Vendedores informales estrenan quioscos

30 de marzo del 2019

El proyecto mejora las condicionales laborales de los vendedores informales.

vendedores informales

María Gladys Valero, directora del IPES; Nadime Yaver, directora del DADEP;María Amparo Salamanca y Miriam Romero, beneficiarias y José Fernando Espinal, vicepresidente de operaciones de Terranum.

Vender en la calle es uno de los oficios del ‘rebusque’ más apetecidos por falta de oportunidades laborales. Terranum entregó cuatro quioscos formales dentro de su complejo empresarial Connecta 26, ubicado en la avenida El Dorado en Bogotá. Esta es una empresa que desarrolla proyectos inmobiliarios de oficinas, logísticos e industriales. La iniciativa se dio dentro del marco de su programa de responsabilidad Social “buen vecino”.

Trabajar en la calle puede ser una opción rentable según los vendedores informales. Incluso afirman tener libertad de horarios, rentabilidad y pueden vender variedad de productos. Pero la invasión del espacio público se convirtió en un tema crucial que ha puesto en la mira el artículo 140 del Código de Policía.

Engativá es una de las localidades con mayor crecimiento en ventas informales. Por esta razón Terranum entregó una opción de trabajo digna y fueron beneficiadas cuatro personas cercanas a la tercera edad. Sus condiciones de vulnerabilidad impedían el acceso al mundo de la formalidad laboral.

Terrranum se unió con el Instituto para la Economía Social (IPES), el Departamento Administrativo para la Defensoría del Espacio Público (DADEP), la Alcaldía Local de Engativá, el IDU y el Taller del espacio Público.

Beneficiados

Fernando Buitrago lleva 28 años trabajando en las calles. Es padre de tres hijos y el menor tiene problemas de salud. “Cuando me ofrecieron esta opción la acepté con mucho escepticismo, pero hoy es una realidad. Estoy muy feliz y agradecido”, afirmó uno de los cuatro beneficiados.

“Llevaba más de 14 años trabajando en la calle con mi ‘carrito’. Gracias a Terranum hoy puedo hacer mis ventas de una manera más cómoda. Ya no estoy debajo de la lluvia y el sol. Además no tengo que desplazar los productos todos los días”, expresó María Amparo Salamanca, una de las favorecidas.

La localidad ahora cuenta con un espacio aséptico y alimentos saludables. Los beneficiarios no podrán vender productos preparados por ellos mismos. El fin es prevenir la generación de enfermedades gastrointestinales por la manipulación de comida.

Terranum comenzó con esta iniciativa en 2017. Pretende recuperar las vías públicas y ofrecer una opción de trabajo justo. De igual manera contribuir con la mitigación del desempleo que llegó al 12,8 %, siendo el más alto desde 2011.

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