Mandela, símbolo de esperanza en el mundo

18 de julio del 2018

El mundo celebra los 100 años de su nacimiento.

Mandela, símbolo de esperanza en el mundo

Por mucho tiempo los hombre blancos pensaron que ocupaban una posición privilegiada en las sociedades, anteponiendo sus derechos por encima de los demás. Eso les bastó, inclusive, para someter de todas las formas posibles a las personas de color. Sudáfrica fue una nación que le tocó vivir una profunda segregación racial, pero nunca se imaginó que una persona de color, que estuvo preso por reclamar igualdad de derechos, se convertiría en el primer presidente negro de esa nación.

Nelson Mandela o Madiba, como le llamaban quienes más le apreciaban, fue un abogado, activista, político y filántropo, que luchó contra la desigualdad social y el racismo institucionalizado a lo largo de su vida, nació el 18 de julio de 1918 en Mvezo, a la edad de nueve años su padre falleció, por lo que el rey de la aldea decidió criarlo como su propio hijo, cambiando su vida por completo a partir de ese momento. Fue educado con la cultura real y preparado para regir un día al pueblo.

A los 18 años fue a Johannesburgo a estudiar leyes y desde entonces empezaría a tomar papel importante en la vida política de su país, tanto así que, en 1944 fundó la Liga Juvenil del Congreso Nacional Africano (CNA), con el que reclamó la igualdad en todo el país, convirtiéndose así en un símbolo que luchó contra el Apartheid, un régimen que usó la ideología de los colonos ingleses y neerlandeses a los africanos y que se prolongó por décadas en Sudáfrica.

Activismo político

En 1952, Mandela fue el encargado de dirigir la Campaña para el Desafío, exhortando a los negros a violar las leyes de segregación racial, ya que nos les permitía gozar de libertades plenas, por este hecho se le declaró culpable de traición a la patria, bajo la ley contra el Comunismo.

Pero menos de una década después, en 1961 Mandela y el resto de los acusados fueron absueltos del cargo de alta traición, pase a estar todo ese tiempo en la clandestinidad y creó la “lanza de la Nación”, brazo armado del CNA, del que se convirtió comandante y jefe.

Pero luego de que varias colonias africanas consiguieron la independencia, Mandela fue enjuiciado en 1964 por sabotaje. Él declaró: “Estoy dispuesto a morir para que mi país sea democrático” y fue condenado a cadena perpetua y enviado a prisión en la Isla Robben, lugar donde pagó su condena, la cual se extendió por 27 años, que le bastaron para forjar ideas políticas claras, que permitieran acabar con el racismo en un país en donde los blancos eran minorías.

Pero es fantasma de la segregación racial en esa nación se extendió hasta 1991, fecha en la que se derogó la ley sobre segregación racial de la población.

El gobierno del presidente Frederik Willem de Klerk liberó a Mandela en febrero de 1990, después de legalizar el ANC y otros partidos políticos. Por este hecho, ambos ganaron en 1993 el Premio Nobel de la Paz, por sus esfuerzos para establecer la democracia y la armonía racial en Sudáfrica.

Llegada al poder

El 27 de abril de 1994 se celebraron las primeras elecciones con sufragio universal en Sudáfrica, ganadas, con amplia mayoría por el Congreso Nacional Africano, el partido de Mandela, el líder tomó posesión del cargo el 10 de mayo del mismo año, y se convirtió de esta manera en el primer presidente negro de Sudáfrica, cargo que ocupó hasta 1999.

Una vez llegó a ocupar el cargo más importante para su país, su discurso giró en torno a la reconciliación y el perdón, por eso vio en el deporte una poderosa herramienta para lograr tal fin.

“Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión. La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar”.Nelson Mandela

En 1995 esa nación recibió el campeonato mundial de rugby, por eso el líder animó a los sudafricanos de raza negra para dejar atrás el odio al equipo nacional de los Springboks. Después de la final, ganada por Sudáfrica sobre Nueva Zelanda, Mandela otorgó el trofeo al capitán del seleccionado nacional, gesto que fue reconocido como un gran paso para la reconciliación entre blancos y negros sudafricanos.

Fue tan importante el legado de Mandela para el mundo, que cada año la Organización de Naciones Unidas (ONU) conmemora el natalicio del líder que fue capaz de arriesgar su vida por defender el derecho de los más vulnerables en su país.

Por eso en muchos países del mundo y varios líderes y exlíderes políticos, resaltaron su legado como una gran enseñanza para la humanidad, uno de ellos fue Barack Obama, expresidente de Estados Unidos, quien desde Johannesburgo pronunció un discurso en honor al centenario del nacimiento de Nelson Mandela, primer jefe de Estado afrodescendiente de Sudáfrica.

“Él llegó a encarnar las aspiraciones universales de los desposeídos alrededor del mundo con la esperanza de una vida mejor y la posibilidad de una transformación moral en la conducta humana”, indicó Obama.

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