Las verdaderas razones por las que quieren sacar al capitán Ányelo Palacios de la policía

Las verdaderas razones por las que quieren sacar al capitán Ányelo Palacios de la policía

15 de Abril del 2016

La destitución en primera instancia del capitán de la policía Ányelo Palacios quedó en firme desde el pasado lunes 11 de abril. La decisión disciplinaria, que fue tomada por la Inspección delegada de la policía de Bogotá, se basó específicamente en tres puntos.

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Aunque se llegó a informar que la medida se fundamentó en la denuncia que contra el mediatico capitán Palacios instauró un ciudadano de Florencia, Caquetá, donde el uniformado desempeñaba sus funciones, por el delito de soborno, la verdad es que esta implicación, que también es investigada, nada tiene que ver con la muy cercana y probable destitución del oficial.

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La verdad es que el capitán Ányelo Palacios, el uniformado que denunció la existencia de la ‘Comunidad del Anillo’, una red de prostitución al interior de la policía, y que también grabó al exviceministro Carlos Ferro en una íntima conversación homosexual fue destituido por hechos que ocurrieron en Bogotá, por esta razón la fue la Inspección delegada de la Policía Metropolitana de Bogotá el órgano que destituyó a Palacios.

¿Por qué?

Como dice el comunicado que emitió la dirección nacional de la institución, se  “aperturó investigación al oficial en noviembre de 2015, por una presunta transgresión al régimen disciplinario de la Policía Nacional, relacionada con injuria, calumnia, omisión de denuncia e incumplimiento de normas internas.

La injuria y calumnia, según lo indicó una fuente de la policía, se debe a las denuncias que sobre Palacios instauraron el exdirector de la policía, el hoy general retirado Rodolfo Palomino y el también retirado coronel Gerson Jair Castellanos, por la implicación que sobre ellos habría hecho Palacios acerca de la existencia de la llamada ‘Comunidad del Anillo’.

Para la inspección delegada hubo méritos para determinar que el capitán Palacios levantó injuria y calumnia sobre los altos oficiales al referirse al supuesto conocimiento que estos dos policías tenían sobre la supuesta red de prostitución.

El incumplimiento de las normas internas, no es más que el ‘cobro de factura’ que la institución, basada en su reglamento, le está pasando al capitán Palacios por denunciar y contar en medios de comunicación, mas exactamente en La Fm, su historia, la existencia de la ‘Comunidad del Anillo’ y la vinculación a esta red de prostitución de altos oficiales de la institución y políticos influyentes.

Según la policía, el capitán Ányelo Palacios faltó al reglamento interno al hablar en medios de comunicación sin la previa autorización de sus mandos jerárquicos. Pero mientras que en la policía la denuncia mediática del capitán merece un castigo ejemplar, como destituirlo de su cargo, sus declaraciones y el servir de fuente para la investigación periodística que adelantó el equipo de La Fm, en cabeza de su entonces directora, la periodista Vicky Dávila, mereció un premio nacional de periodismo.

El tercer punto, y el más delicado para la policía, considerado como ‘falta gravísima’, es la omisión de denuncia. “Cuando un hecho delictivo e ilegal contemplado en el Código Penal se conoce por parte de un funcionario público, y más por una autoridad, y no se levanta la respectiva denuncia se incurre en un hecho considerado gravísimo”, dijo la fuente.

En 2014 el capitán Ányelo Palacios denunció en una entrevista que 8 años atrás, cuando era estudiante de la escuela de cadetes, a sus 21 años, fue abusado sexualmente por el coronel Jerson Jair Castellanos y otro alto oficial de la institución en una habitación del club militar. Según la Inspección delegada de la policía de Bogotá, el uniformado, basándose en las normas internas de la policía, debió haber denunciado el presunto abuso sexual del que fue víctima en su momento y no tantos años después.

Por haberse quedado callado con un tema tan íntimo y del que le daba vergüenza y miedo hablar, ya también habría sido amenazado por los supuestos agresores, la policía busca los recursos para sacar a Palacios de sus filas y así, al parecer, cobrarle todo lo que sus denuncias, videos y  entrevistas han ocasionado, hechos que tumbaron hasta el propio director de la institución, el general Rodolfo Palomino.

La decisión de destitución contra el capitán Palacios fue apelada por él y su defensa y ahora será la Inspección General de la Policía Nacional el organismo que estudiará el caso y determinará el recurso contra el oficial investigado, recurso que por ley debe ser dado a conocer 45 días después dado a conocer el primer fallo emitido por la metropolitana de Bogotá.