‘Hugo Sazón’, el embajador de la cocina colombiana en China

Foto: Cortesía

‘Hugo Sazón’, el embajador de la cocina colombiana en China

16 de marzo del 2017

“¿Si Colombia está llena de restaurantes chinos, por qué no podemos llenar a China de comida colombiana?”, es el interrogante que plantea Hugo Quiroga, quien dejó su país natal para aventurar y convertirse en el propietario de uno de los restaurantes latinos más reconocidos en ese país.

Pero no fue un camino fácil. Antes de conquistar paladares en el gigante asiático vendió ropa interior para hombre, pidió comida a desconocidos, durmió en la calle y aprendió mandarín a pulso.

La pasión que llevó a Hugo a China

Su primer destino fue España. Además de poco equipaje, en 1999 se llevó los sueños de una nueva vida y el legado que le dejaron sus padres: la cocina.

“Desde pequeño me gustaba cuando veía a mi mamá preparando los alimentos y mi papá fue cocinero en varios restaurantes de Colombia, por eso siempre he sido muy aficionado a esto. Trabajé durante 12 años en restaurantes españoles como ayudante hasta llegar a ser cocinero principal”.

Pero justo cuando Hugo estaba adquiriendo reconocimiento y su situación empezaba a mejorar, llegó la crisis económica al país Europeo. Se quedó sin empleo y fue difícil reubicarse. Sin embargo, según dice en diálogo con Kienyke.com como colombiano demostró que no se iba a quedar “varado” y buscó opciones para hacerle frente a su propia crisis.

“Vi en Facebook a una persona que vendía pantaloncillos de marca muy baratos y claro eran réplicas, entonces lo contacté y me puse a vender en la calle. Hasta que un día la persona que me los daba no me volvió a vender, pero me di cuenta de que las etiquetas estaban escritas en chino y deicdí irme hasta allá para comprarlos, enviarlos y ser distirbuidor”.

Foto: Cortesía

Foto: Cortesía

Sin saber nada de China, de su cultura, su gente y su dioma, Hugo pidió prestados 800 euros y llegó a Shanghái en 2012. En la imponente metrópolis comenzó su camino de emprendimiento. Pero ocurrió otra vez, cuando todo parecía marchar a buen ritmo, su vida dio un vuelco en una tierra extraña.

“Como dice el dicho popular, ‘la ambición rompe el saco’. La aduana en España decomisó todo el surtido que había enviado porque eran copias y claro que es delito; yo había invertido todo mi dinero y me quedé en China sin un peso. Terminó la estadía paga en el hotel y un día llegué y me tenían las maletas en la recepción. No sabia qué hacer, estuve durante dos semanas viviendo en la calle, me quedaba en un parque y para comer iba a una plaza de mercado en la que unos chinos me daban lo que fuera, pero a mí no me importaba”, narró a este medio.

‘Hugo Sazón’ conquistó a China

Pero su suerte cambió días después. Conoció a un grupo de músicos colombianos que le aconsejaron viajar a la ciudad de Yiwu, donde según ellos era más sencillo encontrar empleo. Y así fue. Hugo halló trabajo en un restaurante, donde hacía lo que más le gustaba. Incluso, después de ganarse la confianza de sus jefes, logró que cambiaran el menú y que las labores que hacían fueran más limpias.

“Un día un colombiano que conocí me dijo que si sabía hacer empanadas y le contesté que sí, entonces me encargó algunas y le gustaron mucho. Más y más colombianos empezaron a comprar y fui dándome a conocer”.

Y aunque de acuerdo con Hugo el jefe de cocina para el que trabajaba se sintió desplazado por él y le dijo a la Policía que no tenía permiso para trabajar y además lo echó, el sueño de vivir en el extranjero no se acabó. Al contrario, evidenció que la comida internacional era escasa en esa ciudad, y como sus empanadas eran un éxito, las empezó a vender en la plaza donde meses antes pedía alimento. 

Luego consiguió un pequeño local en Yiwu para vender también chorizos, arepas y con el tiempo, ajiaco y bandeja paisa. Como él dice, le puso estilo y sabor latino y entrenó a 10 señoras del país asiático que después de tres años saben preparar varios platos típicos colombianos.

¿El resultado? Un negocio propio, independiente y en crecimiento que enamora a latinos y chinos. 

“He conseguido un restaurante muy grandísimo de 50 mesas, los platos los preparo yo al estilo y sabor latino”.

“Los ingredientes los he ido consiguiendo desde otras ciudades a las que he ido y me los siguen enviando por correo”, precisa.

Después de años de esfuerzo y sacrificio, ‘Hugo Sazón’ tendrá su primera sucursal en un nuevo centro comercial que van a abrir en Yiwu.

“Es un buen negocio pero hay que esmerarse en hacerlo, no es la plata que se va a ganar sino la pasión y la delicadeza que le pones porque un mal paso te lleva a la quiebra”, continúa.

Así como empezó, deleita a propios y foráneos con sus famosas empanadas. Son el plato más vendido. Lleva cuatro años con su proyecto, y aunque dice que extraña a su querida Colombia, cree que las oportunidades están hechas pero hay que correr a buscarlas. 

“Cuento esta pequeña historia no con pesar sino con alegría, las cosas tienen su sacrificio y hay que perseverar. Trato de llevar buena imagen de mi país así sea cocinando”.

Vestido con delantal negro y alistándose para una nueva jornada de trabajo, piensa en aquellos compatriotas que también se fueron al otro lado del mundo, no para emprender sino para hacer alguna actividad ilícita.  

“De pronto ellos también en un momento de desespero se van a la aventura, arriesgan y fallan, pero aquí el más mínimo delito es duramente castigado, así sea encontrarse un bolso y no devolverlo. Lo cierto es que hay muy buenas oportunidades en China, y una de ellas es venderles a los asiáticos nuestros productos, nuestra fruta, porque aquí no hay tanta variedad y no son tan ricas como las de allá. Esta es mi oportunidad y la debo aprovechar”, finaliza.

“¿Si Colombia está llena de restaurantes chinos, por qué no podemos llenar a China de comida colombiana?”, dueño de ‘Hugo Sazón’.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO