¿Quién es la novia de Martín Santos?

¿Quién es la novia de Martín Santos?

15 de enero del 2011

Si la popularidad de una persona se midiera por la cantidad de amigos que tiene en Facebook, Daniela Bohm, la novia de Martín Santos, es mucho más popular que el hijo mayor del Presidente de Colombia. Los 1.185 amigos de esta joven son bastantes superiores a los 862 del delfín. El reciente despliegue mediático de la pareja en las fiestas de fin de año en Cartagena, tiene a muchos preguntándose quién es la rubia despampanante que acapara por estos días el tiempo de Martín.

Daniela es caleña y llegó a Bogotá hace varios años con su familia. Viene de una distinguida familia judía del Valle del Cauca. Se graduó del Colegio Hebreo de Cali y ahora es una destacada estudiante de diseño industrial en La Universidad de los Andes de Bogotá.

Quienes la conocen dicen que es alegre y amante de la música electrónica. Antes de que cerraran la discoteca Cha Cha, en el piso 41 del antiguo Hotel Hilton, Daniela era una clienta asidua. De ahí data su amistad con algunos de los socios, como Gerónimo Basile y Miguel Neira, conocido como “El Capi”. Ahí también se reunía a parrandear con su grupo de amigos barranquilleros, a los que todavía frecuenta. En ese grupo se hizo muy amiga de Jerónimo Uribe, quien sale con Shadia Farah Abuchaibe, una de sus buenas amigas.

La pareja lleva cerca de seis meses de noviazgo, porque según cálculos, la novia oficial de Santos durante la campaña presidencial de su papá fue Natalia Zuleta, una barranquillera, estudiante de derecho como él y quien en varias entrevistas aseguró que el joven era buen bailarín y pésimo en la cocina.

Daniela y Martín se conocieron a través de amigos en común. Los dos andaban con gente de Barranquilla. Daniela también tenía novio costeño, Elkin Ochoa, amigo de Juan Pablo Pinedo, de Coast Connection, el mejor colectivo de dj´s que hay en el país, residente de conocidas discotecas como Bardot, Cinema y Cha Cha.

Amigos cercanos de Martín dicen que en el preciso instante en que la conoció quedó obsesionado y empezó a buscar el teléfono a través de amigas en común. Con ellas también organizó paseos a su finca de Anapoima para que la invitaran.

Pero para Martín las cosas no fueron fáciles. Daniela no cayó rendida a los pies del hijo del Presidente. Es más, al comienzo ni siquiera le puso atención. Fue la insistencia con inteligencia la estrategia para que cayera. A ella no le descresta la vida de alta sociedad, ni los carros blindados, ni los homenajes politicos. Le gusta salir con amigos, viajar por el mundo y pasear con su bulldog.

Fanática de Chanel, y sobre todo de Ralph Lauren, Daniela se toma la vida con calma, como toda persona de veinte años. Pasa sus vacaciones en Barranquilla, Miami, Israel o Cartagena. Por eso, a ella no le desvela estar pegada las 24 horas del brazo de Martín.

A pesar de que pasaron el año nuevo en pareja, no se les vio juntos todo el tiempo. Les gusta ir a sitios públicos y no van a dejar de hacerlo. Algunas personas que los vieron en Cartagena afirman que notaron que discutieron en algunas oportunidades. No es fácil llevar una relación normal rodeados de escoltas, miradas chismosas y cámaras.

Se puede afirmar, sin miedo a equivocarse, que en la cabeza de ninguno de los dos hay planes de boda, ni nada que se le parezca. A juzgar por su personalidad y edad, este romance no es para toda la vida. Pero lo cierto es que son la pareja de moda en Colombia.