¿Quiere una vivienda amigable con el medio ambiente? Esto le interesa

¿Quiere una vivienda amigable con el medio ambiente? Esto le interesa

16 de octubre del 2014

Ser responsable con el planeta no solo es responsabilidad de grandes empresas y Gobiernos. Claramente, ellos deben tomar la vocería y le liderazgo, pero el ejecutar y aportar con detalles en la vida diaria pueden extender la vida del planeta tierra. El primer paso es reciclar. Ahorrar agua  y reutilizar elementos ayudan a que el cambio climático por lo menos se retrase.

Si su conciencia ecológica vas más allá de estos simples pasos, Lamudi, una aplicación que le ayuda a buscar inmuebles, diseño un filtro para encontrar inmuebles que sean ecológicamente sostenibles.  Con estos tips, usted puede identificar más fácil las características de una construcción ecológica. Con esto, Lamudi busca que las personas  cuiden mucho más los recursos del planeta y crear conciencia que el sector inmobiliario debe ser más responsable con el medio ambiente.

Una construcción sostenible garantiza la reducción del impacto ambiental además de asegurar un uso eficiente de los recursos, desde los materiales hasta el ciclo de vida del inmueble. La construcción sostenible es una tendencia en auge a, por este motivo en 2002 se crea el Consejo Mundial de Construcción Sostenible en el cual se agrupan los consejos de 100 países.

Es necesario tener una definición acertada del término sostenible aplicado a un inmueble.

Se puede considerar sostenible  si asegura una reducción del impacto ambiental y un uso eficiente de los recursos.  Esto involucra  el diseño, construcción, mantenimiento y la demolición del mismo. Sin dejar de lado el componente social, el cual demanda ofrecer condiciones adecuadas de habitabilidad.

Edificios ecologicos

Inmuebles amigables colombianos en cifras

Según un informe presentado por el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible, en el presente año, el área registrada bajo el sistema de certificación LEED corresponde a 3,04 millones de m2.

LEED es un programa de certificación de la construcción verde, que reconoce las mejores estrategias y prácticas.

Para recibir la certificación, los proyectos deben cumplir algunos requisitos y acumular cierta cantidad de puntos para alcanzar diferentes niveles de certificación.

Las ciudades con la mayor participación en el directorio oficial LEED son Bogotá con un 45% de proyectos y edificaciones, seguido por Medellín con un 14% y Barranquilla con 3%.

En el informe presentado por McGrawHill Construction Smart Market Report 2013, donde también participó Colombia, los profesionales consultados en Suramérica esperan que más del 44% de sus proyectos sean sostenibles en el 2015, un porcentaje superior al 17% registrado en el año 2012. Igualmente, en este mismo informe, se señala que se ha observado que el mercado de la construcción sostenible se viene duplicando cada 3 años desde el 2008.

Una construcción es considerada sostenible si en su diseño contempla las condiciones climáticas y ambientales de la zona donde se tiene planeado construir. Con esto puede obtener una alta eficiencia con el menor impacto posible sobre el ambiente.

De igual manera, una propiedad ecológica, selecciona materiales con un bajo impacto ambiental en función de su proceso de fabricación, uso, vida útil y eliminación; en este caso, existen materiales con etiquetas ecológicas las cuales destacan sus propiedades y su bajo daño ambiental.

Asimismo, prevé y gestiona los equipamientos necesarios que minimicen el consumo energético y de los demás servicios, para tal fin, usa instalaciones de energía renovables, sistemas ahorradores de agua y manejo selectivo de residuos.

Dentro de los materiales recomendados para usar en las obras se destacan el bambú, adobe, bloques o láminas de PET, biohormigón, pinturas naturales, papel periódico reciclado, mampostería de piedra natural, entre otros. Para Luis Fernando Arrázola, gerente general de Lamudi Colombia, la celebración del hábitat debe ser un tiempo de reflexión y compromiso con el medio ambiente.

“Desde el campo inmobiliario tenemos la responsabilidad de ofrecer nuevas alternativas de cambio y evolución en los procesos de construcción, manejo y adecuación de los inmuebles, que bajo las nuevas normas deben ser cada vez más verdes y respetuosos con el planeta”, afirmó Arrázola.