¿Se puede trabajar menos y ser más productivo?

¿Se puede trabajar menos y ser más productivo?

16 de Agosto del 2014

Diversas teorías económicas apuntan a que un trabajo dedicado y bien hecho no tiene por qué demandar más horas.

“Estoy ocupado”. Cuando se menciona esta frase, la persona que molestó al “ocupado” pude sentirse como un vago.

Estar ocupado en la sociedad actual implica estar conectado al sistema laboral, una conexión con el hecho de “hacer dinero” que no permite el esparcimiento en pro del objetivo de la riqueza.

Para aquellos que “viven ocupados” existe una teoría de superioridad moral, pues está el mito de que son personas exitosas gracias a su sobrecarga laboral, lo cual se tiende a confundir con la dedicación.

Un ejemplo de productividad se da en Francia. Por lo general los franceses toman el mes de agosto para descansar. Ellos como sociedad saben que este mes es el momento perfecto del año para evitar caer en el exceso de trabajo. Y claro, en agosto llegan los turistas a Francia, por ende los franceses huyen al mediterráneo a disfrutar su tiempo libre para llegar renovados al trabajo.

En Japón, algunas empresas permiten la siesta después del almuerzo. Tienen cápsulas donde los empleados se pueden relajar y luego hacen su trabajo de la mejor manera.

Hombre feliz trabajo

EFECTOS

Uno de los efectos inmediatos de jornadas extensas de trabajo es que la productividad se empieza a reducir.

Anders Ericsson, profesor de psicología en la Universidad Estatal de Florida, realizó un estudio en Berlín (Alemania) y encontró que la cantidad de tiempo que los músicos exitosos pasaban practicando cada día era sólo de 90 minutos.

Durante este estudio se demostró que de hecho algunos practicaban menos y tomaban siestas y periodos de descanso en las prácticas cuando se sentían cansados y estresados.

Diversos estudios sobre el trabajo han demostrado que el exceso de labores (todo en exceso es malo) acorta la vida debido al estrés. Incluso, la concentración y el enfoque de la actividad laboral se puede perder, pues está demostrado que el enfoque no se puede sostener por más de 50 horas a la semana.

Henry Ford, uno de los industriales más grandes en la historia de EEUU, llevó a su empresa de vehículos a la cima gracias a horas de trabajo más cortas y procesos industriales más efectivos.

Una de las medidas de Ford en un principio fue acortar la jornada de 48 a 40 horas. Según Ford, una jornada extensa estaba generando que sus empleados cometieran más errores. Decidió jornadas más cortas y trabajos específicos para mejorar la calidad del producto final.

Cabe resaltar que trabajadores de menores ingresos se ven obligados a trabajar mucho más para poder subsistir, pero eso es otra discusión ligada a la pobreza y a la calidad del empleo.

Alexandra Michel de la Universidad de Pennsylvania investigó que en dos bancos muy conocidos de EEUU algunos trabajadores tenían jornadas de hasta 17 horas de trabajo.

Estres trabajo

Estos trabajadores abandonaban la familia, tenían problemas de salud y su productividad se vino a pique. Hay que resaltar que la mayoría de estos lo hacían por gusto propio y por una orden de su jefe.

Según Michel, estas jornadas tan extensas de trabajo obedecen a que generan prestigio social. Vivir en el trabajo implica esfuerzo, carácter y la generación de riqueza monetaria en el presente o el futuro.

Economistas han planteado que reducir los días de trabajo sería posible en la medida que la tecnología sea más eficientes.

Uno de los grandes males es pensar que el tiempo libre es tiempo perdido. El tiempo libre precisamente permite reflexionar, pensar y despertar la creatividad que muchas veces falta en el trabajo. Este tiempo libre también es una manera de ahorrar energía para lo que viene a futuro en lo que a trabajo se refiere.

Sin duda estos cambios deben ir acompañados de políticas empresariales y de cambios en las personas. El fin de estas hipótesis es comprender que los trabajadores son seres humanos.

Trabajar hace parte de la vida pero no se puede convertir en el propósito de vivir. Disfrutar el trabajo no implica ser esclavo del mismo.

Bertrand Russell afirmaba en uno de sus ensayos que ‘el camino de la  felicidad y la prosperidad radica en una disminución organizada del trabajo’.

¿Y usted? ¿Tiene jornadas extensas o es productivo?