¿Quién es el hombre de Hora 20?

¿Quién es el hombre de Hora 20?

28 de Agosto del 2011

En medio de las emisiones de Hora 20, Néstor Morales suele dibujar retratos de los panelistas invitados al respaldo de los libretos. Su actitud podría parecerse a la de un niño que raya las últimas hojas de su cuaderno para huir de una aburrida clase de matemáticas. Quizás lo hace por la confianza que le generan los micrófonos. Lo cierto es que para Morales, su trabajo de todos los días en el programa de opinión mejor posicionado en la radio colombiana consiste en enfrentarse contra cuatro toros, como en un encierro. “Un sólo torero y cuatro toros”, dice. En este ruedo nadie puede desconcentrarse. Y menos cuando tiene al frente a Salud Hernández y José Obdulio Gaviria, que en el gobierno de Uribe estaban en orillas distintas.

Morales nunca pierde la atención cuando modera el debate, tal como lo ha demostrado durante casi siete años en Hora 20, un espacio cuyo nombre heredó del anterior que dirigía Yolanda Ruíz, pero que Morales modeló a su imagen y semejanza. Le puso una impronta tan exitosa, que estas dos horas de debate y análisis lo llevaron a ser escogido en 2005 por la Revista Gerente como uno los cien personajes colombianos más influyentes.

Cada noche se encierra con cuatro panelistas para desenmascarar, analizar y vigilar la actualidad colombiana. Gracias a su trabajo, el programa ha ganado un premio del Círculo de Periodistas de Bogotá (CPB) y un Simón Bolívar. Tiene el equipo de trabajo más grande de un programa de radial: cincuenta panelistas y seis personas encargadas de armar el programa en Caracol Radio. Es líder en sintonía y la franja en la que se transmite tiene una audiencia consolidada desde 2008.

La mesa de trabajo en los estudios de Caracol Radio. Foto: Caracol Radio.

Morales sale al ruedo a las siete de la noche. Lleva unas hojas con el libreto impreso de los primeros treinta minutos del programa, que elabora el editor Hernando Salazar. Morales suele corregirlo minutos antes de salir al aire, pero sólo lo usa como guía durante la emisión. Además, lleva apuntes útiles para la emisión como información proveniente de Twitter y una gran pregunta para abrir el debate; el resto de cuestionamientos se dan conforme intervienen los panelistas. Estos son los insumos suficientes para las dos horas de emisión.

Morales es consciente de que noche tras noche se enfrenta a toros que embisten en formas distintas. Por eso investiga de manera minuciosa y llama a sus fuentes con dedicación. Su mayor aprendizaje en Hora 20 ha sido el rigor periodístico, mientras que su experiencia le ha permitido capotear los egos, intereses y las agendas políticas de sus invitados. Fue una experiencia que adquirió en su paso por Todelar, CM&, Caracol Noticias, Telepaís y Noticias Uno.

Es insistente. Ha durado hasta un año conquistando a algunos panelistas para que participen en el programa. En los inicios de Hora 20, la lista de los panelistas era de diez. De ese grupo desertaron dos: Carlos Lleras de la Fuente, quien le dijo a Morales que él ya estaba muy viejo para que Néstor le dijera cuando hablar y sobre qué hablar, y Hernando Gómez Buendía, con quien hubo un mal entendido del que Néstor no da detalles. Ahora cuenta con cincuenta. Los más antiguos son Juan Gabriel Uribe y María Jimena Duzán.

El periodista siempre hace dibujos mientras modera el debate en Hora 20. Foto: José Luis Querubín.

Es común que dos o tres personas llamen durante la semana a pedir que los inviten. Morales comenta que la mayoría son congresistas y gente que aspira a formar parte del programa. Al periodista le molesta tanto esa conducta, que los califica de “lagartos”. Otros aparecen sin avisar, como algunos ministros que han formado parte del debate porque el tema del día los involucra.

El programa tiene muchos seguidores pero también detractores. El 26 de julio pasado, el caricaturista Vladdo escribió a través de la red social Twitter: “El modelo de debate en Hora 20 tocó fondo. Se volvió totalmente predecible. Además, los problemas del país ya no se pueden seguir viendo apenas bajo la óptica uribistas vs. antiuribistas. El panel de discusión debe ser más amplio, para dar paso a un análisis más abierto desde el mundo académico, social, técnico. Ojalá se pellizquen”.

Morales junto a su esposa, María Paula Duque, con quien tiene dos hijos.

Morales respondió al comentario con uno más punzante: “@VLADDO ahora le dio por criticar a H20. Será porque no lo invito, como me lo pide permanentemente? En privado elogios y en público venganza”.

Morales siempre ha procurado tener un grupo heterogéneo para garantizar todos los contrastes posibles, pero a su vez busca el equilibrio en cuanto al género. Por eso todas las noches intenta invitar a una mujer al estudio. Una de ellas es la columnista Salud Hernández, quien ha protagonizado momentos memorables en Hora 20, como las discusiones con José Obdulio Gaviria quien, cada vez que tenía oportunidad, le recordaba que su condición de española la limitaba para opinar sobre la actualidad colombiana.

A muchos de los panelistas no les gustaba compartir el debate con el exasesor del Presidente, quien en una ocasión dijo que Hora 20 era la versión radial de la página de la guerrilla Anncol. Pero también hay momentos para el humor. El más gracioso es el exfiscal Alfonso Gómez Méndez, y el más glotón, Ernesto Yamhure, quien cada vez que asiste al programa lleva una caja de chocolates Garoto y se come casi todos.

Néstor Morales gestó Hora 20 gracias al revolcón que se generó en Caracol Radio luego de que el Grupo Prisa comprara la cadena radial. Se necesitaba un espacio de opinión. El formato fue diseñado por Morales luego de asistir a un almuerzo donde se desató una discusión sobre un tema económico entre el exministro Rudolf Hommes y el columnista Antonio Caballero. En ese momento, Morales advirtió que era posible poner ese tipo de discusiones en la radio. También usó como referente para el formato final el programa español Tertuliano, basado en un debate, pero con los mismos personajes todos los días.

El periodista Néstor Morales al final de cada programa se toma una taza de té y se abraza con sus panelistas. Foto: César K-rrillo – revista Cromos.

El periodista, graduado de la Universidad de la Sabana, tiene claro que los mejores momentos de Hora 20 fueron los dos periodos presidenciales de Álvaro Uribe. Dice que “Uribe era un combustible delicioso para el debate político” y añade que fueron épocas maravillosas por los escándalos y declaraciones del exmandatario. Para Morales los temas más candentes de Uribe fueron la reelección, la propuesta que éste hizo en Medellín para que los taxistas fueran informantes del Ejército y el anuncio que el Estado les compraría a los campesinos del Meta la producción de los sembrados de coca.

Morales cierra el tema diciendo: “Uribe en sí mismo es un gran provocador, su gobierno era una provocación”. De allí tiene el mejor recuerdo, el debate y agarrón entre el expresidente de la Corte Suprema de Justicia César Julio Valencia Copete y el exmandatario. Por esta emisión recibió el Premio Simón Bolívar al mejor programa radial de opinión.

La rutina de Morales comienza a las 6.30 a.m. cuando sale de la casa para dictar clases en uno de los módulos de periodismo en la Universidad de los Andes. Atrás deja su vida privada, de la que nunca habla. Morales no se refiere a sí mismo porque dice que hacerlo es antipático y odioso. Está casado con María Paula Duque, quien fuera viceministra de Comunicaciones. Tienen dos hijos, Gabriel y Emiliano. Cuando se casaron, cuarenta músicos de la Orquesta Filarmónica entonaron la marcha nupcial.

Una o dos veces por semana juega golf y squash, deporte que práctica desde que era muy joven. Colegas suyos y productores que han trabajado con él prefieren no ahondar en los temas que tienen que ver con su vida privada. Solo se atreven a decir que no es una persona fácil —como también lo perciben la mayoría los oyentes de Hora 20— y a reconocer que es muy estricto y exigente con sus subalternos.

Morales también conduce el programa de opinión Veredicto del Canal Capital.

Es un trabajador incansable que no deja espacio para el recreo en la jornada diaria. Realiza el programa Veredicto del Canal Capital, algo de reportería y la primera llamada a sus panelistas antes de las 11:00 a.m. Cuatro horas después, confirma de nuevo a los invitados, les comenta el enfoque del debate y les pide sus opiniones. Llega a Caracol un par de horas antes para coordinar el programa. Durante el día está en contacto permanente con su productor Cristian Torres. El escritorio de Morales repleto de hojas impresas con noticias, documentos, libros sin destapar y una edición de la revista Semana.

A pesar de generar opiniones encontradas, no se puede omitir que Morales tiene un sensible olfato periodístico, forjado en su paso por Todelar, CM&, Caracol Noticias, Telepaís y Noticias Uno. Además, su tenacidad y carácter, que sólo apaciguan sus hijos, le ha permitido enfrentarse a cualquier tema y panelista. Este periodista piensa sus programas con un día de anticipación, es visionario y siempre le acierta a la coyuntura. Pero el éxito de Hora 20 se basa en lograr que los panelistas digan al aire lo que se comenta en el intermedio y que él define como secretos y barbaridades.

Así es este hombre que se forjó al lado de periodistas destacados como Yamid Amat, de quien incluso heredó el mal genio. Su vanidad, que nadie sabe de dónde viene, es motivo de mofa en el programa la Luciérnaga. Morales es calmado y meticuloso hasta en el cuidado de sus manos. Se dice que incluso inspiró al fallecido humorista Jaime Garzón, quien en su programa Quac lo inmortalizó con aquel portero del Edificio Colombia que conocía las infidencias de los altos funcionarios y se llamaba Néstor Eli.

Un chiste que en su momento podía sonar rudo, pero que visto en perspectiva es un gran homenaje.