Andrés Felipe Arias, ¡el futuro de Colombia!

Andrés Felipe Arias, ¡el futuro de Colombia!

2 de junio del 2011

Soy Godofredo Cínico Caspa, miembro de La Tuna javeriana, guardián del Voto Nacional y ex amanuense de su eminencia el doctor Laureano Gómez, quien vive (faltaría más) a la diestra de Dios Padre. Esta semana cuando despunta junio con su fulgor acrisolado en los arreboles del verano que llega, quiero hablar de varias vainas que me molestan a mí y a 46 millones de colombianos.

Continúan los terroristas del Polo, el sector trotsquista de los Verdes, los sediciosos de Semana y demás buitres liberales sin bautizo, atacando al futuro: sí, al futuro de Colombia que es el doctor Andrés Felipe Arias quien en buena hora le entregara la platica de los subsidios de AIS al empresariado que se auto defiende de la crisis del agro.

Ya lo dije, ¿qué tal esa plata en manos de los campesinos? Se la jartan en pola y quemando voladores. ¿Qué le van a dictar medida de aseguramiento al impoluto ex ministro Arias esta semana? Pues carajo, con mi sobrino Obdulio les vamos a movilizar a no menos de nueve millones de uribistas para que en histórico plantón frente a la Fiscalía de la Inmorales, detengan el oprobio con un clamor inmenso, con un no rotundo, con un grito incontestable de nuestro  ¡¡¡Sagrado Estado de Opinión!!!

O ¿para qué carajos entonces tenemos las mayorías graciosamente hipnotizadas, si no es para hacer lo que a uno le dé la gana?  ¿O es que las mayorías sirven para pendejos ejercicios democráticos? Seamos pragmáticos, carajo, cuando uno tiene el 70% de la gente a su favor, es porque le han dado un óvolo para trabajar por el bien, que es privado, y no por el mal, que es público. El histórico ejemplo de la Anapo nos demuestra cómo las mayorías bien administradas, terminan por servirle a las minorías.

Metan a la cárcel más bien por asociación para delinquir al monje maoísta ese del Jorge Enrique Robledo, tipo ladino y malicioso, llévenlo a la guandoca antes de que se nos lance como candidato a la alcaldía de Bogotá para pretender detener el irresistible ascenso de mi niño del alma Enrique Peñalosa. Esa vara de premio lindamente inclinada hacia la derecha que conozco desde cuando fue alumno mío en el Colegio Refous, cuando yo dictaba la clase de teología y él tocaba la campana. Atrás el mañoso Robledo quien osó decir que con lo de AIS se le estaba robando la plata a los pobres para dársela a los ricos. ¡Qué teoría tan irreal!  Si los pobres son pobres porque nunca han tenido plata. Además, un pobre con plata es un lobo y nunca dejará de serlo. Y en ese sentido les recomiendo a todos mis lectores: no se casen con loba, porque se enloban.

Metan a la cárcel más bien por injuria y calumnia al hamponcito que no aprendió nada en el gimnasio, ese tal Daniel Samper Ospina (sobrino del comunista Ernesto), quien se atrevió de manera alevosa y poco risible a tratar de “Pincher “al más grande intelectual de las nuevas generaciones, a un hombre limpio que jamás se le ha ocurrido nada indecente, al delfín perfecto, al sucesor natural del más grande hombre de la historia de América. ¡Viva Uribito! ¡Viva Álvaro Uribe Vélez dueño, gracias al poder, dueño de una masculina erección permanente! Viva monseñor Builes! Viva Roberto Urdaneta! ¡Viva el partido conservador! ¡Abajo los Samper!

Están aprovechando, bellacos, que nuestro amo Álvaro Urbe no se encuentra en el país, para hacer fiesta.   Agárrense de la silla que ya llega la inteligencia militar superior a poner orden en este lavadero de carros marxista, en esta sancochería liberal, en este lupanar santista.

Y es que ni siquiera respetan a las damas: ¿Cómo se les ocurre  -maledicentes e impotentes- tratar de enlodar el bello nombre de Valerie Domínguez? Si ella hasta devolvió la platica de viuda esa que le dieron, que no alcanzaba ni para cercar un gallinero.

Es que esta justicia politizada y persecutora de la gente de bien y bonita, no respeta ni siquiera a la monarquía. Carajo, bellacos, venir a imputarle cargos a semejante mamacita, una hija de la filosofía cartagenera “doñateriense” que tanto bien le ha hecho a la industria de la cirugía estética  y a la femineidad en este país. ¡Qué impute me da!

Van a salir  a molestar a la delicada reina las feministas esas marimachas y hasta tortilleras serán, como la tal Mónica Roa, esa hidra mala, esa bruja que nos metió el mico del aborto legal que derrotaremos de la mano del beato Alejandro Ordóñez y de las huestes que en ordenada fila y vestidas de templarios desfilaran en los templos del saber legal y de la inteligencia, para derrotar la asesina mano de las abortistas.

Huestes contra los impíos y las pecadoras, ejércitos de angelicales seres humanos, legiones de María y de damas grises al mando de Ernesto Yamhure, quien si sabe defender el honor femenino y no se amilana frente a nadie. Como no se amilanó frente al anarco-libertino ese del Antonio Morales Riveira, cuando trabajaban en el programa “La Escalera” y a Morales lo dejaban hablar en radio debido a la censurable complicidad de Guillermo Díaz Salamanca, que en buena hora dejo su condición de condenado ateo disoluto y volvió al redil donde veneramos a la sagrada hostia y no a la contaminada oblea con sexual arequipe.

Y me importa poco irme por las ramas en este texto. Porque si me salgo de los chiros es por culpa de esta justicia de hoy en día, que ha pretendido (esperamos resistir junto con el Doctor Fernando Londoño, biblia misma de la juridicidad, volcán de fe, hombre que cumple los votos de pobreza que manda la iglesia) acabar con las costumbres inveteradas que hicieron de este país un amable lugar donde la gente vive ordenada y disciplinadamente en su lugar: la clase gobernante mandando y haciendo las leyes y la gleba mugrosa obedeciendo.

No podría cerrar este tema sin lanzarme en preciso alegato de defensa de la familia Dávila de Santa Marta, a quien la apocalíptica fiscal samperista le dictó medida de aseguramiento por la pendejada esa de Agro Ingreso Seguro. Solo ellos, con una larga experiencia en el agro, podían poner a rendir esos pesitos. Solo ellos eran merecedores de la espléndida confianza inversionista.

Pero claro, la envidia es tan ciega como la Fiscal.  Lástima que por esas tierras ya no se pasea con su manto benéfico mi amigo Jorge 40. Él si no se hubiera dejado molestar de los jueces y fiscales, porque sabía para qué está hecho el poder: para convencer con fuerza al contrario de no molestar. Y si no… ¡pues bala señores!

Corolario 1: no acepto que se me ponga en el ventilador de la justicia al Washington nacional, el gran mariscal respetuoso de los derechos humanos, general Harold Bedoya. ¿Qué culpa tiene él del asalto a la base de las Delicias? ¿Luego no era el comandante supremo el filipichín del Ernesto Samper? No se metan con mi general o les damos en la cara.

Corolario 2: Sabia la decisión del Inpec de crear un pabellón  para  los  de  la corrupción  en La Picota. Esperamos que tenga tan buenas medidas de seguridad y de comodidad para tan prestantes reos, como el simpático “resort” de Tolemaida que en mala hora me les quitaron a los militares injustamente inculpados por el terrorismo mediático.

Corolario 3: ¡Cómo se les ocurre confirmar la acusación  contra  Maza Márquez  por el magnicidio de Luis Carlos Galán!  Galán, Álvaro Gómez, Jaramillo, Pizarro y Garzón se mandaron a matar.

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