Tapas y cocteles ahumados, el encanto de Verne

Tapas y cocteles ahumados, el encanto de Verne

6 de agosto del 2015

Julio Verne fue un escritor francés que soñó con expediciones a la Luna, viajes submarinos y excursiones al centro de la Tierra. ¿Por qué un bar bogotano ubicado en La Macarena tomaría su apellido para bautizarse?

Tal vez porque sus dueños quieren proponer a sus clientes un viaje al placer.

El lugar queda en un segundo piso. Antes de subir la escalera se colocó un bonito retrato de Julio Verne.

Bar Verne

Al entrar, una larga barra está custodiada por pequeñas fotografías de otros escritores. Mientras uno bebe un coctel puede encontrarse con la mirada de Édgar Allan Poe, el inventor del género policiaco, aficionado a la bebida y las historias de terror.

Bar Verne

Verne, el bar, tiene dos salas. Una se adorna con un enorme afiche de la Luna, el satélite natural al que Julio Verne viajó a través de sus páginas alucinadas. Otra tiene un mural inspirado en los atlas que guían a los viajeros. Pero tal vez la mejor vista está hacia afuera. Desde las ventanas del segundo salón pueden verse los edificios del centro de Bogotá. La Torre Colpatria, la nueva Torre Bacatá, y mejor aún, el atardecer o la noche iluminada con las ventanas de los edificios.

Verne es un proyecto de Sebastián Millán, 31 años, y Beto Pérez, 33; dos jóvenes emprendedores que también fundaron La Destilería y El Bembé, ambos en Bogotá. Trabajan juntos hace 12 años y este nuevo proyecto nació de una lista de ideas y propósitos que ambos han estructurado durante años. Verne, el bar, nació el 15 de enero de 2015.

Lea también: El mejor Bembé del mundo

Bar Verne

Millán y Pérez esperan que Verne, en el mediano plazo, tome la fuerza que hoy tienen sus otros proyectos. “Al comienzo con El Bembé pasó lo mismo. No se llenaba. Hoy vive repleto”, dice Millán.

Escogieron La Macarena porque creen que el sector, que después de las cinco de la tarde pierde ritmo, según dicen ellos mismos, puede ser un buen escenario para la vida nocturna. Cerca de esta zona gastronómica se encuentran varios edificios de oficinas y apartamentos, está cerca al centro donde quedan varios centros gubernamentales, y son los ejecutivos del sector público y privado los que pueden ir a Verne después de su jornada laboral a tomar un coctel y una tapa.

Según Millán La Macarena es de fácil acceso, ya que la quinta permite un recorrido ágil desde y hacia La Zona G o Chapinero, dos centros gastronómicos. Así que Verne puede ser una primera parada antes de ir en busca de un plato fuerte, o el cierre coctelero perfecto para después de una cena importante. Además, la calle 29 bis, por su inclinación, permite parqueo fácil y seguro.

¿Qué beber y qué comer?

Verne tiene una alianza con William Grants & Sons, que trae a Colombia licores como el ginebra Hendricks, lo que permite flexibilidad en el precio de los tragos. Los cocteles son de temporada y cambian cada cuatro meses.

Bar Verne

Estos son los cocteles de esta temporada, de izquierda a derecha: Verne, Valkiria, Nautilius, Jules, Gunclub.

Uno de los aportes más interesantes de Verne son sus cocteles ahumados. Los tragos pueden ahumarse con estas cortezas de árboles: manzana verde, cereza, maple, hickory, cerezo, corteza de roble, nuez y mezquite.