¿Por qué desaparecieron estas marcas? Parte II

¿Por qué desaparecieron estas marcas? Parte II

16 de agosto del 2013

@cahurtadokyk

En los años 80 solo había una cerveza en lata, la Clausen. Cuando las familias colombianas organizaban un picnic, siempre compraban el paquete de seis. Podían hacerlo en el tradicional almacén Ley, donde cancelaban el valor de la compra con las primeras tarjetas de crédito del banco Granahorrar.  Por entonces las opciones eran pocas ya que el país tenía cerradas las puertas a las importaciones. Por eso no había McDonalds sino Presto o la perrada de Édgar. Las películas llegaban tarde y se alquilaban en Betatonio donde tres días después había que entregarlas. Las siguientes marcas, ya desaparecidas, dan cuenta de un periodo en el que las opciones eran pocas.

Almacenes Ley, Colombia, Kienyke

“En el LEY cuesta menos”

En 1922, el primer local comercial fue abierto en Barranquilla. Su creador, el antioqueño Luis Eduardo Yepes. Son considerados como parte de la historia del sector empresarial del país. Durante 77 años la gente recibió las promociones del famoso personaje elegante de sombrero de copa, Don Julio, que presentaba ofertas en ese mes del año a través de los comerciales.

En 1999 Almacenes Éxito se hizo a la mayor parte de las acciones de Cadenalco (dueña del Ley). A finales de 2012 fue cerrado el último negocio que existía, ubicado en el Barrio Belén, en Medellín.

Aces, Aerolínea, Colombia, Kienyke

Una aerolínea que perdió su vuelo

La sociedad Aerolíneas Centrales de Colombia (ACES) nació en Medellín por la época de 1971. Inició su operación un año después con la compra de su primer avión Saunders ST-27, HK-1286 con capacidad para 22 pasajeros en la ruta Manizales-Bogotá-Manizales.

Luego de ser una de las empresas aéreas nacionales más importantes en el país, ACES se fusionó en 2002 con Avianca que  a su vez ya era dueña de SAM conformando la Alianza Summa. Las continuas pérdidas económicas, los aviones cedidos y la entrega de rutas hizo que poco a poco se liquidara la Aerolínea. Su último vuelo se dio el 26 de agosto del 2003.

La perrada de Edgar, Colombia, Kienyke

Los perros que nunca duermen

A comienzos de los años 80 y finales de los 90 nació uno de los lugares de comidas rápidas en Colombia  que tuvo  un recordado éxito. Se trataba de la Perrada de Édgar, sitio de perros calientes que atendía las 24 horas. El eslogan: “Los perros que nunca duermen” hizo que la frase se volviera  recurrente durante las noches de rumba capitalina. En 2002 la marca dejó de existir luego de tener éxito en ciudades como Bogotá, Cali, San Andrés y Cartagena. A falta de versiones oficiales, se cree que el sitio funcionaba como una empresa fachada del narcotráfico.

Cerveza Clausen, Colombia, Kienyke

La cerveza de los paseos de olla.

¿Quién no recuerda a las famosas latas doradas, primeras en acompañar a las familias en sus viajes vacacionales?La marca era producida por Bavaria y alcanzó a estar disponible en dos presentaciones. La cerveza ” de clase superior” fue remplazada tiempo después por nombres como Leona y la Costeña. “Tomamos la decisión de racionalizar marcas que no hacían mayor presencia en el mercado como puede ser la cerveza Clausen”, manifestaron las directivas en el 2002.

Celumovil, Colombia, Kienyke

“Celumóvil está contigo”

En 1994 el gobierno colombiano decidió otorgar las licencias de operación para telefonía celular. Una de las primeras compañías en hacerse con el negocio fue Celumóvil.  Durante ocho años los colombianos tuvieron sus primeros acercamientos con los celulares a través de esta empresa. En 2001 la estadounidense Bellsouth la compró casi en su totalidad.

Banco Granahorrar, Colombia, Kienyke

Granahorar: “Usted nos tiene a nosotros”

En una de las mayores privatizaciones de la época, uno de los bancos tradicionales a nivel nacional fue comprado por el español BBVA. Nacido en la década de los años 70 el banco Granahorrar está ligado a las primeras transacciones bancarias y préstamos de vivienda.

Betatonio, Colombia, Kienyke

Betatonio

Alquilar películas en los 80 y 90 era una de los planes de tradición familiar. Fueron los tiempos del Betamax y el VHS en los que toda la familia podía llegar a reunirse para ver los estrenos de la época. Betatonio, creada en 1980, fue la empresa que permitió que este tipo de momentos inolvidables se diera. Es difícil olvidar que se adquiría una tarjeta de afiliación y se debían entregar rebobinadas las películas a los tres días .

La expansión del servicio de televisión por cable, la llegada del DVD en 1996, y el aumento de la piratería, fueron tres factores importantes para que una de las compañías nacionales que gozaba de estabilidad financiera se tuviera  que despedir en 2007. Con 27 años de historia, 35 locales y  cerca de 350 empleados directos, no hace falta decir por qué Betatonio se quedó en la mente de los adictos al cine y los videojuegos.

Discos Bambuco, Colombia, Kienyke

Discos Bambuco

“Antes que Discorama, fue el almacén más tradicional en Bogotá y en gran parte del país. En la década de los setenta sus acetatos eran los más vendidos”, así recuerda un melómano citadino a la tienda de discos que ya hace parte de la memoria, más no de la realidad colombiano.

Como pasó con  Betatonio, la piratería jugó un papel importante en  la muerte de estos locales que tenían en la carátula de sus discos, el inolvidable logotipo de la guitarra. tiendas que inspiraron encanto y ganas de comprarse un nuevo álbum discográfico.

Shampoo Glemo, Colombia, Kienyke

Un Champú familiar 

“¡Glemo en mi cabelllo, a la hora del champú, limpia suavemente y ahora sigues tú!” Uno de los gingles más renombrados en la década de los 80 por la firma Silueta, de Schwarzkopf. Estas campañas publicitarias no pudieron controlar la pérdida de ganancias por parte del elemento de aseo. El producto verdoso que se hacía atractivo por sus comerciales fue un emblema de higiene capilar que se quedó en el baúl de los recuerdos.

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