Atacaban al capitalismo y fueron absorbidas por el arte pop

Atacaban al capitalismo y fueron absorbidas por el arte pop

13 de septiembre del 2014

La expresión del ser humano es un camino sin límites. Y este camino se hace más fácil de recorrer gracias a las expresiones artísticas. Artes plásticas, artes visuales, música y escritura han sido el camino para que muchos le muestren sus ideas al mundo. Y la música ha sido el vehículo tal vez más usado por aquellos que no querían tener ‘nada que ver’ con el orden y las reglas preestablecidas de la sociedad.

Violar estar reglas dio vida a nuevos ritmos y expresiones que finalmente se volvieron en símbolos de resistencia. Pero esto no deja de ser más que una anécdota cuando los años pasan. No es lo mismo escuchar Sex Pistols en este momento a como lo fue en 1977.

Hoy en día, a pesar de lo importantes que fueron, pasan a ese sistema de la producción en masa y se convierten en símbolos de la cultura pop actual. Por eso, estos grandes himnos de la anarquía, estas canciones que buscaban luchas sociales, parecieron ser absorbidas para volverse representantes de que todo se puede volver consumible y masivo.

Arrancamos con Pink Floyd. Antes de que ‘The Wall’ viera la luz, la legendaria banda había tenido grandes canciones con menos sentido social y algo más de psicodelia.

La época de Syd Barrett y el consumo de LSD dio rienda suelta a canciones como ‘Arnold Layne’ e ‘Intelestar overdirve’. Himnos de una época en que el rock experimentaba para seguir en constante evolución. La salida de Syd llegó con cambios y la banda evolucionó a su espectáculo teatral que llevó a niveles jamás vistos.

La fama ya era normal para estos músicos que cuando sacaron ‘The Wall’ pasaron las fronteras y se volvieron leyendas. A pesar de que esta canción marcó un hito de protesta sobre los sistemas educativos, hoy en día suena como una más y las nuevas generaciones solo identifican a Pink Floyd con esta canción, lo cual no es malo, pero sí triste para una banda que solo quería un mundo mejor.

‘Smells Like Teen Spirit’ nace cuando Kurt Cobain mira un anuncio de desodorantes. El líder de Nirvana se cuestiona sobre todo lo que significa ser joven y bello. Creó una letra llena de rabia, con una guitarra fuerte e invitaba a gritarla para no ser ese joven que Cobain criticaba. Pero todo ha cambiado. Las bandas que se hicieron grandes en las radios universitarias de EEUU hoy hacen parte de un todo y esta canción hasta se escucha en festivales de música electrónica. ¿Qué haría Cobain al ver su creación en un lugar como el Tomorrow Land?

Los reyes del ‘Trash’, Metallica, es tal vez la banda más exitosa de metal del mundo. Sus discos se han vendido por millones y los cambios que ha experimentado en sus años de carrera no les ha costado vigencia. El álbum negro, tal vez el más pop de esta banda, significó abandonar su sonido trash y de solos eternos de guitarra, para tener un sonido más universal y que le llegara a todo público. Y lo logró. ‘Nothing Else Matters’ es su balada más legendaria, tanto que aquel que no gusta del rock la puede reconocer fácilmente.

Los Fabulosos Cadillacs marcaron una tendencia en América Latina. El hecho de haber crecido es una época posterior a la dictadura en Argentina los hizo madurar a las malas. Esa rabia la plasmaron en letras de alto contenido social y crítico. Una de las más famosas se la dedicaron a Víctor Jara, artista chileno muerto durante la dictadura de Augusto Pinochet. La canción que le dedicó la banda argentina fue ‘Matador’. Fue una bomba y se hizo popular en toda Latinoamérica. Hoy se escucha como base en cánticos de barras bravas de todo el continente.

Fabulosos Cadillacs

Manu Chao ha sido un abanderado de las causas sociales. A donde llega genera pequeñas revoluciones con sus fieles fanáticos. Pero, esas canciones llenas de rebeldía y profundas letras sobre la sociedad han pasado a un segundo plano para cuando de pogear y no escuchar se trata.

Caso concreto de ‘Welcome to tijuana’, éxito del cantante que narra de manera mordaz la vida en esta zona fronteriza entre México y EE. UU, hoy en día es furor en las fiestas cuando suena y todos prenden sus piernas, y no sus oídos, para disfrutarla y entenderla.

Manu Chao

La culpa no es de los cantantes, es lo único claro, y todo en la vida es un ciclo. Eso pasa con la música. Los contextos de estas canciones cuando nacieron eran diferentes. La ventaja de esto es que por lo menos viven de alguna manera.