La empresa de esmaltes que nació de las cenizas

La empresa de esmaltes que nació de las cenizas

1 de marzo del 2019

En 1990 en la Carrera 39 con Calle 78 de Bogotá un celador accidentalmente produjo un incendio que acabó con toda la fábrica más grande de esmaltes en Colombia, Masglo. Estaba rociando thinner a una estopa para limpiar y el líquido llegó a un toma corriente, lo que generó el lamentable hecho.

“A pesar de que el incendio acabó con todo lo que había en la fábrica, no provocó daños mayores a ninguno de nuestro personal del equipo”, explicó Luis Arévalo Cuellar, Fundador y Socio de Cerescos propietaria de Masglo y Admiss.

Inicialmente Masglo era un equipo muy pequeño, conformado por un mensajero que hacía las veces de asistente de laboratorio, una ingeniera química y un servidor que hacía de visitador a los clientes, estaba en el área comercial y relacionamiento con el mercado.

Al incendio se le sumó la pérdida del 80% de clientes potenciales como Jolie de Vogue y Yambal debido a la apertura de todas las importaciones, y a la llegada de nuevos proveedores internacionales al país. Había dos caminos: cerrar la empresa o crear una marca propia. 

Arévalo optó por la segunda, “me di cuenta que había un problema con la sedimentación y me dije: ¡Voy resolverlo!”, aseguró. Encontrar la solución no fue fácil, se demoraron 10 años para encontrar la fórmula, fue el ingeniero Jaime Angulo quien lo logró.

En el año 1993, nació Masglo, que significa Mas Glow (más brillo), lo hizo con el fin de hacer frente a la crisis económica de la compañía que no garantizaba su permanencia en el mercado. A pesar de tener solo 20 colores, estos se caracterizaban por una alta calidad lo que hacía y hace que sean elegidos entre las manicuristas.

Foto: Luis Arévalo Cuellar, fundador de Cerescos. / Ilustración: Juan Felipe Castro.

Una paisa, la responsable de los nombres de los esmaltes Masglo

En 2015 una usuaria en Facebook le escribió a Masglo: “Masglo tengo una inconformidad sobre los nombres de sus esmaltes, es un producto para la mujer, somos su principal consumidor, ¡somos el pulmón de su empresa! ¿Cómo se atreven a tildar a sus clientes? ¿Buscona? ¿Fufurufa? ¿En serio? ¡Que atrevidos!”.

Y la respuesta de la empresa no se hizo esperar: “El Poeta de los nombres Masglo te manda un saludo cordial a ti y a todas las mujeres del mundo y se les quiere como son; al final lo que importa es lo que va por dentro. Me encanta que sean autónomas y que tengan la libertad de escoger que actitud pueden tomar. Atentamente, el Poeta de los Nombres Masglo”.

El director de mercadeo de la marca indicó que el esmalte de nombre “buscona” es el tono más vendido, junto a “fufurufa”. Pero ¿De dónde salieron estos nombres? El caleño Nelson Cabrera Ríos, presidente de Cerescos a quien le encantan los deportes explicó a KienyKe.com:

“Cada producto en las marcas de belleza tienen un código y Masglo inició con el mismo proceso. Una clienta en Medellín le dijo al señor Arévalo: ‘oiga usted por qué no le pone nombres a esto para que lo diferenciemos’. De ahí nació una clara diferenciación de lo que es la marca”.

Cabe mencionar que los nombres de los esmaltes no son traducidos para venderlos en el exterior. “La etiqueta va en inglés o portugués pero los nombres se quedan, son una insignia, no podemos cambiarlo porque cambiaría el sentido”, dijo Cabrera.

Las uñas de las colombianas en manos de Nelson Cabrera Ríos

Ríos nunca imaginó ser el presidente de una multinacional, su inclinación era más filosófica y por eso estudió esta carrera. “Yo me imaginaba siendo un escritor muy famoso, a pesar de todo sigo escribiendo y me gusta”, aseguró a KienyKe.com. 

Actualmente, Masglo vende sus productos a 25 países del mundo, “yo dije esto es interesante y cuando entré hubo bastante afinidad con la marca”, declaró.

Antes de llegar a la compañía lideró Beiersdorf (fabricante de Nivea y Eucerin) en Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú y Uruguay. También se desempeñó como gerente regional GlaxoSmithKline (GSK), en los que estuvo a cargo de América Central y el Caribe.

“En Colombia hay más de 37.000 centros de belleza, el 80 % están presentes en los barrios, la relación es muy buena”, Nelson Cabrera.

Para el gerente de Masglo, el maquillaje y los productos de belleza hacen parte del día a día de una mujer y por esto cree que estos productos deberían entrar a la canasta familiar. “Es complejo entrar a discernir en ese aspecto con el Gobierno porque obedece a objetivos de financiación pero sí estos productos sí deberían hacer parte de la canasta familiar”.

Cuando ocurrió el incendio que acabó con la fábrica, el señor Luis Arévalo decidió alquilar una bodega en la carrera 64 en Bogotá. Desde ese entonces y hasta ahora se encuentra el laboratorio y producción de esmaltes. La empresa que contaba con 30 empleados y colaboradores hoy exporta a medio mundo y cada vez conquista más mercados.

“Para mí Cerescos y su marca Masglo, es haber formado una familia donde todos somos amigos del trabajo, de vida, de lucha. Quienes apuestan su vida, dan lealtad y trabajan con mucho amor y dedicación por ver la marca posicionada en un alto nivel”, declaró el fundador de Masglo.

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