Así pasa sus días Andrés Felipe Arias

Así pasa sus días Andrés Felipe Arias

2 de agosto del 2011

El aire libre y el paisaje son los grandes aliados de la reclusión del exministro de Agricultura Andrés Felipe Arias en la Escuela de Caballería, en el Cantón Norte de Bogotá. Su habitación limita con los cerros orientales de la capital y tiene como vía de acceso la carrera séptima. El exfuncionario, a diferencia de los más de 95.184 internos que hay tras las rejas en 144 cárceles del país, puede moverse con libertad por las extensas instalaciones.

De acuerdo con un acta del 27 de julio pasado, firmada por el coronel Juan Carlos Useda, director del Grupo Mecanizado, y el subdirector Operativo del Inpec, Jesús Germán Rusinque, el ex ministro Andrés Felipe Arias no puede montar a caballo en las cómodas instalaciones ecuestres de la Escuela ni  atravesar la carrera séptima para asistir a misa al centro religioso. Tampoco puede usar equipos de comunicación celular, pero sí tiene derecho a un computador sin Internet. Sin embargo, puede acceder a la cancha de tenis y tener visitas de lunes a viernes a las 8:00 a.m. hasta las 4:00 p.m., como cualquier recluso de la cárcel La Picota.  Los niños sólo pueden visitarlo los sábados y domingos. Las visitas se desarrollarán en la sala del Museo de Caballería, que queda situada en el segundo piso del casino de oficiales. Es un lugar amplio, cómodo y de mucha importancia para los militares, porque allí se conserva la historia de la Escuela.

Arias tiene derecho a visitas de treinta personas, incluidas con antelación en un listado que debe controlar el coronel Useda. El exministro puede cambiar esos nombres cada mes. En el caso de sus abogados, contadores y demás asesores, pueden ingresar en horarios de oficina, de 8:00 a. m. a 12:00 p. m. y de 2:00 p. m. a 5:00 p.m.

Arias, tal y como ocurrió con el exsecretario de la Casa de Nariño Bernardo Moreno, confinado en la Centro de Estudios Superiores de la Policía (CESPO), renunció a la alimentación proporcionada por el Inpec. El exfuncionario manifestó el día de su llegada al sitio que él correría con los gastos de alimentación y bebidas que consuma en el casino de la Escuela de Caballería. También renunció al régimen subsidiado de salud del Inpec y dijo que recurriría, en caso de necesitarlo, a su EPS.

Por el fuerte control de seguridad que opera allí, el exministro Arias ya no tendrá necesidad de utilizar las tres camionetas de alto blindaje que el Gobierno le había dado como medida de protección. Allí estará custodiado por personal militar que velará por el cumplimiento de los beneficios que le otorgó el Inpec, por tratarse de una persona que está bajo amenazas de las Farc. La Escuela de Caballería es la misma donde estuvo recluido el exministro Fernando Botero, que resultó involucrado en el proceso 8.000 en épocas del presidente Ernesto Samper.

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