¿Cómo llegó Simón Gaviria a la jefatura del Partido Liberal?

¿Cómo llegó Simón Gaviria a la jefatura del Partido Liberal?

12 de diciembre del 2011

Nadie en la Constituyente Liberal esperaba que Simón Gaviria resultara elegido jefe único del Partido Liberal. A sus 31 años logró lo que su padre consiguió después de ser Presidente y cuando estaba semi retirado de la política activa. Al joven lo acompañó la suerte, porque hay unanimidad en reconocer que él no la buscó. Su padre no asistió al evento, mientras que el ex presidente Ernesto Samper tuvo una participación activa desde el primer día de sesiones.

El sábado en la tarde, Samper tomó la palabra para proponer desistir de la dirección colegiada a favor de una jefatura única, recomendó a Horacio Serpa para ocupar el cargo y pidió no votar los estatutos que había dejado listos Rafael Pardo. También pidió apoyo para que Piedad Córdoba pudiera regresar de manera activa al Partido. Al final, el ex presidente alcanzó solamente uno de los objetivos: la jefatura única, con lo cual terminó allanándole el camino al hijo de su rival político. Solo 90 de los asistentes lo acompañaron en su iniciativa de hundir los nuevos estatutos, mientras 498 los aprobaron.


El ex presidente Samper fue el gran derrotado en la constituyente liberal.

El domingo se citó a una reunión de parlamentarios que terminó con un poder de decisión inesperado. Para muchos de los asistentes ésta no tenía la fuerza legal para llegar hasta donde llegó. Apareció entonces un bloque de seis parlamentarios: Juan Manuel Galán, Camilo Sánchez, Jesús Ignacio García, Honorio Galvis, Héctor Eli Rojas y Luis Fernando Duque que, por su debilidad en la representación regional optaron por apoyar la idea de la jefatura única. Varios de ellos tenían en mente el nombre de Serpa; sin embargo, los 22 representantes le dieron un golpe de mano.

Fabio Amín, el representante a la Cámara del grupo del cordobés Juan Manuel López, soltó sorpresivamente el nombre de su amigo Simón Gaviria. El plato estaba cocinado y los senadores no tuvieron más opción que plegarse. No obstante, el camino no será fácil para el joven Gaviria porque un sector importante del liberalismo no fue bien vista la manera en que se maniobró para subir a un político que no ha completado ni siquiera dos años en el Partido Liberal y que para llegar al cargo se llevó por delante a varios generales.