Estas son las decisiones laborales que lamentará en un futuro

Estas son las decisiones laborales que lamentará en un futuro

14 de enero del 2015

Existen ciertas conductas o decisiones laborales que trazan una línea en la carreras profesionales de muchos. Sin embargo, una vez que se cruzan, se corre el riesgo de arrepentirse en el futuro.

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Todos los días nos enfrentamos a decisiones: estudiar una determinada carrera, aspirar a una empresa, aprender idiomas o habilidades, cambiar de empleo o simplemente aceptar un ascenso.

Pero existen aquellas, que son menos cruciales, pero determinarán el modo de vida a largo plazo.

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Bernard Marr, el consultor de management en alianza con LinkedIn y el Foro Económico Mundial, explicó a Forbes México aquellas medidas que hacen cruzar la línea entre el trabajo y lo que realmente se aprecia en la vida.

Fingir ser alguien que no es

Aparentar ser fanático de los deportes solo porque a su jefe le encantan, por ejemplo, podría ser más perjudicial de lo que se imagina. Todo puede empezar como una mentira piadosa para encajar en ciertos círculos sociales. Sin embargo, con el paso del tiempo, el mentiroso preferirá callar por temor a ser excluido.

Bernard Marr dice que pretender una afición o interés inexistente generará, casi siempre, una profunda sensación de vacío.

Tomar decisiones solo por dinero

Pese a que el dinero siempre será un factor importante, no es buena idea tomar una decisión solo por este aspecto.

Antes de cambiar de trabajo o tomar un ascenso,  debería analizar cómo se sentiría y los riesgos que implicaría. No sería lógico que alguien prefiera salir de una empresa que le ofrece estabilidad a otra, que tenga que ser liquidada en poco tiempo.

Creer que puede cambiar algo en su trabajo

El foco de alerta se enciende cuando piensa: “este sería el trabajo perfecto si sólo…” Nadie es responsable por las fallas sistémicas en el área de trabajo.  Hay que evitar pensar que se puede cambiar el área administrativa, por ejemplo,  si usted pertenece al área comercial.

Conformarse

Un trabajo ‘aceptable’, con un salario ‘aceptable’ y prestaciones ‘aceptables’ no debe ser suficiente. Aunque al principio de la vida profesional la mayoría de profesionales arrancan desde abajo, no hay que aspirar a jubilarse en la empresa donde realizó sus prácticas si su trabajo no es valorado después de cierto tiempo.

Al conformarse en un lugar en el que no se está a gusto pone en duda la confianza en sí mismo.

 Trabajar más de la cuenta

De pronto piense que eso es lo que se espera de usted porque es jefe, porque tuvo un aumento o solo porque quiere un puesto mejor en la empresa. Sin embargo, ni su cuerpo ni su vida personal  le agradecerán semejante sacrificio.

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Poner a lo último a sus amigos o a su familia

Alguien exitoso siempre está rodeado de una red de protección, personas que lo apoyan y  quieren lo mejor para usted a diferencia de sus compañeros de trabajo o empleados, que tal vez son relaciones circunstanciales. Esos amigos cercanos y la familia deben ser prioridad, para tener a alguien que le considere a usted como su prioridad.

Tratar de controlarlo todo

No pretenda pasarse de “mandón” con sus amigos o compañeros de trabajo. No todo en la vida puede salir como deseamos. La clave es aprender a diferenciar lo urgente de lo importante. A veces hay que dejar que las cosas pasen.

Nunca equivocarse

Tratar de evitar riesgos no trae un verdadero aprendizaje. Los errores a veces enseñan más que los éxitos. El punto focal es determinar lo que se lograría y lo que se podría perder. En otras palabras, tomar riesgos, cometer errores y aprender de ellos.

Pensar sólo en sí mismo

La mejor estrategia para aprovechar oportunidades personales es ayudar a otros a superarse. Si siempre antepone sus intereses sobre los demás, se verá solo tarde o temprano.

No valorar su propia felicidad

La gente por lo general piensa que puede posponer su felicidad. Pero esos momentos de felicidad nunca llegan.

Priorizar la felicidad es una decisión necesaria, que a veces implica cambiar de trabajo, pero otras sólo se trata de disfrutar aquel que ya se tiene.