¿Inversión o gasto?, la delgada línea que los diferencia

24 de septiembre del 2018

La mayoría de las personas piensan que para una inversión hay que tener mucho dinero, pero esto no es cierto. Lo principal es ser pacientes, disciplinados y constantes. Cuando decidimos ahorrar lo ideal es hacerlo con un objetivo. Es decir, saber para qué vamos a guardar la plata. Pero ¿cómo saber cuándo la inversión pasa […]

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La mayoría de las personas piensan que para una inversión hay que tener mucho dinero, pero esto no es cierto. Lo principal es ser pacientes, disciplinados y constantes. Cuando decidimos ahorrar lo ideal es hacerlo con un objetivo. Es decir, saber para qué vamos a guardar la plata. Pero ¿cómo saber cuándo la inversión pasa a ser un gasto?

Según los últimos datos de Asobancaria, en Colombia hay más de 62 millones de cuentas de ahorro con un saldo superior a los 165 mil millones de pesos. Del total de estas cuentas, el 93,5 % pertenecen a personas que ganan hasta tres SMMLV. Lo que nos indica que los colombianos sí creen en la figura del ahorro.

Por otro lado, el mismo informe arroja que hay 1.240.589 cuentas de CDT y CDAT con un saldo de más de 150 mil millones de pesos. Y en este caso la mayoría son personas que ganan entre once y 110 SMMLV.

“Al hablar de inversiones también hace referencia a estudiar, viajar, comprar vivienda, tecnología, entre otras cosas. Estamos de una u otra forma invirtiendo en nuestro futuro, siempre y cuando esa actividad o bien le genere después un retorno o rentabilidad, es decir que sea productivo”, aseguró Fabio Chavarro, gerente corporativo del Grupo Juriscoop.

¿Cuándo estos objetivos son una inversión y cuando pueden ser un gasto?

“Por ejemplo, si hablamos de los estudios, vemos que desde el punto de vista como padres. Si pensamos en la formación de nuestros hijos, veremos estos estudios como una inversión. Estamos pensando en su futuro” señaló el experto.

“Si por otro lado, ya somos profesionales con una amplia experiencia laboral y queremos seguir especializándonos deberíamos tener en cuenta varias cosas. Desde qué perspectivas laborales tengo; cuánto es el costo del curso y cuánta es su duración. Es que si no tenemos claro lo qué queremos conseguir con él, podemos pasar, de lo que creíamos una inversión a un gasto. El objetivo se vuelve simplemente un hobbie o una entretención”.

Otro de los grandes objetivos para los que ahorra una persona es comprar vivienda. Vivimos en una sociedad con una cultura muy arraigada sobre ser propietario. “Ya que vivir de arriendo pareciera significar ser pobre o perder dinero pagando arriendo”. Aunque existe otro punto de vista que señala que vivir en el inmueble que se compre indica no poder arrendarlo. Por lo que ya no sería una inversión sino un gasto.

“Todas estas variables son las que se deben tener en cuenta a la hora de ahorrar, fijar un objetivo alcanzable y asegurarse que es la mejor decisión para tu futuro y el de tu familia” concluyó Fabio Chavarro, gerente corporativo del Grupo Juriscoop.

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