Stablecoins: ¿respuesta ante la crisis de las criptomonedas?

15 de agosto del 2019

Las criptomonedas estables pueden ser la solución para combatir la volatilidad del mercado.

criptomonedas

Si hay algo que puede llamarse clásico o convencional en el mercado de criptomonedas, con el fin de tomarlo en cuenta como un referente para entablar una discusión, es el Bitcoin creado con base al proyecto de Satoshi Nakamoto, cuya invención revolucionó la forma en la que se entendía la banca y la comercialización e intercambio de lo que muchos llaman valor pero que aquí se llamara criptoactivos.

Nakamoto, cuya verdadera identidad se desconoce y de quien se considera que pueden ser en realidad un conjunto de personas por los conocimientos que requirió el plan del bitcoin en materias tan complejas y diversas como criptografía de datos, ciberseguridad, arquitectura de software y arquitectura de red, creó o crearon un plan en el que se contemplaba el rol del Bitcoin como sustituto del dinero tradicional, avanzando así a un sistema descentralizado de la moneda, en comparación con los sistemas nacionales de moneda fiduciaria que rigen la economía mundial.

Es así que el Bitcoin, cuya característica es ser un producto globalmente fungible con bajos costos de transacción, costos de transporte cercanos a cero y costos de almacenamiento de casi cero, tiene una cualidad particular en su creación ya que es producto de la labor de minado digital, (minado de datos, con altos costos de transacción y en energía que no se va a analizar aquí). Así pues, según fue estructurado, tiene un número límite de unidades que se pueden producir, de manera que están compuestos por un número finito y limitado que no puede crearse arbitrariamente al requerir de la antedicha labor de minado digital.

El número de bitcoins que pueden minarse es de 21 millones, hay quienes especulan cuáles pueden ser las consecuencias de alcanzar ese límite, sin embargo, existe una situación que ha preocupado recientemente a los analistas y es que alrededor del mundo existen reservas inactivas minadas de bitcoin cuya más alta cantidad pertenece a una o varias personas que fundaron el Bitcoin, sí, Nakamoto.

Quizá tal como alguno dicen, dicha reserva se ha dejado inactiva intencionalmente con el fin de comprar un poco de tiempo cuando se hayan minado casi la totalidad de bitcoin y los niveles de demanda estén por el cielo, sin embargo, con un precio de unidad rondando los treinta y siete millones de pesos colombianos (aprox. 10.740 USD) -al momento de escribir este artículo- algunos como el inversor de Bitcoin Ben Yu se preguntan si acaso este tipo de reservas bajo poder de una/unas personas podrían generar un riesgo sistémico al poseer reservas por un valor superior a las reservas de oro del tesoro de los Estados Unidos, haciéndolo la persona/as más ricas del mundo.

Pues bien, volviendo al comienzo, el objetivo de esta nota es señalar brevemente algunos puntos que han contribuido a la aparición de las Stablecoins o aproximando una traducción -criptomonedas estables-, y algunas reflexiones sobre dichas Stablecoins.

Todos los consumidores confiamos en las monedas fiduciarias (las impresas en papel moneda) por su valor relativo en el mercado, esto es, técnicamente todas las monedas de curso legal (sin entrar a la legalidad del bitcoin) están fundadas en el respaldo de un Banco Central, en nuestro caso el Banco de la República que como director de una orquesta, de manera independiente y autónoma controla los sistemas monetario (el dinero), crediticio (las tasas de interés) y cambiario (la tasa de cambio) del país, haciendo que todos las piezas del ensamble musical se alternen en procura de desafinar lo menos posible, de manera que sus desatinos podríamos denominarlos inflación, depreciación y crecimiento de la deuda externa.

Pues bien, el plan de Nakamoto con el Bitcoin, así como cualquier de las demás criptomonedas que de manera convencional funcionan, se basa en el mismo elemento que las monedas fiduciarias: la confianza. Sin embargo, aquí falta el elemento que las economías estatales tienen, un Banco Central, carencia que ha venido a resolver de forma magistral las tecnologías basadas en bloques o blockchain cuyo principio fundamental es ese, contribuir a la confianza por medio de generación de bloques inalterables de información replicados en infinidad de servidores que sirven como respaldo para las transacciones o protocolos de datos.

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Continuando con las criptomonedas de funcionamiento convencional, encontramos que paralelo al Bitcoin se crearon cientos y cientos de monedas, que en su gran mayoría y a diferencia del Bitcoin no son creadas a través del proceso de minado digital sino que surgen de un procedimiento parecido a la oferta pública inicial de acciones. Imagine por un momento una persona en Silicon Valley que quiera crear un sistema monetario y encriptado en el que anuncie ciertas características de seguridad y disposición, justo allí esta la ICO (initial coin offering u oferta inicial de monedas), a través de la cual una persona pone a disposición del mercado su criptoactivo para que los inversionistas lo compren, suena descabellado que una persona realice este tipo de inversión pero así se creo un mercado que vale billones de dólares hoy.

Todas las criptomonedas, incluyendo el Bitcoin, se tranzan e intercambiar a través de plataformas que se denominan Exchange, plataformas que arrojan datos como la profundidad de mercado, el volumen, los márgenes de depreciación, en general los datos acerca de cómo se venden y compran criptomonedas, datos que son compilados por plataformas, quizá la más importante es coinmarketcap.com.

Pues bien, en un reciente reporte desarrollado especialmente por la organización Bitwise Asset Management Presentation para la Comision de Valores y Bolsa de EE. UU. se logró demostrar a través de un análisis técnico multifactorial que aproximadamente el 95% del volumen de transacciones de Bitcoin que se evidencia en los Exchange es falso o no corresponde razonablemente con el movimiento económico natural junto con el hecho de que el mercado del bitcoin es significativamente más pequeño, más ordenado y más regulado de lo que comúnmente se cree.

De esta manera hasta este punto se puede señalar una característica que benefició pero que quizá se ha convertido en la peor enemiga de las criptomonedas como se conciben tradicionalmente y es la amplísima desregularización. Y es que no se puede olvidar que pese a que se ha considerado que son estos activos un negocio entre particulares quienes deciden si aceptarlos o no en sus operaciones de comercio, sin que por ello haya garantía alguna por parte de las entidades estales colombianas, no se puede desconocer que al ser los criptomonedas activos basados en la confianza y por ende estar sujetos en la especulación que se pueda ejercer sobre ellos, presentan un reto grande en materia de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo.

De esta manera, las dificultades en materia de confianza y los grandes movimientos especulativos han impactado el mercado de las criptomonedas, de manera que el mercado ha reaccionado negativamente a la posibilidad de que alguien pierda todo su dinero en una operación real de cripto o lo pierda por haber caído en una estafa. Agencias y Compañías tales como ICORating y TokenData, han identificado que el número de ICO ha disminuido comparando los resultados desde enero de 2018 hasta diciembre del mismo año en -86% para ICORating y -97% para TokenData, un dato que habla por si solo.

La respuesta de la industria de las criptomonedas no se ha hecho esperar, y desde finales del año 2018 se han presentado al mercado las denominadas Stablecoins, cuyo ejemplo más reciente puede encontrarse en la moneda Libra que se anunció como la criptomoneda de Facebook, sin olvidar la aprobación que habría recibido la criptomoneda Gemini de los antiguos socios de Facebook, los hermanos Winklevoss.

Existen cuatro tipos de Stablecoins que han nacido con el fin de combatir la incertidumbre y amplísima volatilidad de las criptomonedas convencionales.

Las primeras son las que están atadas a monedas fiduciarias, cuya base se fundamenta en replicar el valor de una moneda fiduciaria como el dólar, lo que necesariamente genera un activo centralizado. El ejemplo más común es la criptomoneda Tether, operan como una evidencia digital de que un banco cuenta con unos recursos que fluctuarán de igual manera que la moneda fiduciaria. El ejemplo de Libra, criptomoneda de Facebook no es muy diferente de la anteriormente mencionado, debe señalarse que será un criptoactivo para usar en la plataforma de Facebook, está basado en un protocolo fuerte de blockchain y cuenta con respaldo de grandes marcas como Paypal, Visa, Uber.

Las segundas son las que están atadas a algoritmos: están totalmente digitalizados e independientes de cualquier tipo de garantía, con un suministro y un precio objetivo controlados solo por el código. Están completamente descentralizadas, sin terceros involucrados y altamente escalables, ya que no requieren garantías adicionales a medida que aumenta la oferta.

Las terceras son las que están atadas a commodities que se transan en el mundo: en este punto cabe mencionar ejemplos como SDR, una moneda estable, que está vinculada a SDR (Derechos especiales de giro del Fondo Monetario Internacional, cuyo valor ha cambiado un 11% en los últimos 30 años), otro de los activos y quizá el más obvio para convertir en criptomonedas es el oro, sin embargo, en mi opinión dicha operación está altamente limitada por necesitar para su concepción que por cada criptoactivo generado se introduzca su equivalente en oro, y la consecuente generación de una operación de titularización lo que lo convierte en una criptomoneda no escalable.

Finalmente, las cuartas son las que están atadas a otras criptomonedas: quizá son estas las que primero se deben descartar por incurrir nuevamente en el problema de la incertidumbre y volatibilidad.

Para cerrar se puede dejar la siguiente reflexión, el gobierno Chino recientemente anunció que estaba finalizando los planes para, después de cinco años, introducir lentamente al mercado su propia moneda digital con el fin de reemplazar el efectivo.En el mundo sin efectivo al que inexorablemente nos dirigimos estaremos determinados por el valor que nuestro empleador o cliente use como moneda de curso, imagine por un momento ser empleado de Walmart que anunció el lanzamiento de su propia criptomoneda que estaría atada al dólar, su empleador podrá transferir a su wallet el equivalente en criptomonedas de Wallmart de su salario que podrá canjear usted en un Exchange (todo sin levantarse de su asiento) por criptomoneda china en su próximo viaje a Beijín…. ¿y el bitcoin?

Para después se puede pensar que ¿a parte de la implementación del protocolo blockchain que blinda las operaciones, cuál es la diferencia entre las criptomonedas que replican una moneda fiduciaria como el dólar (ej. Libra, Gemeninis, la que lanzará el Gobierno Chino) con la suma total de “dinero” disponible en la aplicación móvil del banco (algunas ya usan blockchain) con las que son usadas para hacer transacciones (Uber, Rappi) y transferencias a otras cuentas, sin siquiera usar efectivo?

Colaboración de Alejandro Mahecha

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