada le sirvió el dinero que tenía.

Como estas historias, la revista Oddee recopiló los siguientes casos en los que los abusos y el maltrato hicieron parte de la vida de muchos herederos. La fortuna para ellos fue, seguramente, haber logrado salir ilesos.

Petterson y Georgia Inman, Kienyke

Herederos de monopolio tabacalero en Estados Unidos fueron encarcelados en un sótano

En un artículo de agosto del 2013 titulado “Los niños ricos más pobres del mundo”, la revista Rolling Stone reveló los horrendos detalles detrás de dos adolescentes herederos de una de las mayores fortunas de Estados Unidos.

Petterson y Georgia Inman de quince años son los hijos de Walker Inman, el sobrino de la heredera y magnate del tabaco Doris Duke. Los gemelos obtendrán US$1.000 millones de dólares al cumplir los 21 años, sin embargo, ambos jóvenes pasaron tres meses en un hospital mental por lidiar con un trauma relacionado con su complicada infancia.

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La familia Duke controló en el pasado la totalidad de la industria tabacalera en Estados Unidos. De allí nació la prestigiosa Universidad de Duke y por si fuera poco, la fundación regala millones de dólares cada año. Sin embargo, el heredero de la fortuna, Walker Inman, fue un drogadicto que sometía a sus hijos a distintas clases de abusos. Junto con su esposa, Daralee Inman, compañera de drogas  y adicta al alcohol, Walker dejó rutinariamente a sus niños en un sótano y los maltrataba físicamente cuando estaba drogado.

Mientras los hijos de millonarios suelen tener vidas extravagantes, la educación de Petterson y Georgia fue esporádica y sus vidas eran tan enclaustradas que emocional e intelectualmente dijeron estar atrofiados.

Ellos todavía creen en Papá Noel, por ejemplo, y sufren de pensamientos suicidas y anorexia, luego de ser mal alimentados durante toda su infancia.

Walker Inman expuso a sus hijos a gases químicos mientras estaba drogado. Los gemelos ahora viven con su distanciada madre, una exbailarina, y acuden a una intensiva terapia.

Christina Crawford, Kienyke

Christina Crawford: adoptada y abusada por una leyenda de Hollywood

Christina Crawford tenía menos de un año de edad cuando fue adoptada por una glamorosa estrella de cine, la actriz Joan Crawford. Christina creció en medio del lujo, sin embargo afirmó que durante la mayor parte de su vida fue víctima del abuso mental y físico por parte de su madre. Lo dijo en su libro de memorias “Queridísima mamá”, que se publicó dos años después de que su madre falleciera. Tiempo después se convirtió en una película protagonizada por Faye Dunaway (interpretó a Joan Crawford) y Diana Scarwid quien hizo de Christina.

La heredera alega que su madre era alcohólica y sufría de violentos cambios de humor, los cuales la llevaban a golpear y gritar a sus hijos. Los hermanos adoptados de Christina demandaron, alegando que otra hermana, Cathy LaLonde y su marido, Jerónimo, se aprovecharon de la condición mental de su anciana madre para aumentar su propia fortuna. Christina tiene ahora poco o ningún contacto con su hermana, y ha pasado a ser una actriz y escritora, así como defensora de los niños abusados en el mundo.

Anthony Marshall y Brooke Astor, Kienyke

Heredero de la fortuna Astor descuida a su madre como venganza por su infancia

Anthony Marshall es el único hijo de la reconocida filántropa Brooke Astor. Esta es una de las familias de sangre azul más ricas y respetadas en Estados Unidos. Tristemente, la historia de abuso y negligencia de los padres es un largo legado que sigue  llenando los principales diarios del país. Brooke Astor se casó dos veces. Su primer marido, J. Dryden Kuser, era un acaudalado político de Nueva Jersey, con quien tuvo un hijo, Anthony. Astor alega que su primer marido abusó de ella y de su hijo durante su relación. Astor afirma que Kuser los sometió a ella y Anthony a una serie de abusos físicos y verbales.

Ariel Winter, Kienyke

La actriz de Modern Family que fue maltratada por su madre

Los fans de la comedia de ABC Modern Family se sorprendieron al escuchar que una actriz de la serie, Ariel Winter, de 14 años de edad, quien interpreta el personaje de la hija de Alex Dunphy, fue sometida secretamente a la crueldad y el maltrato de su madre, Crystal Workman.

En 2012 Ariel presentó, con la ayuda de su hermana mayor, una demanda contra su mamá afirmando que  la sometía constantemente a abusos “físicos” (cachetadas, golpes, empujones) y “emocionales” (insultos sobre su peso y privación de alimentos), durante un periodo prolongado de tiempo.

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Aunque Crystal Workman negó todas las acusaciones en su contra, hace 20 años le fue quitada la custodia de su hija mayor Shanelle por las mismas razones.

Shanelle vivió en hogares de paso durante varios años hasta que tuvo la edad suficiente para salir por su cuenta. Ahora, Ariel vive con ella, aunque su madre y padre hayan solicitado de nuevo la custodia.

El equipo de Modern Family sabía de los abusos a los que Ariel era sometida  pero no pudieron hacer mucho para ayudarla.

Casey Johnson, Kienyke

Heredera de la fortuna de Johnson & Johnson muere en la miseria 

Casey Johnson, hija de Woody Johnson, el dueño de Johnson & Johnson y los New York Jets, murió en Los Angeles con tan solo 30 años. Casey fue encontrada en su apartamento.

No sólo era una rica heredera, ella y su padre escribieron conjuntamente un manual sobre la alimentación de niños diabéticos titulado ‘Managing Your Child’s Diet’. Además tenía una hija adoptiva llamada Ava Monroe.

En su último año de vida, los presuntos problemas con las drogas condujeron a que la familia le cortara la ayuda económica.

Leigh Horowitz, Kienyke

Niña rica comenzó en las drogas a los 8 años

Leigh Horowitz es la hija del director general del gigante de la moda Tommy Hilfiger, Joel Horowitz. Creció con asombrosa riqueza, asistió a escuelas privadas elegantes, y tomó vacaciones lujosas. Desafortunadamente su padre trabajaba largas horas y viajó extensamente. Debido a esto, a sus dieciséis años Leigh ya era adicta a las drogas. Comenzó a fumar marihuana cuando tenía sólo ocho años de edad. Luego probó drogas más pesadas como cocaína, LSD y heroína.

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Siempre tuvo problemas en la escuela por llegar borracha o drogada y parecía estar en una espiral descendente que nadie podía arreglar. Al descubrir que su hija consumía drogas, su padre la engañó haciéndole creer que estaban tomando un viaje para esquiar, pero en lugar de eso fue enviada a Ascent, un programa para niños con problemas.

Mientras se sometía a una extensa y costosa terapia, los padres de Leigh se sorprendieron al enterarse de que había sido abusada sexualmente desde los siete años. Este suceso contribuyó seguramente al uso de las drogas y el alcohol.

La terapia que recibió salvó la vida de Leigh quien fue capaz de rehabilitarse para recuperar la relación con sus padres y llevar una vida laboral productiva.

Callie Rogers, Kienyke

Mujer se gana la lotería a los dieciséis años pero lo pierde todo debido a los abusos del pasado

En 2003, Callie Roger tenía apenas 16 años y se ganaba un salario mínimo. Por suerte se ganó una importante lotería en el Reino Unido, superior a los US$ 2.800 millones de dólares. Aunque la adolescente juró comportarse de manera responsable, pronto comenzó a gastarse el dinero con rapidez. Solo nueve años más tarde y con dos hijos a bordo, perdió gran parte de sus ganancias en cirugías, fiestas y cocaína. Toda su fortuna se fue y le quedaron US$2.000 dólares.

Después de buscar ayuda para su adicción a las drogas, Callie se dio cuenta de que gran parte de su derroche se debía al largo historial de abuso al que fue sometida durante su infancia.

Hace unos meses le dijo al diario The Sun: “Yo juré que ganar la lotería me haría tan feliz que me olvidaría de todo lo que me hicieron. Pero una vez que el rumor de ganar se apagó en cuestión de semanas, me di cuenta de que todavía estaba paralizada por los pensamientos desagradables de lo que ese hombre me hizo.” Recientemente, Callie se volvió a casar y está estudiando para ser enfermera.

Mackenzie Phillips, Kienyke

Mackenzie Phillips, la actriz que tenía relaciones con su padre

En 2009 se produjo un escándalo en Estados Unidos, tras las sorprendentes revelaciones de la actriz y cantante, Mackenzie Phillips, que dijo haber mantenido relaciones sexuales con su padre, John Philips, fundador de la agrupación musical ‘The Mamas & The Papas’.

El músico y padre de Jeffrey, Mackenzie, Chynna, Tamerlane y Bijou; nació en California del Sur, de un padre marino y una madre india.

Como se recuerda, Mackenzie Phillips aseguró, en una entrevista que mantuvo con Oprah Winfrey, no solo que su padre la inició en las drogas; sino que también la obligó a mantener relaciones sexuales con él, mientras los dos se encontraban drogados. Después de ello, según Mackenzie, los dos iniciaron una relación incestuosa.

Fuente: Oddee.com