Las gallinas se declaran perseguidas por el gobierno y las CAR

18 de julio del 2014

El presidente de Fenavi denuncia graves cifras de contrabando de pollo.

Pollos

La avicultura colombiana produce 1.3 millones de toneladas de carne de pollo, y 11.6 millones de huevos, al año. Sin embargo, los avicultores, alglutinados en Fenavi (30 años) consideran que la industria se ha limitado por persecución oficial, cuando deberían apoyarla para que sea más competitiva a nivel internacional.

El presidente de la Federación de Avicultores de Colombia, Andrés Valencia Pinzón, diagnostica la situación.

¿Cuáles son las preocupaciones del sector?

Primero, el abastecimiento de las materias primas. El sector demanda más o menos unas 5.5 toneladas de granos entre maíz, frijol, soya y sorgo, y esas materias primas no son producidas en Colombia. No tenemos una producción suficiente de maíz. El sector importa más o menos unas tres millones 600 mil toneladas de maíz al año que pudieran ser sembradas en Colombia.

Absurdo que un país agrícola no produzca maíz?

Lo que pasa es que no están dadas las condiciones jurídicas para que Colombia se vuelva un país agropecuario en la medida en que todavía tenemos las restricciones en la propiedad de la tierra, la situación de la altillanura que no está del todo resuelta; no ha salido la ley de tierras.

Hay una serie de factores que evidentemente afectan la siembra a gran escala de los granos que necesita la avicultura y se deben generar las condiciones. Nosotros también jalonamos la agricultura.

Si Colombia quiere ser un país agrícola lo va a ser gracias a la avicultura, y seguiremos dependiendo de la oferta mundial hasta que no se den las condiciones en Colombia para sembrar maíz, sorgo y soya.

¿Hay otros factores en contra?

Sí, la regulación ambiental. Nosotros hemos venido discutiendo con el Ministerio de Medio Ambiente una resolución que regula la emisión de olores ofensivos. Estamos en el campo; el nuestro es un sector que por su característica intrínseca de producción genera unos olores, y el Ministerio de Medio Ambiente emite una resolución que básicamente nos impide actuar de manera competitiva a la hora de hacer la producción de carne o de huevo, especialmente en las granjas.

¿El ministerio frena el negocio por los olores de los gallineros?

Nos obligan a unas mediciones. Cada una puede costar 30 millones de pesos.

Obviamente habrá medidas de mitigación que se tendrán que hacer y que se están haciendo, pero los controles son, digamos, excesivos. Los límites que estableció el ministerio no corresponden a estudios técnicos o estudios serios.

En Colombia no existen laboratorios acreditados para hacer las mediciones de los olores, y a su vez aún el ministerio no ha sido capaz, no ha generado las condiciones para crear un protocolo que maneje las quejas, no existe un protocolo de quejas, y hay una total desconexión entre las Corporaciones Autónomas Regionales y el Ministerio de Medio Ambiente.

Las Corporaciones exageran ese término de autónomas y son ruedas sueltas hoy en día en todo el sistema nacional ambiental. La resolución de olores mantiene la vigencia, sin haber entrado en rigor. Pero las corporaciones autónomas las están aplicando y están, a mi modo de ver, abusando de este tema, acosando a los avicultores en sus granjas, imponiendo unos requisitos que no han sido reglamentados.

Andres Valencia Pinzon Fenavi

¿Hay matoneo del sector oficial hacia la avicultura colombiana?

En la parte ambiental diríamos que sí, especialmente en las Corporaciones Autónomas Regionales.

¿En qué regiones es más notoria la persecución?

Lo vemos muy notorio en el Valle con la CVC: lo vemos en Cundinamarca más que todo con las alcaldías, con el establecimiento de nuevos planes de ordenamiento territorial.

Hoy en día además del tema ambiental tenemos una competencia por el uso del suelo. El campo colombiano se está volviendo un lugar de recreo, donde se están haciendo casas de recreo y hoteles.

La avicultura y otras actividades pecuarias están siendo desplazadas por las actividades de recreo o de vivienda.

¿La avilcutura crece o decrece?

Hemos venido creciendo, a pesar de la política que existe alrededor de la agricultura. Este es un sector que no recibe un solo peso del gobierno, tampoco subsidios, una ayuda, un crédito blando; es un sector que tiene un fondo parafiscal donde los propios avicultores aportan una plata, que administramos nosotros, y que ha permitido al sector duplicarse en los últimos 15 años.

La producción de carne de pollo y huevo se ha duplicado. Hoy en día somos el generador más importante de proteína animal que existe en el país.

¿El sector avícola se siente apaleado, perseguido por el gobierno?

Le hemos hecho varios planteamientos al gobierno y no hemos obtenido respuesta positiva.

Pedimos que se instale la comisión nacional avícola que por ley debe estar implementada con el fin de hacerle seguimiento a la política sanitaria en el sector. Le hemos pedido al gobierno que incremente los recursos de la política sanitaria en el ICA para manejar el sector avícola.

Creemos que hay un desbalance en el recurso tanto humano como financiero en ese instituto para tratar las enfermedades aviares. Este es un sector fundamental para la seguridad alimentaria del país y creo que no está siendo tratado como tal.

¿A ustedes también los golpea el contrabando?

Colombia recibe un volumen importante de contrabando de pollo, especialmente de Venezuela. Pueden estar entrando al país, mensualmente, 1.500 toneladas de pollo procedente del vecino país, más o menos al 40 por ciento del mercado de pollo en Norte de Santander, ocasionando pérdidas superiores a los 70 mil millones de pesos.

Se supone que Venezuela es un país, con capacidad de producir pollo muy similar, pero importa pollo de Brasil y Nicaragua, que extrañamente no se ve en los supermercados.

¿Y qué hace el Estado colombiano para enfrentar esa situación?

Hemos denunciado y las autoridades hacen algunos decomisos que han ido en aumento. Parece que el contrabando también sigue creciendo.

El problema parece ser el diferencial cambiario. Venezuela maneja múltiples tasas de cambio y una de ellas en la frontera es 10 veces superior a la tasa de cambio oficial, lo que hace que se generen incentivos para contrabandear hacia Colombia.

¿Los colombianos cada día comemos más pollo?

Colombia se ha vuelto un país cada vez más rico y en la medida que el ingreso per cápita aumenta, pues aumenta el consumo de proteína, comiendo más pollo y carne, más huevos.

Hay una gente que está saliendo de la línea de pobreza que puede comer más de un huevo a la semana, pueden comer ya dos, otros todos los días. Eso genera obviamente un aumento en la demanda.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO