¿Por qué mataron a Clarena? Sépalo por Twitter

¿Por qué mataron a Clarena? Sépalo por Twitter

14 de noviembre del 2010

Si Truman Capote hubiese tenido Twitter para narrar en tiempo real sus historias, quizá habría contado con un número mucho mayor de lectores cautivados bajo los efectos del suspenso que sabía suministrar en dosis magistrales.

Sin ser émulos suyos, ni alumnos de Alfred Hitchcock, un grupo de reporteros del diario El Heraldo, de Barranquilla, ha conseguido mantener en vilo a fuerza de informes de no más de 140 caracteres a sus más de diez mil seguidores, que no quieren perderse detalle alguno del juicio contra Samuel Viñas, esposo y presunto homicida de la diseñadora Clarena Acosta, asesinada la madrugada del 1 de enero pasado. El caso tiene todas las características de una novela policíaca y Twitter no ha sido inferior a la expectativa que ha generado en la Costa Atlántica.

Desde un rincón del complejo judicial del Centro Cívico de Barranquilla, donde se desarrolla el juicio, el periodista Germán Corcho Torchez escribe desde un computador portátil las declaraciones más relevantes de los  testigos que intervienen en las audiencias.

Pero no lo hace como quien elabora un acta notarial, sino con un ritmo periodístico que atrapa tanto a los amantes de la crónica roja como a los que preferirían lecturas más reposadas. Recién había empezado el juicio cuando Corcho transmitió el testimonio de Ferrari, un italiano que habría mantenido una relación furtiva con Clarena Acosta y que fue citado como testigo: Ferrari habla sobre cómo conoció a Clarena. (Sic) “Nos contactamos por Internet y nos conocimos físicamente en marzo de 2009”, dijo. “Fue en un hotel de Milán. Ella estaba con el señor Samuel Viñas”, agregó el italiano. Reporte de las 11.25 a. m.

Minutos más tarde, 11.55 a. m., el comunicador completó: (sic) Fuertes declaraciones del italiano Fabio Ferrari. “Clarena me contó que Samuel la obligaba a acostarse con otros hombres, que lo hacía desde hace 20 años. Él la amenazaba y obligaba”, afirmó. “Ella me dijo que tenía miedo, que la ayudara”.

Y a las 12:20 p. m. Corcho reportó: “El italiano contó que Clarena Acosta le confesó que Samuel Viñas le había dicho a ella y a su abogada que las mataría si se separaba. Quince minutos más tarde redactó: “En este instante el juez tercero del circuito penal saca de la sala de audiencia al hermano de Samuel Viñas por tomarle fotos a Fabio Ferrari con su celular. El italiano se siente intimidado por las fotos”.

Revelaciones sobre los aspectos sórdidos de la pareja Viñas- Acosta, en las que se mezclaba lo judicial con lo tecnológico, atraparon lectores mientras los periodistas mostraban una nueva manera de contar las noticias. Sin embargo, el seguimiento del diario a este caso generó por igual aplausos y detractores. “¿No creen ustedes que se están metiendo en la vida privada con el caso Viñas?”, se preguntó un twittero. Otro dijo: (sic) “como muchos no entiendo xq han sacado a relucir tantas cosas privadas. Él la mató y listo. Y cierto ya pinta amarillista esto”.

En otro giro de la historia, @elheraldocomco publicó el 11 de noviembre que Laura Viñas, hija del matrimonio, aceptó en audiencia que su mamá sí le había sido infiel a Samuel, su papá, “pero después de junio de 2009, cuando ya no lo quería”. La revelación de El Heraldo en Twitter volvió a activar el seguimiento del caso por parte de sus seguidores.

La publicación de aspectos íntimos de la familia Viñas es importante según Karen de la Hoz, directora de nuevos medios de El Heraldo, porque el juez que lleva el caso los considera necesarios y pertinentes para determinar la responsabilidad penal del acusado.

Ernesto McCausland, cronista y editor general del diario, cree además que en las audiencias públicas se hacen revelaciones escabrosas e íntimas que despiertan un interés legítimo y un derecho jurídico de la ciudadanía por conocer lo que ocurre. Y que, como desde el primer día al caso lo ha rondado una dinámica de impunidad, la comunicación por Twitter ha permitido una mayor visibilidad del caso. Al seguimiento se vinculó también la red de Facebook de El Heraldo.

Twitter, que en principio fue utilizado por una red de amigos para comentarse entre sí cosas triviales, fue transformándose en una herramienta de comunicación usada por desde políticos y famosos hasta amas de casa, empresarios y gente del común. Ha servido incluso para que el mundo conozca a través de El Heraldo los aspectos más oscuros del asesinato de Clarena Acosta, una historia que debe ser contada en mucho más que ciento cuarenta caracteres.