Hilos de superación y amor en el Costurero de Comfenalco Antioquia

Hilos de superación y amor en el Costurero de Comfenalco Antioquia

15 de Septiembre del 2016

Puntadas de vida para romper la monotonía y el estrés se tejen con gran compañerismo y convivencia en el Costurero del Centro de Desarrollo Cultural de Moravia, un espacio amigable y didáctico que se ha encargado de devolver a las amas de casa un momento de tranquilidad, aprendizaje y diversión para “pasar bueno”.

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25 amas de casa, la mayoría de la tercera edad, se reúnen todos los viernes de 9:00 a 11:00 a.m., para enlazar sus historias de vida por medio de la costura en Moravia, el barrio que años atrás fue el basurero de la ciudad, pero que gracias a las intervenciones positivas de las administraciones municipales y la caja de compensación Comfenalco Antioquia, es ahora un epicentro de oportunidades y desarrollo social.

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Problemas de depresión, crisis por obtener la jubilación, ansiedad, estrés y muchas más dificultades las han sabido cortar de raíz, como a su ropa vieja, la que llevan cada viernes para elaborar sus hermosas manualidades de material reciclable.

“Tengo 55 años y puedo decir que este Costurero me alegra la vida, no veo la hora de que llegue el viernes para asistir porque aquí en Moravia, Comfenalco nos ha dado una gran familia a las amas de casa, en donde guiadas por la maravillosa profesora que tenemos, aprendemos a coser y gracias a eso le hago los arreglos de la ropa a mis nietos”, dice Berta Jaramillo.

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Más que aprender a coser para Adriana Rodríguez el costurero se convirtió en una terapia que la escucha y la ayuda a entender la enfermedad por la que pasa su hijo. “Tengo dos hijos. Uno de ellos tiene cáncer y para mí eso se convirtió en una verdadera pesadilla. En el costurero he logrado salir de la monotonía y aprender a llevar esa situación difícil de mi vida, pues mis compañeras y la profe son adoradas y siempre me brindan su apoyo”.

“Aquí lo que parecemos son loras mojadas”, cuenta entre risas Carmenza Izquierdo, una abuela y mamá de 62 años a la que todo lo que hacen en el Costurero le parece espectacular, porque gracias a eso ha podido dejar sus preocupaciones y aprender nuevas técnicas de costura, combinadas con las magníficas conferencias que les da la profe.

La familia que se construyó

Para un proyecto especial, educativo y divertido como este, su líder debía reunir gran experiencia y saber en torno a la costura, pero además poseer la cualidad más natural e innata del ser humano: El amor, y eso precisamente fue lo que encontraron en la profe Luz Mari Villa, una mujer luchadora que no se da por vencida y logró después de sus 40 años, obtener su título universitario como Licenciada en Humanidades y Lengua Castellana, y toda una vida de saberes en torno a la manualidad.

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“El taller es un momento donde yo personalmente paso muy buen; además de transmitir conocimientos, el grupo me genera mucha tranquilidad y aprendizaje. El objetivo principal es que las señoras tengan un espacio para ellas y mediante la educación, también gocen, dejen el estrés de toda la semana”, relata Luz Mari, quien en cada clase propone un tema para discutir. El de este encuentro fue la osteoporosis.

Este valioso costurero de convivencia, ubicado en un contenedor al que Comfenalco le llamó Nodos, hace parte de los programas de formación ciudadana del Centro Cultural de Moravia y durante dos veces al año, recibe gratuitamente a cada una de sus participantes para desarrollar durante 40 horas, obras de arte que al final de los cursos son expuestas al público.

“Este espacio ha sido un proceso que ha crecido y se ha fortalecido con la comunidad. Es una excusa para que la técnica en la elaboración de artesanías con material reciclado u otros elementos sea un escenario para que las mujeres de nuestro barrio y comuna tengan una oportunidad de conversar, hacer catarsis y realizar procesos de memoria desde lo formativo, que unan la visión comunitaria para formar públicos. Es por eso que hoy, después de 8 años de creación, el Costurero se convierte en un proyecto de construcción de comunidad”, contó Ana María Restrepo, directora del Centro Cultural de Moravia.

En lo que alguna vez fue un basurero y un sector de violencia, Comfenalco Antioquia hace presencia con sus programas de formación ciudadana, que le apuestan al acompañamiento de las personas de la tercera edad que desean transformar el mundo con puntadas de amor.