Al sol y al agua, la espera del Papa en Medellín

Foto: Kienyke.com

Al sol y al agua, la espera del Papa en Medellín

8 de septiembre del 2017

Como si el espacio habilitado en el aeropuerto Enrique Olaya Herrera, en Medellín, no fuera a ser suficiente, cerca de 2.000 personas esperan desde las primeras horas del viernes en la carrera 70.

La nube negra que cubre el cielo alerta sobre las inclemencias del clima a las que estarán expuestas durante todo el día, pero eso no es impedimento para esperar con fe la llegada de Francisco y el momento de la misa campal que será el sábado a las 10 de la mañana.

Las ansias de conocer al Sumo Pontífice llevaron a muchos a madrugar desde la tarde del miércoles y con el paso de las horas son más personas las que se suman a la fila. Pero apenas a las 7 p.m. se habilitará el acceso y ellos esperan tener un lugar privilegiado para escuchar la eucaristía. 

De la Ceja, Andes, Santa Bárbara, Copacabana y otros lugares de Antioquia, por ejemplo, es la compañía de la hermana Sor Yomaira García, quien con otras 120 personas de la comunidad Salesiana arribaron a las 8 de la mañana a la 70 con calle 12.

Llegaron entonando cánticos y liderados por algunas hermanas más de la comunidad, los padres de familia y los niños entre los 13 y los 17 años se fueron organizando.

Su plan es cantan para animar y contagiar de alegría y de fe a los feligreses que como ellos están ansiosos de ver al Papa.

Mariana Pérez, viajó desde Santa Rosa de Osos, al norte de Antioquia, con el grupo saleciano. Y su deseo, con apenas 16 años, es que el Papa sea ese apoyo que invite a la reconciliación y motive a las personas a perdonar, “especialmente desde los niños que son los que más adelante formarán la paz del país”, le comenta a Kienyke.com.

Si lo ve de frente, dice, tal vez se muera de la emoción, pero le dará las gracias por estar en Colombia. “Que se dé todo en manos de él y del señor”, asegura. 

Pero no solo ella está contenta, otra de las niñas que la acompaña, Dahiana Echeverri, de su misma edad, afirma que está muy motivada por la eucaristía y cuenta que si tiene la fortuna de hablar con Francisco, le agradecerá “por ser una luz y una guía para los jóvenes ir siempre por el camino del bien”.

Foto: @KienyKe

Ventas y preparativos para ver al Papa

Mientras Sor Yomaira espera sentada en un antejardín junto con algunas compañeras, observa a la gente que pasa con sillas, comida, sombrillas, cobijas, bolsos y demás elementos que les permitirán aguantar la larga jornada. Todos se van acomodando en una de las ocho filas que se establecieron en esa cuadra para el ingreso al aeropuerto.

La preparación de las salesianas se basó en las orientaciones que previamente dieron la Alcaldía y las entidades encargadas de la seguridad del evento.

Agua, frutas, sánduches, galletas y comidas rápidas son algunos de los productos que empacaron para no pasar hambre.

Sin embargo, “el corazón bien dispuesto y las ganas de estar aquí” es el mejor alimento que trajo la hermana Yomaira.

Con esa misma mentalidad espera Luz Stella Murillo, una paisa de 61 años que llegó con otros miembros de su familia a las 7 de la mañana.

Su propósito es orar en la misa por todo lo que está pasando en el país y por su hogar, para que su hija pueda obtener otro empleo y para que su pareja sentimental siempre le sea fiel.

A pesar de su edad, se le ve muy enérgica y poco le importa tener que esperar tanto tiempo para ingresar al Olaya. Le gustaría tener al papa de frente para pedirle que le ayude a mejorar su situación económica y su relación con su esposo.

Foto: @KienyKe

Pese a que muchos están bien equipados, hay personas que por el contrario no tienen la alimentación necesaria. Así que muchos aprovecharon esta oportunidad para ‘hacer su agosto’ y vender alimentos, gorras, recuerdos, carpas y hasta la entrada al baño.

Desde una bolsa de agua hasta un almuerzo casero ofrecen los vendedores. Pasan con sus neveras de icopor rebosadas de hielo y las bebidas bien frías para antojar a los sedientos. Incluso algunos venden botellas de agua con la cara del Papa estampada en la etiqueta. 

La gran demanda es aprovechada hasta por las familias vecinas de la 70. En algunas casas venden almuerzos a $6.000 y $7.000, o comida rápida (chuzos, hamburguesas, o combos de perro con gaseosa) desde $3.000.

Para los devotos, la oferta va desde gorras, botones, camisetas hasta banderas, pañuelos y camándulas con la imagen de Francisco. 

Sin embargo, la actividad comercial está expresamente prohibida por las autoridades y no se permitirá dentro de la misa. 

A las 7 p.m. se abrirán las puertas y la noche será aprovechada por los feligreses para vivir una vigilia preparativa de la misa campal. 

Los ingresos estarán habilitados hasta las 7 a.m., así que aún hay tiempo de llegar. Sí todavía no ha salido de su casa, no se preocupe, recuerde que el aforo es un millón de personas.

Eso sí, cuando vaya a salir recuerde portar los elementos necesarios para su bienestar y seguridad en el sitio, y vaya con la fe activa para este momento histórico que tendrán la oportunidad de vivir los paisas y los turistas.