El vivero en Cajicá que le apuesta a la inclusión laboral

14 de mayo del 2019

Según cálculos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las personas con discapacidad representan el 15% de la población mundial.

El vivero en Cajicá que le apuesta a la inclusión laboral

Foto: Gabriela Caballero/ Kienyke.com.

Camilo y Sofía se van a casar en septiembre. Pero este matrimonio es particular.

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Camilo es multiimpedido, ciego y tiene discapacidad motora, pero eso no es un obstáculo para soñar con ser concejal de Cajicá, Cundinamarca. Sofía, la novia, padece de discapacidad cognitiva.

La pareja se conoció en la Fundación para el Crecimiento Integral del Ser (Creinser), que atiende a niños, niñas, jóvenes y adultos en condición de discapacidad.

Hace 17 años, exactamente el 2 de abril de 2002, Stella Castillo, quien se describe como una amante de la vida y de las personas con discapacidad, fundó Creinser, un espacio donde se permite ser diferente, sin riesgos a ser objeto de bullying.

Ella quería estudiar medicina, sin embargo no logró entrar a la Universidad Nacional como aspiraba. Tenía tenía 15 años y cuenta que aunque pasó los dos exámenes correspondientes, no superó la prueba de la entrevista.

Pero no desfalleció y empezó a estudiar bacteriología. Un semestre le bastó para saber que no era lo suyo. Su camino, el que recorre ahora, lo encontró a través de la novia de uno de sus hermanos, quien estudiaba educación especial.

También en esa época conoció al amor de su vida, quien hoy es su esposo y que además tiene un hermano sordo. Ayudar a las personas con capacidades especiales la empezó a apasionar.

“Cuando vi que no habían opciones para mis chinos (niños con alguna discapacidad) yo dije, la mejor opción es que nos asociemos”. Con sus amigas y colegas estudiaron varias formas de cómo podían lograrlo y llegaron a la conclusión de que una fundación era la mejor opción.

Pensaron que sería una ruta para obtener recursos, pero no fue así. Entre risas aseguró a Kienyke.com que eso es una “mentira”.

Hoy es la directora ejecutiva de su fundación. Desde allí ofrece programas de formación educativa para padres e hijos, terapias y se traslada hasta las casas de las personas que lo requieran. También tiene un programa de formación e inclusión laboral.

Foto: Gabriela Caballero KienyKe.com/ Stella Castillo, directora ejecutiva Fundación Creinser.

Ellos también quieren sentirse útiles

Además de la fundación, la familia Castillo es conocida por un hermoso vivero en la entrada de Cajicá, el Vivero La Tita. Stella, o Lucy como le dicen sus allegados, busca que sus “muchachos” tengan un reconocimiento y allí encontró un modo de hacerlo.

Su hermano Ernesto, propietario La Tita, trabaja con dos jóvenes que asiste la fundación: Wilson y Tania.

Entre orquídeas, plantas ornamentales, forestales, frutales y aromáticas Tania encontró un espacio donde sentirte útil y amada. A Ernesto y Stella les gustaría que hayan más como ella, quien a pesar de tener una limitación cognitiva, asiste diariamente al vivero para trabajar y colaborar a su familia.

“Muchas veces a las personas con capacidades diferentes se les cierra las puertas y eso lo queremos cambiar, queremos que cada vez más podamos incluirlos laboralmente”, comento Ernesto Castillo a KienyKe.com.

Las labores en las que la fundación Creinser los integra al campo laboral no se limita a tarea en La Tita. También les ofrecen trabajar con cerámica en alta temperatura, con reciclaje de dispositivos electrónicos y la elaboración de jabones.

Según cálculos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las personas con discapacidad representan 15% de la población mundial, quienes demandan bienes y servicios comunes y especializados y, por ende, permiten el desarrollo de nuevos mercados. Los empleadores han informado que el trabajo en equipo y la moral de los grupos mejora cuando se vinculan laboralmente trabajadores con discapacidad.

Camilo Gamboa es otro de las personas con capacidades especiales que forma parte del programa de inclusión laboral de la fundación.

“Aquí desintegramos dispositivos electrónicos, que además de conseguir recursos económicos, ayuda con el medio ambiente. Uno como persona discapacitada despeja su mente, se siente ocupado en algo”, explicó.

Actualmente la fundación ofrece un programa llamado ‘Colegio en casa’ y promoción y prevención en casa.

“Atendemos a las personas con discapacidad más profunda, es decir, niños que por la discapacidad no se pueden mover de sus camas, todo lo que hacemos es para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad”, comentó a este medio Stella Castillo.

Una fuerza laboral desaprovechada en el país

La fundación cuenta con 30 profesionales que se desempeñan en las distintas áreas y programas que diseñó la institución para ofrecer asistencia.

Aunque parte de los recursos con los que operan provienen de un convenio con la Alcaldía de Cajicá, su directora espera poder sumar voluntades y contar con el apoyo de la sociedad civil o empresas privadas para ampliar los programas de inclusión laboral.

En este sentido, la ley colombiana promueve la participación pública y privada de las empresas en procesos de inclusión como el que lidera Stella.

Según el artículo 24 de la Ley 361 de 1997, las empresas son preferidas en igualdad de condiciones en los procesos de licitación, adjudicación y celebración de contratos, sean estos públicos o privados, si tienen en sus nóminas por lo menos un mínimo de 10% de sus empleados con discapacidad.

La legislación ofrece prelación en el otorgamiento de créditos de organismos estatales y licitaciones, siempre y cuando estos se orienten al desarrollo de planes y programas que impliquen la participación activa de personas con limitación.

Las estadísticas indican que del total de personas en condición de discapacidad en el país, el 58% (809.853) son mayores de 50 años y solo 11% (165.283) trabaja; de esta cifra, 80% (132.772) labora sin un contrato.

Foto: Gabriela Caballero KienyKe.com/ Ernesto Castillo, propietario Vivero La Tita.

Camilo y Sofía forman parte de las 1.404.108 con discapacidad en Colombia (2.6% de toda la población) que reportó el Registro de Localización y Caracterización de Personas con Discapacidad (RLCPD) del Ministerio de Salud y Protección Social, para 2018.

El próximo mes de septiembre tienen previsto casarse y Stella y su esposo serán los padrinos.

A diferencia de un alto porcentaje de personas con alguna limitación, ellos son la imagen de una Colombia, distinta y posible.

Mientras llega más ayuda para poder ampliar las posibilidades de muchos, como Camilo y Sofía, y los más de 500 beneficiados por la Fundación para el Crecimiento Integral del Ser (Creinser), Stella Castillo (o Lucy como la llaman sus amigos) siguen apostando a la venta de productos de calidad en el vivero La Tita en Cajicá o la donación de reciclaje electrónico.

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