Así buscan rehabilitar a habitantes de calle en Medellín

1 de julio del 2017

Testimonio de Omaira, una exhabitante de calle que tratará de convencer a sus compañeros para dejar esa vida.

Así buscan rehabilitar a habitantes de calle en Medellín

Foto: Alcaldía de Medellín

Omaira Estela Gutiérrez tiene 47 años y a los nueve años las circunstancias de su vida la llevaron a la calle. La ausencia de su mamá y el miedo a sus hermanos – es de una familia de ocho hombres y cuatro mujeres-, la hizo dejar su hogar y empezar un largo camino de más de 13.000 días de consumo de drogas, delincuencia y dolor.

“Me tiré a las calles”, cuenta. “Me fui a vivir a dos cuadras de mi casa y una señora que consumía drogas me dio albergue, pero me dejaba cuidando un niño”.

En aquella casa, narra, “entraban unos hombres, desbarataban armas, pero no me hacían nada. Uno de ellos me fue entrenando para moverlas y así llegué al centro de Medellín”.

El Parque de Bolívar fue su primer destino. Allí conformó un combo de 13 mujeres con las que conoció las drogas. “Empecé a tirar pepas, cacao sabanero, marihuna y perico. Fui cayendo cada vez más bajo”, dice.

Luego se metió en una banda, de 65 hombre según explica, y con ellos empezó a delinquir: “Atracaba a gente en El Poblado y robaba a taxistas”.

Pero el nivel que creyó era de no retorno llegó con el bazuco. “Empecé a venderlo por la avenida de Greiff con la Plazuela de Zea”, cuenta.

Este alucinógeno la empujó a dejar la pieza por la que pagaba un alquiler, para sumergirse en guaridas con otros habitantes de calle.

En esos lugares pasaba tres o cuatro días sin salir. Solo lo hacía para conseguir el dinero que le permitiera proveerse de nuevo de bazuco.

“Toqué fondo, me puse flaca y como olía muy mal me sacaron. Llegó el punto en el que me tiraba a las aceras a pedir sobrados”Omaira Gutiérrez, exhabitante de calle. 

Foto: Alcaldía de Medellín

Foto: Alcaldía de Medellín

Resurgir como el ave fénix

Conocer la historia de Omaira y saber que hoy su vida es completamente diferente porque ya no está en las calles es precisamente el objetivo del nuevo proyecto que emprede la Alcaldía de Medellín para ayudar a rehabilitar a cerca de 3.500 personas que se estima están en condición de calle en la ciudad.

A ella, un día, un joven le habló del programa Centro Día, lugares a los que pueden asistir quienes no tienen un techo para asearse, recibir alimento y buscar apoyo para iniciar su proceso de recuperación.

Omaira lo hizo. “Fui y me gustó mucho”, afirma. Cuando salió y consiguió 5.000 pesos, no pensó en gastarlos en bazuco, en lugar de eso, narra: ” Me compré ropa interior y unas medias y me mecatíe 3.000 pesos”.

Y cuando un operador le preguntó que talla de zapatos era y le regaló un par, se dio cuenta de que alguien se preocuba por ella y podía cambiar.

Hoy Omaira hace parte de un grupo de voluntarios que empezarán a recorrer Medellín para contar su historia a aquellos que creen que convertirse en un exhabitante de calle es imposible.

Foto: Alcaldía de Medellín

Foto: Alcaldía de Medellín

Esta iniciativa, liderada por la Secretaría de Bienestar Social, busca que los testimonios de quienes lograron alejarse del esa vida animen a quienes aún están en ella a vincularse al programa Somos Gente, una granjas en donde pueden llevar a cabo su proceso de rehabilitación.

“Ahora mi trabajo es salir a hablar con los compañeros para que vean que sí se pueden salir. Yo sé lo que sienten, por eso estoy convencida que esa muchacha o muchacho que está en la calle puede lograrlo porque yo estuve quizás peor”, explica feliz.

“Seré esa palabra de aliento, esa mano de ayuda, esa sonrisa, esa voz que les dice: mirá, yo estuve aquí como tú y sí se puede. Tengo la fé de que ellos se van a levantar, como me levanté yo”.

Foto: Alcaldía de Medellín

Foto: Alcaldía de Medellín

Un referente

Para Luis Bernardo Vélez Montoya, Secretario de Inclusión Social, Familia y Derechos Humanos, el proyecto de voluntariado es un gran referente.

“La palabra que hoy encierran esta actividad es esperanza. Cuando nos planteamos en la Alcaldía el proyecto Somos Gente pensamos que las personas en situacion de calle merecen todo el respeto y cariño, y muchas oportunidades. Hoy las que lograron resocializarse les están diciendo a otros que es posible, que se salgan de la calle, que se unan al sistema, que busquen una oportunidad para ellos”, comenta el funcionario.

El nombre, Ave Fénix, se lo pudieron los mismos exhabitantes de calle, y desde el 30 de junio el grupo de voluntarios que empezará a salir dos veces a la semana a diferentes lugares para compartir su mensaje.

Como Omaira, otros 499 personas se han recuperado en año y medio de trabajo en las granjas y muchas de ellas cuentan hoy con un empleo en una empresa o en mercados campesinos.

Además, a las dos granjas que existen hoy se sumarán otras dos en los próximos meses, en las que se espera recuperar a aquellos habitantes que por su nivel de consumo de drogas y estado físico es más difícil resocializar.

“Nos hemos pasado de un modelo asistencialista a uno de oportunidades. Rescato el voluntariado y lo pongo como un referente muy importante porque no es lo mismo que les hable una persona que no conoce la realidad de vivir en la calle, a que les cuente su experiencia una que estuvo en la misma situación”, concluye el secretario.

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