“La televisión está viva”: Ángela Mora

28 de septiembre del 2018

Nostálgica pero contenta, así vivió sus últimos días como directora de la Autoridad Nacional de Televisión – ANTV- Ángela María Mora Soto. Fueron tres años y medio en los que dedicó el 100 por ciento de su tiempo a mejorar la televisión pública en Colombia y hacer feliz a más de 80.000 familias. Ángela llegó a la […]

“La televisión está viva”: Ángela Mora

Tatiana Coy - Kienyke.com

Nostálgica pero contenta, así vivió sus últimos días como directora de la Autoridad Nacional de Televisión – ANTV- Ángela María Mora Soto. Fueron tres años y medio en los que dedicó el 100 por ciento de su tiempo a mejorar la televisión pública en Colombia y hacer feliz a más de 80.000 familias.

Ángela llegó a la entidad cuando muchos colombianos no reconocían la ANTV y tampoco tenían presente para qué servía. Un plan de proyecto plano, y bastante básico, se topó con esta abogada que asumió el cargo con la mejor actitud y “berraquera”.

Mora llegó para innovar y apostarle a una nueva parrilla de contenidos, que resultó bastante exitosa, enfocada en las miniseries que poco a poco se ganarían el cariño de miles de colombianos que por primera vez verían una señal nítida y de alta calidad, gratis.

“Antes lo que se emitía eran proyectos de paz y documentales. Ya era hora de crear y hacer algo diferente, de mejorar la calidad. Fue una forma de decir que la televisión pública ya no es aburrida”, expresó Mora.

El trabajo de esta abogada la llevó a recorrer todo el territorio nacional hasta el lugar más recóndito y lo más importante es que en cada viaje volvía a Bogotá llena de alegría, sabiendo que detrás de ella habría un centenar de niños disfrutando de un contenido gratuito de calidad, la Televisión Digital para Todos.

Cuando tomó las riendas de la televisión pública, ningún municipio contaba con un servicio sin costo de entretenimiento y educación. Por eso es que se retira de su cargo feliz, satisfecha y orgullosa de darle una señal de televisión diferente a Colombia. El primero, y el más grande, fue San Andrés. “Fue complicado porque allí todos decían que la señal de Nicaragua era la mejor junto con las de Islas Caimán. Nadie se veía interesado por la TDT.

“Hicimos de la televisión pública un tema entretenido, divertido y sobretodo, algo que le dio al país premios nacionales e intencionales”.

Ángela sabe que los retos persisten y que faltaron muchas cosas por hacer. La televisión está viva y seguirá siendo la manera más clásica y “bonita” de entretener a la población.

El viaje que la marcó a nivel personal y profesional

“Sin duda alguna, Buenaventura. Me fui sola en ese entonces. Decían que el lugar era peligroso y era una zona de alto riesgo. Muchos me dijeron que no fuera pero agarré el primer taxi que vi y me puse manos a la obra. Cuando llegué no observé una pizca de violencia. Encontré sonrisas inocentes y niños que me recibieron con los brazos abiertos. Fue gratificante recorrer otra Colombia. Me hizo muy feliz”, expresó la abogada.

Llegar a circunscripciones que no conocía le permitió abrir los ojos y darse cuenta de la cantidad de sitios que parecían estar solo en los libros, pero más que lugares nuevos fue entender que el pueblo necesita la entidad pública.

“Mi mensaje es que los funcionarios públicos se pongan la camiseta del Estado para resolver las necesidades que restan por ser satisfechas”, resaltó.

Los viajes por carretera destapada que duraban más de seis horas la hacían cada vez más resistente al cansancio, por eso es que ir de Ciudad Bolívar a Cartagena y de ahí a Corozal y Sincelejo, ya era normal. “Ese fue uno de los recorridos más pesados que he hecho”.

Hoy en día el 97 % de los colombianos reconocen la ANTV. “Al menos saben que es el logo que sale en las noches durante la novela”.

Fueron tres años en los que creció a nivel profesional y que la capacidad de trabajo y el gusto por el servir público, era su gran amor.

Ahora que ya no pertenece a la casa que puso en orden y con la que logró el reconocimiento nacional de posicionar una entidad casi invisible, los retos de la ANTV son seguir posicionándose como una entidad de control, reguladora y que escucha a los televidentes.

En temas de TDT, por ejemplo, contó que su administración se diferenció en un asunto específico: “Antes solo regalaban los decos, pero nadie se tomaba la molestia de comprobar el funcionamiento de los mismos y hacer un seguimiento adecuado”.

¿Qué debe tener la persona que llegue a ocupar el cargo?

Para Ángela es fundamental que se tenga en cuenta la importancia de la televisión pública: “Puede que se acaben las ideas como las miniseries y ahora con el avanzar de la tecnología se inventen nuevas cosas, pero más que eso, debe tener en cuenta las campañas de masificación”.

No todo es color rosa. La jurista se retira con una pequeña frustración y es la de no poder hacerle entender que la TDT es como los celulares. La gente por sí sola fue cambiando de dispositivo porque se veía atraída por el avance, cosa que nunca pasó -al menos hasta ahora- con la televisión y la TDT.

Por ahora, el plan de esta mujer es tomarse unos días de descanso. Sus ojos reflejan el arduo trabajo hecho , una muestra de que un cargo como el suyo es agotador.

Si bien muchos creen que el ocaso de la televisión es inminente, Ángela tiene una cosa clara: “Hay para mucho rato”.

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