En los últimos días el empresario Carlos Mattos y el columnista Óscar Collazos sellaron en buenos términos un lío judicial que prometía ser conflictivo para las partes. Todo comenzó en diciembre pasado, cuando Mattos se ofendió por una columna que Collazos escribió en El Tiempo, en la cual el periodista criticó la ostentación del empresario en un video trasmitido por la televisión española. Mattos tampoco soportó que el periodista diera declaraciones a la prensa que dejaban entrever que su fortuna tendría un origen poco claro. Por eso lo denunció por injuria y calumnia.
Sin embargo, en los últimos días y luego de varias llamadas y muchos intermediarios, se produjo un encuentro entre el abogado de Mattos, Abelardo de la Espriella, Collazos, y dos testigos, los periodistas Carlos Ardila y Óscar Ritoré. La idea era llegar a una conciliación. Ardila es amigo de Collazos y a través de su revista digital Metro.com ha cuestionado la forma en que los empresarios se han tomado la alcaldía de La Heroica.
La reunión se realizó en el Hotel Santa Clara de Cartagena el sábado 11 de febrero al son de carimañolas, jugos de la región y mucho suero costeño. Los testigos le dijeron a Kien&Ke que De la Espriella se refirió a las ofensas de Collazos sobre Mattos y sobre las pruebas que había en el proceso. Collazos, por su parte, insistió en que no tenía nada que rectificar porque él “no había injuriado ni calumniado a nadie”. Además, dijo que escribe con un Código Penal en la mano para cuidarse de no cometer errores que lo comprometan.
Al insistirle sobre sus declaraciones a la prensa, Collazos afirmó: “No he podido decir que el señor Mattos haya cometido un delito, si no me consta que ello haya ocurrido”. Pero después de tres horas de discusión llegaron a un acuerdo. La reunión terminó con la idea entre las partes de suscribir un documento de arreglo refrendado en notaría.
Días más tarde, después de muchos ires y venires, Mattos y Collazos firmaron el siguiente documento: “El señor Collazos deja constancia que no ha pretendido jamás imputar delito alguno al empresario Mattos, atacar su honra, irrespetar su integridad personal, empresarial y familiar o poner en entredicho el origen de su fortuna, de sus empresas o de sus negocios. Como consecuencia de lo anterior el señor Mattos retirará la denuncia interpuesta contra el señor Collazos por injuria y calumnia”, dice el documento, que concluye con el argumento según el cual Mattos “Nunca ha vulnerado el derecho de Collazos de expresar libremente su opinión".
Todos cuantos participaron del acercamiento convinieron un pacto de confidencialidad, el mismo que se rompió con el paso de los días por declaraciones de los protagonistas a la prensa. Así se selló 'amistosamente' un lío judicial que prometía alquilar balcón.
Con este episodio queda claro que el empresario Mattos no está dispuesto a que pongan en duda el origen de sus recursos, ni haga comentarios descalificadores sobre el video realizado por la televisión española, donde él y su familia muestran la cojinería en cuero de su baño y el ascensor de vidrio templado de su casa en Cartagena, entre otras cosas.
