La presidenta de Terpel cuenta cómo ascendió en el recio ambiente petrolero

La presidenta de Terpel cuenta cómo ascendió en el recio ambiente petrolero

20 de octubre del 2014

Al dirigir una petrolera se espera que Sylvia Escovar tengo un acento firme y hasta algo malgeniado. Pero no es así. Su tono de voz es pausado y dulce, conciliador y deja ver entre sus palabras que cree firmemente en la paz del país. Su voz parece trasmitir esperanza. Así es esta mujer que trabajó con Enrique Peñalosa en Bogotá y con la alcaldía de Cartagena donde conoció la verdad tras las murallas.

Su paso al sector privado le ha servido para ganar varias distinciones, su liderazgo es reconocido en el país. Sus causas son brindar experiencias en Terpel y que Colombia logre una verdadera reconciliación si se firma la paz.

¿Cómo ha sido la vida empresarial de Sylvia Escovar?

Ufff es algo larga. He tenido una carrera profesional bastante diferente a muchos ejecutivos, porque digamos que he cambiado bastante tanto de sectores como de segmentos. Soy economista y pensé que toda la vida iba a trabajar en el sector público, realmente ese era mi sueño, trabajar y  servir a mi país.

Empecé trabajando en el Banco Mundial. Desde el Banco Mundial uno conoce todo los sectores de la economía. En esa época los créditos multilaterales casi que financiaban toda la inversión pública en el país. Fue bien interesante ver desde ese ángulo al país, su desarrollo, sus necesidades, las inversiones, entonces fue espectacular pero siempre mi anhelo era trabajar con el Gobierno.

Entonces del banco me fui a trabajar a Planeación Nacional coordinando todo lo que eran los temas de créditos multilaterales y luego bilaterales. Luego de planeación me fui a trabajar a Cartagena con el alcalde y fue la oportunidad de conocer la vida municipal, regional, las cosas buenas y malas de un gobierno regional. Aprendí muchísimo de la gente, de la idiosincrasia. Regresé a Bogotá y volví a Planeación Nacional donde trabajé haciendo evaluación de políticas públicas. Luego por temas personales me fui a vivir a Cali en una época donde por primera vez se elegían por elección popular.

¿Esa experiencia de conocer el país le sirvió para que sea nombrada jurado del Premio Nacional de Paz?

Creo que la formación que uno tiene  es al final la suma de muchas partes y muy seguramente eso contribuyó a tener el perfil que hoy tengo y que fue por el cual me eligieron para ser parte del jurado. No sé si específicamente sepan de esa experiencia que tuve en algún momento, pero fue importante en términos de liderazgo que hoy es muy importante para calificar el tema del proceso de paz.

¿Cómo ve el proceso de paz?

Nosotros recibimos propuestas de todo el país de personas naturales, de empresas públicas, privadas, de cualquier iniciativa que contribuya a que los colombianos nos entendamos mejor y que haya un mayor desarrollo sociocultural del país, a que haya paz, a que nos reconciliemos, es decir, cuando uno habla del premio nacional de Paz cree que está enfocado al tema del conflicto armado y en realidad no lo está. Está enfocado a que exista un mejor país en el futuro.

¿Qué opina de iniciativas como Soy Capaz?

A mí me encanta. Digamos que la esencia, la filosofía del programa era decir que la paz no es un tema que se firme en La Habana. La paz es un tema por el que debemos trabajar todos y que nos va a costar a todos y de qué soy yo capaz en términos personales y empresariales de dar de mí mismo para lograr la paz.

Lograr la paz no solo con los grupos guerrilleros, es lograr la paz con el señor de al lado, con mi competencia, con el tráfico de todos los días. Es una nueva actitud para lograr un país en el que se pueda vivir en paz realmente.

¿De qué es capaz Sylvia Escovar para aportar a la paz?

En términos de Soy Capaz hemos hecho un programa dentro de la compañía. Nuestro eslogan en Soy Capaz es servirle a Colombia, servirle a Colombia de manera generosa.

Internamente estamos haciendo campañas de cómo ser generosos con la información, cómo ser generosos con las decisiones y con los proyectos. Estamos trabajando con la agencia de reinserción, estamos trabajando con el Gobierno en todo lo que necesiten en términos de reinsertar a la empresa privada dentro de esta nueva actitud de reconciliación que hay en el país.

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Foto: campaña Soy Capaz

¿Cómo llegó a Terpel?

Trabajé en el Gobierno de Peñalosa, fui subsecretaria de educación, en donde hicimos unas cosas espectaculares en todo el tema de colegios en concesión, bibliotecas, subsidios para colegios de buena calidad pero sin muchos recursos. También fui subsecretaria de hacienda viendo las necesidades de la ciudad más importante en Colombia en el tema de recursos y crecimiento.

Luego trabajé en Fedesarrollo y finalmente llegué a Terpel donde me enamoré de esta compañía. Siento que igual trabajo por los colombianos en esta empresa que está en muchos lugares del mundo tratando de beneficiar a los colombianos con todas las decisiones que toma. Desde aquí se lideran iniciativas como Soy Capaz y otras tantas en lo que Terpel siempre está de primera como aliado del país, que es uno de los mayores valores que tiene esta compañía.

¿Cree usted que Terpel ya se salió del segmento de “solo vender gasolina”?

Absolutamente. Lo que estamos es vendiendo experiencias para las personas. Creemos que una compañía que tiene la oportunidad de servirle a un millón de personas diarias, en todas las estaciones de servicio está la responsabilidad y la obligación de hacer que esas personas salgan más contentas de ahí que lo que entraron y eso es lo que queremos hacer no solo con el servicio.

Por ejemplo, hay temas como la dignidad que le da a uno un baño limpio o las tiendas que estamos haciendo dándole valor a la gastronomía colombiana, a la diferencia de las regiones. Las tiendas son nuestra excusa para decir y valorar lo diferentes que somos los colombianos. En Bogotá encontrará changua, en Medellín fríjoles, en Bucaramanga va a encontrar arepa santandereana. Por eso digo que se salió del segmento de las gasolineras.

¿Es justo el precio de la gasolina en Colombia?

Creo que eso no se puede medir en términos de justicia. Son políticas del Gobierno. La gasolina depende absolutamente de las decisiones del Gobierno en términos tributarios y en términos de que puede incidir en cómo asignar un recurso que tiene. Es una decisión del Gobierno y nosotros siempre respetamos las decisiones del Gobierno.

¿Cómo se imagina a Colombia si por ejemplo tuviera el petróleo que tiene  Venezuela?

Con más recursos (risas…) Creo que Colombia es un país que se ha caracterizado por un buen manejo macroeconómico y esperaría que si tuviera más recursos  pues claramente tendríamos mejores posibilidades. Sin embargo, considero que Colombia lo hace muchísimo mejor que Venezuela. No necesariamente cuando uno tiene los recursos lo hace mejor.

¿Le preocupa el hecho de que la producción petrolera de Colombia pareciera estancada?

Creo que en este momento se está haciendo todo para incentivar de una mejor forma la producción petrolera. El hecho de que haya bajado la producción es parte de lo que dice el Ministro Cárdenas que tiene ahorita un déficit en su presupuesto y muy seguramente se trabajará para cuadrar ese presupuesto.

¿Qué iniciativas tienen para cuidar el medio ambiente?

Terpel es una compañía que supera los estándares legales establecidos. No solo cumple con la ley sino que va más allá en todos sus procesos. Tenemos varias iniciativas como el bosque en Baranoa, tenemos la primera estación de servicio para carros eléctricos. Tenemos un alta participación en gas natural vehicular que es un combustible menos contaminante.

Hemos trabajado con el Instituto Tecnológico de Pereira con todas las muestras de diesel para biocombustibles. Trajimos un carro para hacer todas esas pruebas e hicimos un vuelo con un combustible a partir de plantas. Es un combustible que no compite ni utiliza plantas que se usan para el consumo humano.

Volviendo al tema de la paz, ¿cuál será la primera reacción de Sylvia Escovar si se firma la paz?

Creo que tendría dos reacciones. Una de mucha alegría porque se cerraría de manera formal un proceso que ha sido desgastante y largo. Lo segundo es ver qué vamos a hacer nosotros, porque en lo que pase estamos muy involucrados.

Como Terpel y como personas que trabajamos en esta compañía, es ver cómo podemos ayudar a que las cosas realmente no se queden en una firma, es como el gran reto que tenemos los colombianos.

Creo que es un tema importante la dejación de armas, el tema de parar el conflicto armado, pero ahí empieza una época que va ser bien difícil y bien bonita en términos de la generosidad   que tengamos todos los colombianos de generar nuevas propuestas de cara a las personas que dejan de estar en la guerra, de apoyar todos los proyectos de presencia del Estado en todas las zonas donde no ha sido tan presente.

¿Ha sido difícil como mujer ganarse el respeto en el sector petrolero?

No, para nada. Sin desconocer que no hay muchas mujeres en el sector, estoy en una compañía donde si hay muchas mujeres. La inclusión es una palabra fundamental. Aquí puede encontrar todas las posiciones políticas, de género, etc. Aquí hay cabida para todos  empezando por los accionistas que creyeron en una mujer independientemente de su género, creyeron en su trayectoria, en los conocimientos, por eso no ha sido difícil.

Consejos para ahorrar gasolina

Tanquear en la mañana o en la noche es mejor porque la temperatura es más bajita entonces la gasolina no se expande. El carro debe estar bien calibrado. Hay que llenar el tanque siempre que se pueda.

Cuando hay más aire dentro del tanque la gasolina se evapora más rápido, entonces entre más lleno tengas el tanque menos se evapora la gasolina. Lo más básico es que el carro esté bien mecánicamente, con eso hará menos esfuerzo al andar y gastará menos gasolina.

¿Qué opina de la competencia?

Tenemos muy buenos competidores, tengo que decirlo. Pero creo que nosotros sobresalimos en infraestructura, precio  y en servicio. En eso demostramos ser líderes. Por eso todos los días nos levantamos con la necesidad de ser mejores.