Asesinato de líderes sociales en Colombia  es crimen de lesa humanidad

Asesinato de líderes sociales en Colombia es crimen de lesa humanidad

14 de mayo del 2017

La Fiscalía General de Colombia reiteró este viernes como delitos de lesa humanidad los asesinatos de que fueron objeto en 1997 dos líderes sociales vinculados con la organización no gubernamental Centro de Investigación y Educación Popular (Cinep), por lo que la acción penal no podrá prescribir y el organismo podrá mantener abierta la investigación.

“La Dirección de Fiscalía Nacional Especializada de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario reiteró la calificación de los homicidios de Mario Calderón Villegas” y de su esposa, “Elsa Alvarado Chacón (…) como delitos de lesa humanidad”, señaló el organismo en un comunicado.

El hecho ocurrió el 19 de mayo de 1997 en el norte de Bogotá, cuando hombres fuertemente armados ingresaron a su apartamento y dispararon contra los ocupantes, por lo que también se cobraron la vida de Carlos Alvarado, padre de la líder social, y dejaron herida a su madre, Elvira Chacón de Alvarado.

La investigación de la Fiscalía permitió señalar como presuntos autores a Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ‘Don Berna’, un poderoso paramilitar colombiano quien permanece en prisión, y a los hermanos Carlos y Fidel Castaño Gil, ambos ya fallecidos y quienes lideraron las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

“Actualmente a la investigación se encuentra vinculado el coronel retirado Jorge Eliécer Plazas Acevedo, a quien se le impuso medida de aseguramiento (prisión) al ser señalado como presunto coautor del delito de homicidio agravado en concurso con los delitos de tentativa de homicidio y concierto para delinquir”, recordó este viernes la Fiscalía.

Para la Fiscalía, este crimen está conectado con otros de defensores de derechos humanos en el país, luego de que se observó que “el modus operandi común a los homicidios objeto de estudio consistía en que presuntamente miembros de la Fuerza Pública, escudados en su lucha contrainsurgente, declaraban objetivo legítimo a defensores de derechos humanos, con ocasión a su labor o por tener una postura crítica”.

El organismo agregó que “dicha información era transmitida al máximo jefe de las AUC, Carlos Castaño, quien a su vez le ordenaba a la banda sicarial La Terraza que cometiera el homicidio”.

De hecho, la investigación adelantada reveló que fueron hombres de La Terraza quienes asesinaron a Mario Calderón Villegas y a su esposa, Elsa Alvarado Chacón.

Según el diario local El Espectador, para la época en que fueron asesinados, Mario Calderón trabajaba como investigador del Cinep, un centro jesuita de investigación social que ha sido objeto de amenazas e intimidaciones, y donde conoció a su esposa, quien apoyó al Cinep un tiempo en proyectos de comunicación para el desarrollo.

Con información de Sputnik