El paseo que terminó en tragedia

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El paseo que terminó en tragedia

1 de noviembre del 2017

En 1987, diez estudiantes de preparatoria argentinos, acordaron que treinta años después de graduarse, tendrían una reunión inolvidable. “Tenemos que viajar”, dijeron. El pasado 30 de octubre cumplieron la promesa y viajaron a Nueva York. No contaban, sin embargo, con que en la capital del mundo los esperaba la muerte.

Hernán Diego Mendoza, Diego Enrique Angelini, Alejandro Damián Pagnucco, Ariel Erlij y Hernán Ferruchi fallecieron la tarde de este 31 de octubre, cuando Sayfullo Saipov, un refugiado uzbeco, disparara desde una camioneta y atropellara además a un grupo de ciclistas en un paseo del Bajo Manhattan.

Como el costo era demasiado alto, Erlij asumió la responsabilidad de patrocinar el viaje de algunos de sus colegas. En Estados Unidos se encontrarían con otros compañeros que vivían allá. En total serían diez. En una foto que se tomaron en el aeropuerto de Rosario, antes de partir, se les puede ver con camisetas blancas que decían ‘Libertad’. Era una broma para sus esposas.

La tarde del atentado había alquilado bicicletas para pasear por una zona al sur de la isla de Manhattan. De acuerdo a la cancillería argentina, hay otro argentino gravemente herido. Los demás salieron ilesos. “El Gobierno de la República Argentina se encuentra profundamente conmocionado por el fallecimiento de los compatriotas y trabaja en auxiliar a los familiares y amigos de las víctimas”, dijeron en un comunicado.

También informaron que “las autoridades federales de los Estados Unidos informaron que se encuentran llevando a cabo una investigación criminal sobre el acto terrorista, habiendo aplicado la regla de secreto de sumario y por lo tanto no han dado a conocer aún la identidad de los fallecidos”.

¿Quiénes eran?

El viaje a Nueva York era un sueño que cumplían. Y una promesa que se cumplían: reencontrarse “con estilo” treinta años después de haber salido del Instituto Politécnico Superior General San Martín, de Rosario.

Ariel Erlij, uno de los impulsores de la idea y quien, además, costeó una parte importante del viaje era un empresario rosarino dedicado a la siderurgia y a los negocios inmobiliarios, según informó el diario El Clarín. Tenía 48 años. Le gustaban los deportes, por lo que había decidido invertir en un equipo de fútbol. Tenía tres hijos.

Diego Angelini, Hernán Ferruchi, Alejandro Pagnucco Charre, y Hernán Mendoza, además de la amistad, compartían la profesión: eran arquitectos. Ferruchí trabajaba en proyectos de construcción; Pagnucco era ejecutivo de cuentas en una constructora. Tenía 49 años. Deja tres hijos. Hernán Mendoza tenía su propio estudio con Ariel Benvenuto, uno de los sobrevivientes.

De acuerdo a medios argentinos, el 1 de noviembre, los familiares de las víctimas viajaron a Nueva York para gestionar la repatriación de los cuerpos. Mateo Estremé, cónsul de ese país en la ciudad norteamericana explicó que el gobierno hará todo lo posible por ayudar a las familias en tan duro proceso. Como gesto de luto, la escuela preparatoria de la que se graduaron los cinco hombres izó su bandera a media asta.