AMLO: el poder de la izquierda mexicana

AMLO: el poder de la izquierda mexicana

22 de diciembre del 2018

En el 2018, sin duda alguna, la política latinoamericana tuvo un espacio sumamente importante. Esto debido a las jornadas electorales de presidencia en varios países de la región que lograron desdibujar el panorama político. México, Brasil y Colombia, fueron los grandes referentes.

El caso de Brasil, es uno de los más dinámicos en los últimos años de ese país, pues los gobiernos de izquierda, que venían recogiendo gran aceptación por parte de la ciudadanía, se desplomaron, dejando el camino libre para el surgimiento de la ultraderecha que lideró Jair Bolsonaro, ganador de los comicios de este año. Mientras que en Colombia, si bien el cambio no fue drástico, la llegada de Iván Duque al poder sí generó incertidumbre en varios sectores, sobre todo en los interesados con el tema de la paz.

Si bien Brasil pasó de dos gobiernos de izquierda y a las líneas marcadas por el conservatismo, como lo hizo Argentina en el 2015 con Mauricio Macri y Chile con Sebastián Piñera en el 2017, sofocando el discurso de la izquierda en la región, México, yendo en contra de los pronósticos y eventos del sur, eligió, por primera vez en su historia, a un izquierdista que le ganó la batalla a la derecha mexicana y conquistó la presidencia.

Andrés Manuel López Obrador, el presidente de izquierda

Nació el 13 de noviembre de 1953 en Tepetitán, municipio de Macuspana, Tabasco. Hijo de Manuela Obrador González y Andrés López Ramón comerciantes de tabasqueño y veracruzano. Mantiene lazos de ascendencia española ya que su abuelo materno llegó como exiliado a México procedente de Ampuero, un municipio de Cantabria, España.

Su familia de tinte emprendedor, a mediados de los años 70 decidió tomar rumbo hacia Villahermosa, capital de Tabasco, y según narra el periodista Jorge Zepeda Patterson, en su libro ‘Los suspirantes 2018′, llegaron allí para emprender con una zapatería y un almacén de ropa.

Años más tarde, inició sus estudios universitarios en licenciatura de ciencias políticas y administración política en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Tras su paso por uno de los mejores claustros del mundo, llegó a ocupar cargos en la política como presidente nacional del Partido de la Revolución Democrática, Jefe de Gobierno del Distrito Federal de 2000 a 2005 y como candidato a la presidencia de México por la Coalición ‘Por el Bien de Todos’ en las elecciones federales de 2006 y por la coalición ‘Movimiento Progresista’ en las elecciones de 2012.

Los dos intentos fallidos por llegar a la presidencia en el año 2006 y 2012, llevaron a López Obrados a reflexionar aún más la composición política y social de México. De esta experiencia saldría su discurso para el tercer intento para las elecciones de este 2018, y que finalmente logró conquistar a su pueblo y consiguió el 53.2% de los votos, unos 30,049,620. La posesión de AMLO se vivió el primero de diciembre y según él, ese día empezó la “cuarta transformación”.

¿Qué es la “cuarta transformación” de México?

En esta última campaña, Andrés Manuel señaló abiertamente su mayor enemigo: la corrupción. Pese a que en los últimos años la potencia latinoamericana había entrado en una era de violencia y narcotráfico, para el nuevo presidente esto solo se debe a la ausencia y mal manejo del Estado. Por lo que propuso que su sextenio sería para un profundo cambio para el país.

Se refiere él en varios de sus discursos, a los tres momentos antes de su gobierno, que ha cambiado la historia de México. El primero ‘La Independencia’ y liberación de los mexicanos del pueblo español; el segundo momento, ‘La Reforma’, que se trató de una guerra entre liberales y conservadores de 1858 a 1861 y que concluyó con una serie de reformas; y ‘La Revolución’, un conflicto armado contra el régimen de Porfirio Díaz entre 1910 y 1917, que dejó la actual constitución política del país azteca.

López Obrador le apunta a una nueva gran reforma con la política que según él, se ha corrompido en todos sus niveles. “No habría cárceles suficientes para los corruptos, y si los perseguimos meteríamos al país en una temática de fractura y violencia, y eso nos quitaría energía para emprender la renovación de la vida de México, la construcción de una nueva patria”, dijo en su discurso de posesión.

20 días y fuertes decisiones

AMLO lleva apenas 22 días a cargo de la México, pero le han bastado para tomar decisiones que han generado polémica en todo el sentido de la palabra. Algunas de estas medidas fueron anunciadas en su campaña, como lo fue poner a la venta el lujoso avión presidencial avaluado en 218 millones de dolares, y que hoy ya se encuentra a la venta en el estado de California, Estados Unidos.

Otro de los temas con los que empezó a trabajar López Obrador, fue el caso de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa para lo que creó la comisión de la verdad que sería el primer decreto firmado por él como presidente. Esta comisión recogerá el trabajo que adelantó organismos de la Organización de Naciones Unidas (ONU). La creación de esta comisión también fue una promesa de campaña.

Por otro lado, para iniciar a combatir el abuso del poder de quienes viven de los dineros públicos y con su plan de austeridad, López Obrador propuso bajar el salario de los altos funcionarios, empezando por el suyo como mandatario. Hace unos días, cuando recibió su primera quincena, devolvió el 29% de lo devengado, unos 22.313 pesos, cerca de 1.110 dólares.

La más reciente decisión que tomó AMLO en estos primeros días de mandato es el aumento histórico del salario mínimo para los mexicanos, que sube un 16% en general pero en las zonas de frontera tendrá un aumento del 100% en la frontera.

“Para 2019, se fijará el salario mínimo general en 102,68 pesos (unos 5 dólares); y en 176,72 pesos (8,7 dólares) en la zona libre de la frontera norte”, dijo en conferencia de prensa Luisa María Alcalde, secretaria del Trabajo.

Sin duda alguna, uno de los personajes en la política internacional más sobresalientes en el continente americano es Andrés Manuel López Obrador, pues cualquier decisión que tome será vista como referente de ejemplo para algunos y estará bajo el análisis crítico de otros, quienes piensan que cualquier tinte de izquierda es un camino para llegar a la fatídica Venezuela.