Diferencias entre el Coaching y la Psicología

Foto: Archivo Analítica.com

Diferencias entre el Coaching y la Psicología

15 de abril del 2018

Una de las preguntas más frecuentes que realizan las personas cuando quieren acercarse a una sesión de Coaching es acerca de las diferencias de esta con la psicología. Y es que para nadie es un secreto que “Coach”o “Coaching” es una palabra que ha sido prostituida debido al muy confuso uso que se le da en diferentes ámbitos.

Pero entonces, ¿Qué es el coaching?

Coaching es una práctica profesional que busca ayudar al cliente a alcanzar logros significativos en su vida personal o profesional. Este modelo está focalizado en “ayudar a aprender” que es muy diferente a enseñar.

El Coach no le dice al cliente (Coachee), lo que tiene que hacer, su tarea no es enseñar, juzgar o dar consejos, sino el de preguntar a través del arte de la mayéutica socrática. A través de estas preguntas se estimula la reflexión, a cuestionar las creencias limitantes y a descubrir todos los recursos internos y externos que tiene para el logro de los objetivos, favoreciendo así del desarrollo del crecimiento personal.

Todo Coach debe ser un experto certificado y cualificado, con las competencias y herramientas necesarias para ayudar y acompañar procesos a nivel individual y de equipos. La Psicología estudia la estructura y funciones de la mente humana, las leyes que la rigen y los procesos de desarrollo, en sus dimensiones cognitiva, conductual, afectiva, neurofisiológica y bioquímica.

Algunas diferencias entre ambos profesionales:

La principal diferencia es el perfil profesional de la persona a la que se acude. El coach puede ser útil para resolver situaciones más puntuales y el psicólogo ayudará a las personas a través de un proceso más extenso a comprender mejor situaciones de su pasado y presente.

El coaching es un proceso de crecimiento individual o empresarial centrado en obtener soluciones para conseguir objetivos, mientras que la psicología trabaja con pacientes aquejados de un sufrimiento psíquico debido a procesos traumáticos, que le impiden conseguir metas altas.

El coaching tiene un promedio de duración de 8 a 12 sesiones con una frecuencia quincenal mientas que la psicología trabaja con el paciente de manera prolongada con una duración variable que puede exceder el año.

En todo caso, lo más importante acá es que cada área debe saber cuáles son sus linderos para poder respetar el trabajo de cada quien y llegar a un entendimiento y respeto de las profesiones.

Un buen coach sabe que no está para diagnosticar patologías, ni para realizar evaluaciones ni mediciones de test psicométricos, sabe que debe referir inmediatamente a un psicólogo y para ello es importante que el coach viva y respete su código deontológico.

A pesar de todas las fricciones y conflictos que en ocasiones se dan entre los especialistas de ambas áreas, lo importante es la vocación que les mueve de asistir lo mejor posible a los pacientes y clientes y que, a veces, estos esperan y demandan que colaboren entre sí, respetando los linderos de cada especialidad.

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