Mercar en Estrasburgo es más barato que hacerlo en Bogotá

Mercar en Estrasburgo es más barato que hacerlo en Bogotá

10 de julio del 2013

A pesar de la crisis económica internacional que aún afecta a varias naciones desarrolladas, existen capitales en las que los precios de la canasta familiar son costosos. Bogotá no se queda atrás y por ejemplo comprar los elementos necesarios para hacer un desayuno puede salir más costoso que hacerlo en Estrasburgo (Francia) o Barcelona (España).

Kienyke escogió ocho ciudades, además de Bogotá, para saber cuánto cuesta hacer mercado en el mundo. Londres, Tokio, Nueva York, Buenos Aires, Sidney, Estrasburgo, Madrid, Barcelona y Bogotá presentan diferencias en cuanto a precios y salarios. Se tuvieron en cuenta únicamente 12 productos básicos de la canasta familiar para analizar las diferencias.

Mercado en el mundo, Kienyke

Nueva York, la más cara

En la gran manzana un salario mínimo mensual corresponde a $1’917.000 pesos colombianos. Comprar siete elementos perecederos (pan, huevos, leche, carne, aceite, pasta, arroz), y cinco no perecederos ( jabón, Shampú, papel higiénico, detergente y desodorante) para 15 días cuesta $155.644 pesos, lo que representa el 8 % del sueldo de un residente.

En Buenos Aires una persona se gana el equivalente a $1’022.000 y tiene que destinar el 11% de su salario para la compra de un mercado quincenal de $114.000 pesos. Solamente dos libras de carne cuestan $32 mil pesos y a pesar del monto que se devenga al mes en ese país, la inflación ha hecho que los productos sean cada vez más caros.

Por otra parte un trabajador de la capital japonesa se gana un salario mínimo de $4’800.000 pesos y al comprar doce productos básicos gasta $144.200 pesos. La carne es uno de los productos más costosos de Japón y la razón fundamental es que la res de Kobe, debido a su gran sabor, se caracteriza por ser la preferida en las mesas de Tokio y el mundo. Un kilo vale $58 mil pesos y representa el 40 % del valor de un mercado quincenal.

Infografía Mercado en el mundo quincenal, Kienyke

La diferencia de precios entre Madrid y Barcelona

El aumento en los precios al consumidor en la capital española no supera el 2% con lo que comprar aceite, papel higiénico o leche puede representar un costo mínimo. Una persona debe destinar el 7% de su quincena al hacer un mercado de $127 mil pesos. Barcelona es más barata todavía y comprar los elementos básicos que se consultaron cuesta sólo $101.000 pesos. El salario mínimo en España es de 1’849.000 pesos.

Londres y Sídney con los precios de cabecera

En la capital de Inglaterra el arroz en libra se vende para hacer en microondas y casi no se come carne. haciendo esta claridad se pudo establecer que con $1’565.000 pesos que se gana un trabajador quincenalmente hacer mercado representa el 9.6% del salario.

En Sídney, la ciudad más grande y poblada de Australia el sueldo quincenal de un empleado llega a los 2’396.000 pesos y la calidad de los productos hace que de acuerdo al almacén, el valor suba entre $4.000 y $5.000 pesos. Únicamente el 5% de lo que se gana un trabajador es utilizado para comprar los doce elementos de la canasta básica que cuestan $120.199 pesos.

Mercado en el mundo, Kienyke

Mercar en Bogotá es más caro que en Estrasburgo 

Uno de los diferenciales en el costo de vida entre la capital colombiana y otras ciudades del mundo, es el de los servicios públicos, ya que la disparidad entre los estratos y los subsidios para los hogares de menores ingresos representa un factor clave a la hora de comparar precios. El salario mínimo también es un elemento clave ya que de las ocho ciudades consultadas, el bogotano tiene el sueldo más bajo: $589.500 pesos.

En el ritmo del costo de vida también contribuyen los arriendos, el nivel de ingresos, el vestuario, la salud, la educación y la vivienda entre otros rubros. Queda claro entonces que por lo menos en las principales ciudades, los precios de los productos consultados son prácticamente los mismos, pero los bogotanos quedan en desventaja porque tienen un salario más bajo.

Teniendo en cuenta que una quincena es de $294.500 pesos, un colombiano se gasta el 36% de su salario comprando los doce elementos de la canasta básica para dos semanas de consumo. el precio del mercado es de $105.840 pesos.

En cambio, en Estrasburgo (Francia) el salario de un trabajador corresponde a $3’541.000 de pesos y a pesar de pertenecer al primer mundo, mercar en esta ciudad sale más barato por $3.000 pesos que en Bogotá. Un habitante de esa ciudad debe sacar el 6% de lo que devenga quincenalmente para comprar los elementos básicos de cocina y aseo.

El poder adquisitivo del colombiano, representado en los habitantes de la capital, pone en evidencia las dos caras del país. Mientras que a nivel internacional la nación es admirada por su crecimiento económico y muestra de ello es la inversión extranjera que deja muchas ganancias, al otro lado se encuentra el territorio desigual y frágil institucionalmente que permite que con sueldos bajos, una persona deba destinar casi la mitad de su salario para alimentación. Si se tienen en cuenta los servicios públicos y el transporte, el colombiano común siempre estará con lo justo.

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