Ahora todo es mejor

Ahora todo es mejor

27 de agosto del 2013

Director Ejecutivo de Corpoica

No es mi costumbre salir a rebatir cada información equivocada que se escribe sobre Corpoica. Sin embargo, lo hago en esta ocasión debido al daño que el columnista Indalecio Dangond le viene generando a esta institución, que finalmente comienza a salir adelante. Dangond acude a falsedades flagrantes y desinforma a la opinión pública, con quién sabe qué soterradas intenciones. Aprecio el periodismo de opinión como uno de los muchos formatos válidos de control social, pero siempre que parta del análisis riguroso de la información y del conocimiento suficiente de los temas tratados, como claramente no ocurre en el caso del señor Dangond.

El fin de semana pasado rebosó la copa con un artículo llamado “Ahora todo es peor”, donde lanza dardos a diestra y siniestra contra todo el mundo, y en particular contra Corpoica. Dangond dice: “…Tal es el caso de los 30,000 millones que le giró (el Fondo de Adaptación) al director de Corpoica Juan Lucas Restrepo para que zonificara las amenazas de la región, creara un sistema de alertas agroclimáticas tempranas (SAAT) e implementara un sistema de transferencia de tecnología a nivel local…”, y termina el párrafo el columnista diciendo: “Infortunadamente esa platica se embolató y ahora todo es peor”.

Los 30 mil millones de pesos que son en realidad 27 mil millones son un contrato con el Fondo de Adaptación que apenas inicia y está proyectado a 30 meses, o sea que finaliza en 2015. No es para el Sur del Atlántico, como también da a entender el señor columnista, sino para 16 departamentos y 54 cadenas productivas locales. La “platica” no está “embolatada”, y en el 2015 espero que este sea uno más de los proyectos de mostrar de Corpoica y el Fondo de Adaptación. Tampoco el proyecto va a cobrar ni ignorar, ni más faltaba, toda la información previa y conocimientos de Corpoica como malintencionadamente hace creer en otra parte de su texto donde dice que en 2005 haciamos “estudios gratis”.

Aprovecho para contar lo que hemos hecho en el Sur del Atlántico con otros recursos recibidos desde 2011 de Colombia Humanitaria, en una llave entre “costeños”, que han liderado las acciones desde nuestros centros de investigación de la Costa Atlántica, y “cachacos centralistas” como nos denomina Dangond.

En una primera fase nos dedicamos a atender desde nuestras capacidades la tragedia invernal para que la gente pudiera reiniciar sus labores productivas y salvar de la hambruna algunos de los bovinos que no murieron ahogados. Entregamos 635,000 cangres (semilla) de yuca y 107,000 cormos (semilla) de plátano entre otras especies,  282 toneladas de silo de yuca forrajera y 6,050 bloques multinutricionales, además de 4,000 kilos de pasto estrella como fuente semillera para restablecer potreros; con estas entregas beneficiamos a cerca de 2,900 familias productoras en 5 municipios del Sur del Atlántico. Muestreamos más de 5,000 bovinos contra hectoparásitos, mastitis y otras enfermedades; monitoreamos aguas, suelos y plantas para generar mapas de riesgo y recomendaciones tecnológicas. En resumen, hemos estado presentes sin un interés diferente al de ayudar, y nuestra ayuda ha sido reconocida por los beneficiarios.

Pero vamos más allá: en 2012 montamos 174 hectáreas de sistemas silvopastoriles en un piloto de validación tecnológica en Candelaria y Santa Lucía que nos dio las bases para en la actualidad estar estableciendo entre 2,000 y 3,000 hectáreas más desilvopastoriles con pastos, leguminosas, especies arbóreas, cercas eléctricas, etc. para más de 600 ganaderos familiares de muy pequeña escala en éstos y cuatro municipios adicionales, lo que les va a permitir multiplicar varias veces su capacidad productiva e ingresos. La meta final dependerá del clima y del registro de beneficiarios que nos van entregando. La Gobernación apoyará con un programa de repoblamiento bovino y estamos organizándonos para acompañar con transferencia de tecnología los próximos años para garantizar que esta iniciativa sea un éxito y para que, contrario a lo que dice el columnista, todo sea mejor. También estamos completando la entrega de 150.000 mil árboles de mango, guayaba y cítricos, un proyecto estructurado desde 2012 y que el columnista sugiere como gran recomendación.

Además de nuestras acciones en el Atlántico, tenemos muchas más resultados de alto impacto social frente a la ola invernal 2010-2011 para mostrar en otros 14 departamentos: cultivos de arroz en La Mojana, chontaduro en el Pacífico y fríjol en los Santanderes, solo para mencionar algunos casos. Me corresponde, al ser responsable por una entidad del Estado como es Corpoica, no solo alcanzar la excelencia requerida para servir de manera efectiva al sector agropecuario que enfrenta tantas dificultades, sino refutar estos casos de desinformación y mala leche utilizando los mismos medios en los que se publican, y de ser necesario, llevar a los calumniadores a los estrados judiciales.