“Mi familia y yo cerramos este capítulo de mi vida”

“Mi familia y yo cerramos este capítulo de mi vida”

18 de octubre del 2012

“Recibo las disculpas por parte de la Fiscalía como un acto de respeto a las víctimas. Este acto de desagravio es un acto gallardo, con esto le están diciendo al país que no está todo perdido. Porque se necesita más valor para pedir perdón que para disparar un arma”.

Con estas palabras el ex diputado del Valle Sigifredo López recibió las disculpas que la Fiscalía y la Dirección de Policía Judicial (Dijín) le ofrecieron por haberlo involucrado en un proceso judicial por presuntamente haber prestado su colaboración a las Farc en el secuestro de los diputados del Valle.

Antes de la intervención de López, el general Ramiro Mena, director de la Dijín, institución que investigó y estructuró el fallido caso contra el ex diputado, ofreció disculpas pero exculpó a su organismo con el argumento de que sus investigadores dieron informes ‘orientativos’, más no como pruebas. El oficial quiso dejar limpio el nombre de su entidad.

Ernesto Samper, Sigifredo López y Eduardo Montealegre
El Fiscal General de la Nación, Eduardo Montealegre, dijo que el caso de Sigifredo López era una gran lección para la Fiscalía. Foto: Juan Ramiro Munar.

Sigifredo acogió las palabras del oficial y agradeció a todas las personas que creyeron en él. Pero no desaprovechó la oportunidad para recalcar el error institucional que se cometió: “Entiendo que usted tiene que hacer su trabajo Fiscal, pero no puede pasar los graves errores que cometió la Dijín”.

También cuestionó la experiencia profesional de quienes recogieron las pruebas en su contra: “Un bachiller que llegó al cargo de morfología e hizo las pruebas. Y para llegar a ese cargo se necesita un profesional maxilofacial, una persona con experiencia”.

López, un ferviente católico, cerró su intervención con un acto de perdón hacia la justicia: “Toda la sociedad se siente amenazada por la corrupción y la injusticia colombiana. Mañana pueden ser ustedes. A partir de hoy yo y mi familia cerramos este capítulo de mi vida. Dios nos ha permitido perdonar para vivir sin rencores”.