Contra la asesinada periodista Flor Alba Núñez

29 de noviembre del 2015

La impunidad amenaza en Pitalito.

Contra la asesinada periodista Flor Alba Núñez

No se conocen mayores avances en la investigación judicial. Detalles de las pruebas que presentará la Fiscalía. Temor.

El 10 de septiembre del 2015, mientras la periodista Flor Alba Núñez yacía muerta en el piso un hombre se acercó y le tomó fotos a su rostro con un celular. Él no se mostraba perturbado por la escena e incluso ignoró una voz que le pedía que socorriera a Flor. Continuó tomando fotografías.

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Días después, este hecho llamó poderosamente la atención de los investigadores. Concluyeron que el hombre de la cámara seguramente cumplía con enviar la prueba de que había hecho su trabajo.

La investigación determinó que el misterioso hombre había salido del mismo lugar de donde salió el sicario que asesinó a Flor Alba, a pocas calles de las instalaciones de la emisora La Preferida, lugar de trabajo de la periodista.

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La identificación del sujeto fue el punto de partida para dar inicio a la persecución contra los sospechosos del crimen: Juan Camilo Ortiz, alias el Loco, y Jaumeth Albeiro Flórez, alias Chori, delincuentes con antecedentes y señalados de pertenecer a una banda criminal liderada por Mauricio, quien bajo el alias de Mincho lidera el crimen organizado de Pitalito.

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La investigación mostró que la preparación del homicidio fue orquestada y dejó en evidencia una red criminal muy bien estructurada, con amplios apoyos y tentáculos que, según fuentes consultadas por este proyecto, alcanzan diferentes niveles de penetración entre las autoridades locales.

El crimen de Flor Alba generó gran impacto no solo por tratarse de una reportera que contaba con la admiración de sus colegas, sino porque dejaba en evidencia la inseguridad de la ciudad, violencia que la periodista reportaba de manera constante.

Los habitantes de Pitalito repiten las mismas preguntas: ¿Cómo es posible que a las 11:00 de la mañana, en un barrio residencial, los sicarios aparecieran y desaparecieran sin dejar testigos? ¿Cómo pudieron salir de la ciudad, a pesar del Plan Candado decretado por las autoridades ese mismo día, que intensificaba los controles de entrada y salida del municipio? ¿Cuál era el interés de estos matones por acabar con una joven reportera que, aparentemente, no significaba una amenaza para nadie?

Flor Alba se salió del libreto al denunciar a bandas, como la del Loco y Chori, dedicadas al hurto y especialmente al narcotráfico. Pitalito es el epicentro del sur del país para el tráfico de drogas, se asegura en la ciudad: “por acá pasa toda la coca que sale de Putumayo y Caquetá buscando llegar a las costas del país”.

Los días siguientes al asesinato las autoridades mostraron avances y acumularon varias pruebas contra el Loco y Chori: recuperaron la moto en la que huyeron, la Honda CB 110 de placa UNJ56D, en una panadería de propiedad de un tío del sicario, y el 25 de septiembre la Policía reveló los rostros de Ortiz y Flórez. Al otro día, a Ortiz lo capturaron en un retén en El Palmito, departamento de Sucre, a 1.200 kilómetros de Pitalito.

La captura se dio con bombos y platillos. El general Rodolfo Palomino, director de la Policía Nacional, aseguró que este paso era fundamental para esclarecer el crimen. Parecía que el esfuerzo de ofrecer una recompensa de cien millones de pesos, así como la asignación de “los mejores investigadores de la Sijín y del CTI del país”, y la entrega de equipos especiales, daban resultados. El general advirtió: “La captura de alias Chori, el otro implicado, será cuestión de días”.

El Loco contaba con un importante prontuario. Cumplió una condena por tráfico, fabricación y porte de armas de fuego en el 2010 y había sido capturado y condenado por otro crimen: el intento de homicidio de la zootecnista Juliette Marcela Henao, a quien le disparó en cinco ocasiones sin lograr asesinarla. Esto ocurrió en noviembre del 2013, también en Pitalito.

Sin-sensura

El Loco y otras tres personas fueron detenidas a mediados de 2014 por el intento de homicidio, pero en el 2015 un juez de Timaná (Huila) les dio la casa por cárcel. Flor Alba puso el grito en el cielo ante esta decisión judicial. Advirtió que estos hombres eran una amenaza para la sociedad y que esto era una clara evidencia de la corrupción que había en la Rama Judicial. Las palabras de

Flor resultaron premonitorias. El Loco cumplió su condena en su casa y quedó en libertad el 9 de septiembre. 24 horas después sorprendió a Flor por la espalda y le disparó dos veces.

Las piezas de este rompecabezas dejan sobre la mesa múltiples dudas y también contradicciones.

Como si de un pacto por la impunidad se tratara, las autoridades se contradicen entre ellas y en ocasiones parecen ocultar evidencias.

A punto de cumplirse 80 días del asesinato y de que este crimen hubiera sido declarado de máxima prioridad, el proceso se encuentra estancado. El Loco es, por ahora, el único detenido y no existen, además del Chori, otros implicados. A pesar de los anuncios de la Policía y de la Fiscalía General de la Nación sobre la inminente captura del Chori, este aún huye, por lo que investigadores consideran que puede tener ayuda hasta de algunos hombres de la Policía.

Los investigadores aseguran que Ortiz es un sicario a sueldo y que habría ejecutado el crimen de la periodista por orden de terceros. Además, que busca su excarcelación argumentando falta de pruebas, pero la Fiscalía tiene listo un arsenal de evidencias para evitarla. De hecho. Va a ser trasladado a una cárcel de mayor seguridad que la de Rivera (Huila).

“Ya se prepara el juicio y no hay lugar a dudas de que se trata del sicario que se ve en el video”, dijo una fuente cercana al proceso.

Son clave en la investigación un video que registró el crimen y el celular que le había sido robado a la periodista y que un informante entregó a las autoridades días después del homicidio.

Con el paso de los días y el estancamiento de las investigaciones, la amenaza de la impunidad se incrementa y de esta manera se esfuma la esperanza de que este caso se convierta en una excepción y que, contrario a lo que suele suceder en los crímenes contra periodistas, el país conozca quién y por qué ordenó la muerte de Flor Alba Núñez. Por ahora, la hipótesis que más fuerza ha tomado es el de una presunta alianza entre bandas criminales y políticos para tratar de callar las denuncias de Flor Alba Núñez. El enlace sería un narco del sur del Huila.

Políticos, mencionados en audios

“Me dijeron que (Miguel) Rico le había ofrecido 200 millones de pesos a Édgar Muñoz, porque él había sabido que no tiene plata y que había aceptado. Pues resulta que yo llamé a Diana y le pregunté y que ella también le habían dicho eso (…) Me dijo que le había ofrecido a Édgar a ‘Llamarada’ y a Mauricio, y que Mauricio no había querido, pero que Édgar y Llamarada sí (…)

Entonces, ahora le pregunto a Julián, el presidente del Directorio, que si le habían ofrecido plata y entonces que nada de eso es cierto. Pues ojalá ‘china’, porque si no ‘paila’, pero que corrupción tan verraca”.

Días antes de que un sicario la asesinara, la periodista Flor Alba Núñez le envió a una colega un audio con ese mensaje. La grabación, que está en cadena de custodia junto con otros audios, videos, mensajes de texto y testimonios, es clave en la investigación por el crimen.

Flor Alba menciona en el audio a Miguel Rico, candidato de la U y de Cambio Radical, quien salió elegido alcalde de Pitalito el pasado 25 de octubre, con 17.793 votos.

“No me han llamado a declarar por esa grabación. En mi campaña me gasté algo más de 160 millones de pesos y esa plata salió de mi bolsillo y de aportes de familiares. ¿De dónde iba a sacar 200 millones de pesos para darles a otros candidatos? Además, Flor Alba era mi amiga y en la grabación dice que a ella le dijeron, no que le constara”, explicó Rico.

El alcalde electo aseguró que esta grabación hace parte de una estrategia de políticos para enlodarlo. De hecho, se anticipó a las investigaciones y el 4 de noviembre le envió una carta al procurador, Alejandro Ordoñez, en la que se declara víctima de un montaje.

“Fuerzas políticas oscuras manipularon los medios de comunicación en contra de mi campaña al punto de endilgarme sin ningún fundamento el homicidio de la periodista, valiéndose de todo tipo de instrumentos periodísticos, noticiosos, redes sociales, y hasta el mismo grupo cercano de los familiares de la fallecida, sin existir ningún nexo de causalidad entre mi accionar político y personal con el infausto hecho”, dice la carta.

Luego de anunciarle a Ordoñez que instauró una denuncia por injuria y calumnia por los señalamientos en su contra, pidió que se nombrara un agente especial para vigilar la investigación sobre el homicidio de la comunicadora.

Por su parte, Édgar Muñoz, quien ocupó el segundo lugar en las elecciones, con 13.480 votos, afirmó que el ofrecimiento de dinero, del que habló la periodista en la grabación, hizo parte de una serie de rumores que circularon durante la campaña para afectar su candidatura.

“Flor Alba era muy cercana a mi campaña porque me hacía un programa de televisión, y no recuerdo haber conversado con ella sobre ese tema y tampoco he sido citado para responder al respecto. Sí tuve problemas económicos en la campaña, pero nunca recibí dinero de otros candidatos y mucho menos ofrecimientos de parte de ellos”, advirtió. Según el Consejo Nacional

Electoral, Muñoz tuvo ingresos de campaña por cerca de 190 millones de pesos. Otro mencionado por la periodista en la grabación es Julián Perdomo Cabrera, presidente del Directorio Conservador de Pitalito. El dirigente político dice: “Con Flor Alba hablábamos constantemente de política y nunca me mencionó eso de la plata. No recuerdo que hayamos tenido una conversación al respecto”, afirmó.

Perdomo agregó que tampoco ha sido llamado por las autoridades para conocer su versión frente a lo señalado por la periodista asesinada.

Carlos Rojas, también conocido como ‘Llamarada’, excandidato conservador a la Alcaldía de Pitalito, señaló:

“No conozco la existencia de esa grabación y no he sido requerido por las autoridades al respecto. Lo que  sí tengo que decir es que en las conversaciones con Flor Alba nunca me mencionó el tema. Además, con el señor Miguel Rico jamás he tenido, tengo o tendré trato alguno y escasamente lo salude en una ocasión que coincidimos en un debate”.

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