Obesidad y snacks, ¿qué piensan los gremios de ellos?

Obesidad y snacks, ¿qué piensan los gremios de ellos?

23 de octubre del 2014

Uno de los casos que más conmovió a la opinión pública se dio en México. “Poncho” tenía 12 años y lucía sano y robusto. Comía sin restricciones y en plena etapa de desarrollo su apetito era algo más que abierto. En un niño en crecimiento lo normal es que su apetito sea voraz.

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Pero en diciembre de 2013 “Poncho” se desplomó en plena clase de educación física y murió a causa de un infarto. Lo impactante de la muerte del niño generó una movilización desde las redes sociales liderada por su familia. Se llamó “Ni un Poncho más”.  Allí se invita a la reflexión sobre la alimentación en los niños.

México es uno de los países que más sufre por obesidad. Es el país donde ‘los niños gorditos’ están en la prioridad de la salud pública. Son varios los factores que influyen en la obesidad. El primero de ellos es la mala alimentación, el bajo acceso a alimentos realmente nutritivos y el sedentarismo generado por diversos factores. La obesidad aumenta en un 12% la mortalidad en los jóvenes.

El peligro no solo radica en que se den más casos como el de “Poncho”. Según la OMS, un niño obeso tiene una alta probabilidad de perpetuar su condición hasta que sea adulto. Esto aumenta el riesgo de enfermedades como la diabetes y problemas cardiovasculares.

Desde la OMS se han intensificado las campañas dirigidas a los niños. Esto incluye la regulación de la publicidad que va dirigida a esta población.

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Cuando Michael Bloomberg era alcalde de Nueva York impulsó una revolución respecto al consumo de gaseosas. Desde la alcaldía se promovió la reducción de los vasos gigantes de bebidas con altos niveles de azúcar como las gaseosas y los energizantes. Esto desató algunas protestas que afirmaban que “Nueva York necesitaba un alcalde y no una niñera”. Sin embargo, Bloomberg estuvo firme en su idea para combatir la obesidad.

Y es que estas regulaciones no son nuevas. En algunos países se reguló de manera muy fuerte la publicidad de bebidas alcohólicas y marcas de cigarrillos en eventos deportivos.  En Perú también se inició una fuerte legislación a la ‘comida chatarra‘. Todo esto hace parte de esfuerzos gubernamentales para combatir la obesidad. Aparte de esto, se promueven hábitos más saludables y promoción de la actividad deportiva para bajar los niveles de sedentarismo. Esta es una tarea complicada en una época en que los dispositivos electrónicos se convierten en la única forma de entretenimiento de parte de la población.

Otros países que han desatado una guerra contra la comida chatarra son Dinamarca, Hungría y Finlandia que han aumentado impuestos para estos alimentos y en algunos casos prohíben una serie de alimentos en colegios con el fin de evitar la obesidad infantil. En Dinamarca los impuestos se dan a grasas, chocolates y comidas con exceso de azúcar. El consumo se ha limitado.

Niña alimentacion

Pero, ¿qué opinan las empresarios de estas restricciones? Kienyke.com habló con Carolina Lorduy, Directora de la Cámara de la Industria de Alimentos de la ANDI, para conocer la opinión del gremio al respecto.

¿Qué opinan de las restricciones a la comida chatarra?

En primer lugar, el concepto de “chatarra” que se ha venido generalizando, no tiene ni una definición a la cual acudir para su comprensión, ni es adecuado para referirse a ningún tipo de comida.

Las restricciones que se vienen planteando desde instancias internacionales y gobiernos locales se refieren a la cantidad de ciertos nutrientes considerados de importancia en salud pública, contenidos en las diferentes clases de alimentos, y cuyo consumo en exceso puede ser considerado como uno de los múltiples factores de riesgo para el desarrollo de algunas enfermedades no transmisibles.

Esta preocupación, legítima por parte de las autoridades y que es compartida por la industria de alimentos, dista mucho de los intentos de personas que inexplicablemente han estigmatizado a la industria de alimentos y que pretenden descalificar sus productos, satanizarlos e infundir miedo entre los consumidores.

De manera general, las restricciones sobre cualquier producto o sector económico deben estar adecuadamente sustentadas desde lo científico y lo técnico y ser razonables -en el sentido de ser eficaces para el problema que se quiere abordar.- y proporcionales, es decir, que no desborden ese objetivo para entrar a restringir innecesariamente una actividad económica lícita y, en el caso de los alimentos, con una función social trascendental.

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¿Desde el sector empresarial qué iniciativas proponen para tener una vida más saludable?

Es preciso anotar en primer lugar que la industria de alimentos de Colombia no es ajena ni indiferente frente a los problemas de sobrepeso y obesidad y las enfermedades crónicas no transmisibles asociadas a éstos, prevalencias que se están incrementando en el mundo. Bajo esa conciencia, estamos comprometidos con lo que está en nuestras manos aportar para prevenir tales problemas.

La prevención es un esfuerzo conjunto de la sociedad, en la que el Gobierno, la academia, la industria, la comunidad médica y los propios consumidores estamos llamados a cumplir un papel, cada uno en su ámbito de acción.

En el ámbito de la publicidad, las empresas del sector han adoptado políticas para ejercer esta actividad de manera responsable y con los más altos estándares éticos. Particular atención se presta a la publicidad relacionada con productos que pueden ser consumidos por niños, niñas y adolescentes.

Estamos determinados a informar y educar al consumidor en la lectura de los etiquetados de los alimentos. En muchas circunstancias e instancias se habla de esto pero se implementa poco.

Por otra parte, es de destacar el empeño de la industria de alimentos en la promoción constante y sostenible de la adopción de hábitos de vida saludable. Todos sabemos que solamente la combinación de actividad física suficiente con una alimentación balanceada y variada en las proporciones y porciones adecuadas tendrá un impacto tangible en la disminución de los índices de sobrepeso y obesidad en la población Colombiana.

¿Esas restricciones a la comida chatarra pueden ser realmente efectivas en la población?

Lo que ha probado ser efectivo para la población es, por un lado, la educación de los consumidores en la adopción de hábitos de vida saludable y en aspectos particulares de la alimentación, como tener en cuenta y saber identificar las porciones adecuadas, evitar los excesos, tener una alimentación variada que incorpore todos los grupos de alimentos y evitar el sedentarismo.

¿A qué productos y qué sector del negocios de comidas afectaría estas restricciones?

En los sitios en donde se han establecido restricciones se han dirigido principalmente a las bebidas azucaradas -exceptuando lácteos- y en algunos casos a alimentos que se consideran como de alto contenido calórico, pero sin tener en cuenta sus propiedades nutricionales, por lo cual el mensaje que se manda al consumidor resulta confuso.

Hamburguesas

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SNACKS EN EL MUNDO

Un estudio de la consultora Nielsen afirma que alrededor del mundo anualmente se venden 347 mil millones de dólares en Snacks. Europa y Estados Unidos lideran la venta de estos alimentos. Sin embargo, regiones como América Latina y Asia Pacífico han incrementado su participación en este mercado en 4% y 9% respectivamente.

“Los snacks sin azúcar y los bocadillos que reemplazan algún alimento del día están mostrando un fuerte crecimiento, lo cual indica un cambio de mentalidad de los consumidores enfocado a la salud” afirmó Susan Dunn, VP Ejecutiva de Servicios Profesionales Globales de Nielsen.

Claudia Sanabria, coordinadora de nutrición de Unilever, habló con Kienyke,com sobre lo que significa comer sano y sobre las iniciativas desde la empresa privada para mejorar los hábitos alimenticios.

¿Cómo definen el comer saludable?

Comer saludable es llevar una alimentación balanceada que le proporcione al organismo todos los nutrientes necesarios para garantizar un correcto crecimiento y desarrollo (proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas, minerales, fibra) en las proporciones adecuadas para cada individuo, pero siempre pensando que la alimentación debe estar al servicio de la nutrición pero sin renunciar al placer del sabor.

¿Les preocupa la salud de sus consumidores?

Claro que sí, es por eso que como compañía promovemos el desarrollo de programas educativos dentro de nuestros clientes en pro de motivar estilos de vida saludable, brindando educación nutricional, manejo microbiológico de los alimentos, técnicas de preparación de alimentos, entre otros, logrando así mostrar que con pequeños cambios que se hagan en sus platos, se pueden lograr preparaciones con un excelente sabor pero mejorando su aporte nutricional.

¿Los productos light son realmente light?

En Colombia, según la Resolución 333 sobre etiquetado nutricional, un producto puede tener la denominación de “light” solo si se le ha realizado una reducción en su aporte de calorías o su contenido de sodio comparado con el alimento de referencia, por eso es tan importante que nuestros consumidores aprendan a leer e interpretar la tabla de información nutricional de los productos, para que de esta forma puedan hacer elecciones más asertivas según sus requerimientos y gustos.

¿Creen que las medidas que se vienen tomando a nivel mundial realmente crearán hábitos saludables?

Creemos que la sumatoria del esfuerzo público-privado, puede generar resultados superiores a los que se realizan de manera separada, trabajando en equipo con el involucramiento de todos los actores: gobierno, industria y academia, en pro del desarrollo de programas educativos en materia de estilos de vida saludable, educación nutricional y actividad física.