“En el sexo todo vale”: Flavia Dos Santos

“En el sexo todo vale”: Flavia Dos Santos

10 de diciembre del 2011

Flavia Dos Santos no es simplemente una conversadora del tema sexual. Se graduó en la Universidad Federal de Brasilia e hizo una especialización en Roma, porque en Europa es una carrera, como la de sicoanalista.

De la mañana a la noche le llueven miles de consultas: el tipo que pregunta qué hacer porque su novia le confesó que tiene relaciones con su mascota; el otro que se demora como 80 minutos en eyacular; uno que se siente acomplejado porque tiene un pene muy largo; aquél que espera que su mujer logre una vagina más apretada, tras largos períodos de abstinencia; una joven pregunta con preocupación si su marido es homosexual porque le gusta ponerse sus tangas; y una –muy asustada– porque su pareja juega a ser un constante violador.

Flavia, 39 años, y su esposo (casados hace 18), un diplomático brasileño, anda por los 71 años, “muy satisfecho”, supongo yo. –Ojala –responde ella. La señora Dos Santos acaba de publicar otro libro, ¿Qué hago con el sexo?

El muchacho que preguntó por la mascota escribe preocupado no por el hecho de que ella tenga sexo con perros, sino inquieto por la eventualidad de contraer cualquier enfermedad del animal.

En sexualidad, todo cuanto incumbe a dos personas adultas, responsables, conscientes de lo que están haciendo, es normal.

¿Todo es normal, incluyendo al perro?

Yo tuve varias discusiones con mi esposo por eso. Él cree que es zoofilia y yo le digo que depende del punto de vista. Sería una zoofilia si nosotros pensáramos que ella no tiene placer, que lo está utilizando como una forma de descargar su ansiedad. Pero qué decimos si es una persona que erotiza con los perros.

¿En el sexo todo vale?

Mientras las dos personas estén de acuerdo y sintiendo placer, todo vale. En sexualidad, todo lo que es entre dos personas adultas, responsables, conscientes de lo que están haciendo, es normal.

Hablo de personas que asumen con voluntad el asunto, no cuando usted somete a otro a su deseo. Estaríamos hablando de pedofilia, violaciones y hasta zoofilia. Si usted somete un animal a tener sexo y el animal no tiene capacidad de detener esa decisión, ahí no vale. Cuando obliga, no vale.

¿La mayoría de consultas son de mujeres?

No, por mitad. Se aterra uno de pensar que los hombres colombianos tienen una curiosidad enorme respecto al placer femenino. He recibido muchas cartas y por Twitter muchas preguntas de hombres que quieren saber cómo proporcionar más placer a su pareja, muchos hombres que no saben cómo preguntar a la mujer si le gusta determinada modalidad, si quiere hacer sexo de cierta forma. Uno cree que los hombres son egoístas y no lo son, es una dificultad de verbalizar.

¿Por eso dicen que lo ideal es el sexo oral, hablado?

Verbal. Es lo que hago todos los días, es mi orgasmo verbal. Desde que me despierto hasta la noche, hablo de sexo.

Cuando me aburro busco películas muy bobas, libros que nada que ver, busco formas de desconexión, que no tengan que ver con sexo.

¿Alguna vez ha utilizado la explicación de “me duele la cabeza”?

No. Un buen orgasmo libera endorfinas y disminuye mucho el dolor de cabeza. Si su señora le dice que tiene dolor de cabeza, como excusa para no tener sexo, dígale que usted tiene la pastilla.

Hay un mito en torno a la frecuencia en que se debe practicar. ¿Cuántas veces es lo mínimo o lo máximo?

Estamos esclavizados con números. El peso, frecuencia, minutos que duramos, el número de parejas que tenemos. Lo que importa es el grado de satisfacción personal. La sexualidad es una manifestación de la personalidad.

¿Hasta qué punto son convenientes las orgías como terapia?

Como terapia no. Uno no puede justificar una fantasía o deseo sexual como terapia, porque no va a funcionar. Las orgías son justificables mientras las dos personas disfruten, estén de acuerdo y sepan a lo que van.

¿Qué pasa cuando la edad o alguna enfermedad producen el recorte de la potencia?

Con la edad, el cuerpo cambia y hay que adaptarse. Uno va mano a mano con el médico, toma una pastilla para la tensión, el deseo se fue, la erección no está rígida, entonces converso con el médico. Hay una cantidad de medicamentos que ayudan.

Nosotros estamos adecuados y podemos tener sexo hasta el último suspiro de la hora de morirnos. Podemos tener buen sexo hasta el último día de vida.

¿Cuánto es lo ideal demorarse?

No hay un tiempo mínimo. Es el tiempo del placer.

En mi caso (hablo yo, no ella) mi tiempo es reducido y el espacio también. Hablo del tamaño y la extensión de este escrito. Hasta aquí me llegó el placer.