Azúcar en la pasarela

Azúcar en la pasarela

8 de enero del 2011

Los empresarios Harold Eder y César Caicedo ocuparon la primera fila en el desfile de presentación de la marca Pink Filosofy durante el pasado Cali Exposhow. Como presidentes de dos grandes compañías del sector azucarero, Eder, del Grupo Manuelita, y Caicedo, de Colombina ‒que forma parte del Grupo Riopaila‒, compiten en los negocios, pero a la ahora de acompañar en las pasarelas a sus esposas, la modelo Adriana Arboleda y la diseñadora Johanna Ortiz, propietarias de la  marca de ropa Pink Philosphy, reviven una amistad que se remonta a los tiempos del colegio Bolívar, donde todos, ellos y ellas, estudiaron.

Crecieron entre cañas e ingenios y compartían la vida social caleña en las vacaciones cuando regresaban a Cali de Estados Unidos, donde ambos estudiaron administración de empresas, mientras a ellas las unió a moda. Johanna comenzó con el diseño de vestidos de baño y ropa de playa. Estudió en el Instituto de Arte en Fort Lauderdale y se especializó en diseño de moda en la escuela de diseño Parsons, en Nueva York. Luego vivió unos años en Miami, donde vistió artistas para el canal MTV Latino. De allí su amistad con la cantante mexicana Paulina Rubio, a quien le diseñaba los vestidos de baño.

Cuando regresó a Cali dispuesta a abrir una tienda, Adriana ya era una de las modelos más cotizadas del país, quien se inició en las pasarelas a los quince años. Es una de las mejores modelos del país, lleva más de quince años con las luces de las cámaras puestas en ella. Ambas llegaron al matrimonio con los azucareros, divorciadas, de relaciones breves que no superaron los cuatro años. Johanna estuvo casada con Felipe Lloreda, vinculado al periódico El País, con quien tuvo su hijo mayor, Lucas, de once años; después vendrían Lorenzo y Joaquín. Adriana se casó a los 19 años con el actor Alejandro Martínez, de quien se separó al poco tiempo. Sostuvo entonces una larga relación con el fotógrafo Mauricio Vélez durante los años de permanencia en Bogotá como presentadora del canal Caracol. Su regreso a Cali tuvo nombre propio: Harold Eder. Y con su matrimonio, que no completa el primer año, dejó los estudios de televisión y la intensidad sin tregua con la que asumía las pasarelas.

Y llegó el nuevo horizonte que hoy comparte con Johanna Ortiz: la empresa Pink Filosofy. Un proyecto en el que combinan trabajo en la industria de la moneda con compromiso social. Sólo trabajan con madres cabeza de familia de sectores deprimidos de la ciudad, en especial del Distrito de Aguablanca, y con indígenas desplazados. Además de crear una marca de ropa quieren aportar desde su posición privilegiada a una causa social, que cuenta con el apoyo de sus esposos empresarios. Y así, los rivales en los negocios son una fuerza común en las pasarelas.

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