Tres gurús del emprendimiento colombiano

Tres gurús del emprendimiento colombiano

18 de noviembre del 2013

¿Qué tan fácil fue para Jesús Guerrero, fundador de Servientrega; Alfredo Hoyos, presidente de Frisby y Adriana Bernal, creadora y presidenta de Redassist, alcanzar un crecimiento empresarial excepcional?

En el marco de la Semana Global del Emprendimiento, evento organizado por la agencia del gobierno que promueve el crecimiento empresarial extraordinario, Innpulsa, ellos, de los más experimentados en sus áreas, hablaron sobre sus aciertos y desaciertos. Sus miedos y su fuerza. Sus creencias y sus metas. Son tres pujantes trabajadores que pasaron por caminos distintos para llegar a ser los número uno en el servicio de mensajería, la red de multi asistencias o el negocio del pollo frito.

Jesús Guerrero, Kienyke

Jesús Guerrero, fundador de Servientrega. 

“No hablo mal de los pobres porque de ahí vengo; no hablo mal de los ricos porque para allá voy”

Boyacense, camellador e intuitivo, así se describe Jesús Guerrero, el fundador de Servientrega. En su adolescencia tuvo dos intentos de emprendimiento: la venta de cilantro en la plaza de mercado de su tierra, Jenesano (Boyacá), y la comercialización de conejos. No fue sino hasta los 18 años que luego de hacer labores de mensajero en una empresa de transporte terrestre decidió renunciar y dedicarse a soñar.

Lo liquidaron con $32 mil pesos, utilizó $15 mil pesos para comprar cuatro vestidos de paño y con los $17 mil restantes fundó Servientrega el 29 de noviembre de 1982. Despues de 31 años cumplió su objetivo: lograr las entregas y envíos en solo un día.

Sus oficinas atienden, al mes, 2.8 millones de personas. Además de sus 2.500 oficinas en Colombia, tiene 78 en EEUU, 283 en Ecuador, 64 en Venezuela, 45 en Perú y 29 en Panamá. Sus franquicias, alrededor del mundo, suman 1.750.

“Servientrega arrancó con 17 mil pesos hace 31 años y hoy es una empresa que genera más de 25 mil empleos, no solo en Colombia sino en Ecuador, Perú,Venezuela, Panamá y Estados Unidos. Cuando uno tiene vocación, cuando uno tiene la decisión de emprender algo, le va bien. Hay que hacer las cosas con sacrificio y educación. Hay que creer en los ideales porque las cosas no salen de la noche a la mañana”, cuenta Guerrero, que hoy en día compite con 1.300 empresas de mensajería en Colombia y destina el 90% de sus ganancias a nuevos modelos de negocio.

Alfredo Hoyos, Kienyke

Alfredo Hoyos Mazuera, fundador y presidente de Frisby.

“No me las sé todas pero soy experto en saber quién lo sabe”.

Nunca fue a la universidad pero gracias a los vínculos familiares con el campo estadounidense, desde muy chico aprendió inglés paralelo a su trabajo en una empresa avícola en Indiana (EEUU). Se especializó en temas filosóficos y en la lectura para crear una visión de mundo. Luego de estar por un buen tiempo en el exterior volvió a su natal Pereira, donde asesorado por empresarios gringos, decidió montar una pizzería. “En el parque El lago en Colombia  abrimos nuestro primer local, este funcionaba como pizzería. Esta comida rápida no era muy conocida, solo habían pocas en Bogotá”, dice Alfredo Hoyos Mazuera, fundador y presidente de Frisby.

El emprendimiento lo llevó a diseñar una fórmula para fritar pollo y ponerlo en venta. En Colombia solo se comía asado. Mientras eso pasaba, el negocio de la pizza era boyante. ” Teníamos un pizzero que tiraba la pizza para arriba y como la gente no conocía esta clase de comida nos preguntaba, ¿a cómo las arepas voladoras?”

Descubrió el punto para fritar el pollo. Inicialmente comenzó haciéndolo en casa, pero como el negocio daba, compró tres casas contiguas al local que tenía y allí dio formalmente inicio a la compañía número uno en comercialización de pollo apanado. Toda una novedad en ese tiempo en el país.

“¿Cómo se llega a ser el número uno del pollo apanado? Ante esta pregunta yo puedo contestar que soy muy obsesionado con la calidad, soy de los que tengo a mis 2.200 en continua capacitación. No solo es importante que ellos aprendan la técnica del pollo, es fundamental que adquieran fundamentos filosóficos y sociológicos para que tengan una cultura propia en la atención y servicio al cliente.”

El pollo Frisby se vende en 165 establecimientos en Colombia. Durante los últimos dos años ha tenido un crecimiento sostenido de 15 por ciento. Emplea de manera directa a 2.230 personas. Según su presidente este año se abrieron 30 puntos de venta siendo la expansión más grande que han tenido en la historia.

También le apuesta a devolverle un poco de lo que ha ganado a la sociedad. Alfredo Hoyos tiene una escuela en la que se educa a 500 niños aproximadamente. “Otorgarle beneficios a los que nos han hecho grandes, ese es el reto. No son migajas, es apoyar en forma proporcional con lo que llega de ingreso”.

Adriana Bernal, Kienyke

Adriana Bernal, presidente y fundadora de Redassist. 

“Lo mío es hacer empresa””.

Si usted necesita cambiar una llanta, arreglar una tubería o llamar a su conductor elegido, tal vez conozca a Redassist, la compañía líder en dar solución a cualquier necesidad o emergencia que le impide a uno continuar con su rutina diaria.

Su fundadora y presidente es Adriana Bernal, quien se dedicó a estudiar y enfocar su vida laboral de manera consagrada. administradora de empresas del Rosario, con mercadeo y publicidad como segunda carrera y con una especialización en Mercadeo en la Universidad Eafit, trabajó desde muy temprano en seguros con Maruja Iragorri.

En medio de muchos viajes, esa vez en Madrid recibió una llamada del director general de Europ Assitance, Ángel Cámara, que tenía la intención de entrevistarla. Asistió normalmente al encuentro y luego de responderle varias preguntas entendió que Cámara la estaba confundiendo con otra persona. Adriana Beltrán, una peruana que el empresario buscaba para proponerle llevar la firma a la región latinoamericana.

Su fluidez y conocimiento del tema llevaron a que este gerente se interesara por Bernal a tal punto de hacerle cambiar de dirección a su camino empresarial. Trabajó y sin hacer caso de las voces que decían “no vas a tener futuro”, creó una empresa que hoy por hoy presta servicios de asistencia a bancos y aseguradoras, entre otras.

“Una mente emprendedora es la que sabe establecer los balances propios de la vida. Esto es importante. Cuando uno ya empieza a poner en esa balanza las cosas positivas, las negativas y a eso le metes un tema humano muy de la mano con el de arriba, con la construcción de lo espiritual, ese balance hace que uno sea un líder empresarial”.

No cree en las casualidades, es amante de los medios de comunicación y una apasionada por su empresa de asistencia, la más grande del país, la cual cobija a más de 15 millones de usuarios. Con oficinas en Panamá, y con  la pronta apertura de operaciones en Ecuador y Perú.

“Nada en la vida es casualidad. Todo en el camino es un mensaje que te mandan y por eso cuando la gente se pregunta, ¿por qué este empresario llegó aquí? Esto pasa porque la persona hizo un pare, se detuvo, pensó y habló tomando cada idea como una realidad”.