Álvaro Leyva persiste en la constituyente

Álvaro Leyva persiste en la constituyente

24 de junio del 2013

El político conservador Álvaro Leyva Durán es muy amigo de la realización de una Asamblea Nacional Constituyente para refrendar los acuerdos que surjan en Cuba del proceso de paz con las Farc. Él participó en el cónclave que originó la Constitución de 1991 y considera que esa es la mejor forma de refrendar, y de paso, poner en marcha los compromisos que conlleven a la paz. Como el presidente Juan Manuel Santos, el exministro Leyva también tiene sus “líneas rojas” que no considera sano traspasar: “El Estado Social de Derecho es irreversible, no se puede tocar. La estructura de ese Estado sí”, manifestó a KienyKe.

Leyva Durán fue congresista y candidato presidencial en 2006 y 2010. Actualmente se dedica a escribir sus memorias “antes de que me toque escribir mis amnesias”, dice, con una carcajada. Se declara optimista con el proceso de paz, confiesa que al expresidente Álvaro Uribe la idea también le suena y dice que con la Marcha Patriótica solo coinciden en la propuesta de la constituyente.

¿Por qué es más partidario de una Constituyente que de una consulta popular para refrendar lo que eventualmente se acuerde en Cuba con las Farc?

Hay una razón práctica. ¿Cuántos puntos se acordarán en la Habana; 10, 40, 50? El referendo es un mecanismo en el que todos esos puntos se exponen como una especie de menú de restaurante; la gente va diciendo sí o no. Pero muchos puntos van a estar amarrados los unos a los otros, y previo a ese referendo deberá haber una campaña, que podría ser larga, con debates donde los partidos, gremios, asociaciones civiles debatirán los temas y los pueden hacer invalidar. También podría, técnicamente, ser muy largo para el elector una elección así.

Otros hablan de un plebiscito, para coger todos los puntos y meterlos en un solo paquete. Yo pregunto: el tema agrario, los mecanismos de participación, desmovilización, ¿es posible meterlos todos en un solo paquete para que la gente vaya a ciegas y diga sí o no? Eso me parece antitécnico y es lo que utilizan las dictaduras.

¿Y por qué entonces sí sería técnicamente viable la Constituyente?

Ese mecanismo fue introducido por el ministro de Gobierno de la época, Humberto de la Calle, y me despista que él no sea amigo de su propia obra. La ventaja de la Constituyente es que recoge los temas acordados y los refrenda, a través de una discusión de manera inteligente. Los mismos alzados en armas (las Farc) dicen que algunos temas en esa Constituyente se podrían rechazar, mejorar o validar, pero con la participación de toda la opinión pública. Este no es un tema de (Álvaro) Leyva como se ha querido señalar.

Pero pareciera que las Farc quieren reformar la Constitución por completo. ¿Concuerda con esa postura?

No, claro que no. Sería una locura. Precisamente eso se debe conversar porque el Estado Social de derecho no se puede tocar. Es irreversible. La estructura del Estado sí se puede tocar. Ocurrió lo mismo en 1910, siendo mandatario (Ramón) González Valencia que convocó a Constituyente para completar la constitución del 86. Nadie recuerda eso. Allí se escogió ese mecanismo: se definió la elección popular para elegir presidente por cuatro años, se quitó la reelección, obligó a reuniones de congreso al menos una vez al año, introdujo control institucional. Todas esas reformas pero no se derogó la Constitución del 86.

Este proceso de paz es una posibilidad histórica para redefinir cosas, de tal manera que haya una concertación alrededor de los temas, unos para ser derrotados, otros para ser modificados y otros para que salgan adelante. No significa que hay que reformar por totalidad la Carta de 1991, de la que yo soy coautor y soy su defensor.

Raúl Reyes, Alfonso Cano, Timochenko, Manuel Marulanda y Álvaro Leyva, Kienyke

¿Ha sido contactado o llamado a Cuba por las Farc para asesorar en la implementación eventual de ese mecanismo?

Yo simplemente doy opiniones. No necesito viajar.

¿Tiene conocimiento de cómo estaría pensando las Farc la realización de una Asamblea Nacional Constituyente?

No soy capaz de adivinar qué puedan estar pensando ellos. El artículo 376 señala  que con una ley del Congreso se debe indicar la competencia de la Constituyente, la duración de su reunión y la forma como se integrará. La ley que la convoca puede, por acuerdo previo con todas las partes, establecer los mecanismos de cómo será integrada, inclusive modificando el sistema electoral. La ley de convocatoria da para que, si ellos dicen “queremos estar en la constituyente con cinco cupos”, sea un tema negociable. ¿Cuánto quieren? Eso no se puede anticipar y mucho menos tratándose de unos alzados en armas, porque no es un tema al cual se haya llegado.

Sobre la conformación de esa posible Constituyente, Antonio Navarro Wolf dijo anteriormente a KienyKe que su convocatoria podría ser un arma de doble filo porque en las elecciones de esa Asamblea sectores contrarios al proceso podrían tener mayorías…

Un demócrata no puede decir que lo es, si se refiere a la posibilidad de que una mayoría existente en un momento dado se pueda manifestar. Me parece una posición asustadiza. A Navarro, le tengo consideración y respeto, pero si uno mira la vida pública del M-19, que fue agrupación alzada en armas que no se entendió históricamente con las Farc, tendría una limitación para referirse al tema.

Pero en una Constituyente, donde se abarcarán otras reformas y habrá otro debate, ¿no cabe la posibilidad de que se ponga en riesgo la esencia de lo acordado en Cuba?

Hay acuerdos que pueden desarrollarse mediante actos administrativos simples; algunos los podrá atender el gobierno a través de resoluciones o decretos; otros los definirá el Congreso y otros sí requerirán reformas constitucionales. Esos sí deben ir a la Constituyente.

No obstante, sin establecer aún las características de la Asamblea y previendo la posibilidad de que sectores opositores al proceso tengan fuerza con voto en dicho mecanismo, ¿Realmente le convendría a las Farc una Constituyente y no una consulta popular?

Yo no anticipo el triunfo del uribismo. Anticipo el triunfo de la mayoría y de la democracia. Creo que en el momento que se llegue a una Constituyente, si se llega y si el destino es el de la paz, la correlación de fuerzas desaparece inmediatamente porque todo el mundo vive enamorado de la paz. No de los mismos procedimientos, ni las mismas propuestas.

¿Ve en algún momento al Gobierno cediendo a esa idea? Santos ha sido tajante en esa “línea roja” y dicen “no” a cualquier idea de una Constituyente…

Eso se llama un desacuerdo antes de comenzar. Siempre hay desacuerdos alrededor de conclusiones inexistentes. Los “no” de lado y lado son como los partidos de fútbol. Inician 0-0, pero hay que jugar y así se modifica el resultado. El problema es que no se deja hablar del tema: se dice: “No, no y no”. El primer paso que se debe aceptar es hablar del tema, debatirlo civilizadamente. Aunque se parte de los “no”, eso no significa que no se puedan modificar las posiciones buscando el bienestar general y la paz para Colombia.

Álvaro Leyva, Kienyke

Si el Gobierno se sigue negando, ¿quizá las Farc no decidirán más adelante levantarse de la mesa porque no les cumplieron su cometido de la Constituyente?

Cada vez que uno adivina se equivoca. Lo que sí considero es que hay que tratar que lo que hoy se haga se pueda concretar mañana. Aquí no se puede simplemente trabajar sobre la base que hay una polarización y que se triunfa si uno no cede. Por eso es el diálogo. Lo que se requiere es firmeza, voluntad y capacidad de entendimiento y ponerse en el zapato del otro para establecer porqué piensa como piensa, adivinar sus razones para sus tesis, y tratara de usar argumentos inteligentes para persuadir al otro.

¿Entonces, sugiere usted que se defina más pronto que tarde ese mecanismo de refrendación?

Esos mecanismos hacen parte del temario. Es el último punto. Pero en el convenio que firmó el gobierno con las Farc se puede concluir que superado el primer punto (tema agrario), los puntos de más adelante se pueden conocer inmediatamente; es decir, no esperar hasta el final, sino que pueden ser tratados si se quiere hoy mismo. Y lo importante no es la refrendación, sino que faltó un supra-acuerdo a subrayar: por ningún motivo se pueden levantar de la mesa hasta que no se logre la paz para Colombia.

¿Lo cierto es que este ‘capricho’ de las Farc no es tan nuevo, y por eso condicionarán la paz a la Constituyente?

Ese es uno de los cometidos o propósito de su conversación. Vaya uno a saber si eso va a ocurrir. Facilitaría el proceso de paz y la consecución de la paz. Yo que tengo algún conocimiento en eso, ellos (Farc) en sus Congresos internos como el de Marquetalia, uno de los temas que siempre se encuentra es el de la Constituyente. Además ellos quisieron entrar en la constituyente del 91 pero no se pudo.  La historia se repite.

¿Ha vuelto usted a hablar con el expresidente Álvaro Uribe de la Constituyente? ¿Qué le ha dicho él sobre esa idea?

Yo no tengo enemigos ni a la izquierda, ni a la derecha, ni en el centro. Hay que conversar con todo mundo y me gusta conversar con el doctor Álvaro Uribe porque él conmigo tiene una consideración y respeto que agradezco.

De la constituyente él ha comentado y ha hablado. Lo que yo no sé es cuál Constituyente él quiere. O si es más adelante. Pero sí ha manifestado que él es amigo de una Asamblea Nacional Constituyente.

¿Tiene usted algo que ver con la Marcha Patriótica? Provoca curiosidad ver a un líder conservador en apoyo directo a dicho movimiento, como se ha rumorado.

No tengo nada que ver (con la Marcha Patriótica). Alguna vez me invitaron a una reunión. Sonreí, saludé y tomaron fotos. Pero me retiré. No sé dónde queda la sede. Obviamente sé que ellos son amigos de la formulación de una Constituyente. Le pongo un ejemplo: yo soy hincha de Santa Fe, y si me encuentro con otro hincha en el estadio el Campín no quiere decir que seamos amigos; a lo mejor ni nos conocemos. Hay una mirada que nos interesa conjuntamente, pero no por ello significa que yo haga parte de la Marcha Patriótica.

¿Le interesaría participar en una eventual Asamblea Nacional Constituyente?

Sí claro, pero se necesitan votos. Pero a lo mejor uno se mete en un proceso de esos y termina derrotado. Pero eso sería algo de carácter personal. Soy un demócrata acostumbrado a ganar y perder, pero nunca a cercenar la voluntad popular de forma anticipada.

¿Cree que va por buen camino el proceso de paz?

Aquí nadie entró a un baile. Esto no es una ceremonia de condecoraciones. Es un encuentro entre partes que llevan combatiendo muchísimos años. De tal forma que para dialogar se necesita un proceso. Ya se ha logrado. Hay manera de entenderse. Tendrá sus altibajos, pero con paciencia esto sale al otro lado. Soy optimista.

@david_baracaldo