Las mentes creativas detrás de B Capital

16 de octubre del 2018

Los diseñadores hablan sobre experiencia y creaciones.

B Capital

Diferentes medios especializados internacionales han hablado de lo que está ocurriendo en la industria colombiana de la moda que realmente significa una gran cantidad de empleos, por lo que se posiciona como una de las explotaciones con mayores ingresos anuales.

Es posible ver cómo en el país diferentes mentes creativas tienen una voz por expresar, así se presenta B Capital, un evento descrito como “disruptivo” que muestra lo que sucede en la escena nacional, como la antítesis de Bogotá Fashion Week o incluso su hermano, Colombiamoda, ambos de cortes tradicionales.

B Capital cuenta con diseñadores que pretenden aportar diversidad a la industria de la moda, no solo a través de una puesta en escena llamativa, como generalmente se da en este evento, también a través de la investigación que da soporte a las creaciones que se exponen en la pasarela, para que se vea explícito debido a que Colombia tiene su propia forma de construir vestuario y tendencias.

Los creativos colombianos, Ricardo Pava, Laura Laurens y Nicolás Rivero expresaron a KienyKe.com que estarán presentes con sus firmas en la versión 2018 de B Capital, además relataron sus inicios en este negocio que hace soñar, exige vivir el riesgo y no asegura el éxito rotundo.

Ricardo Pava habla sobre sus inicios como diseñador: “Siempre fui muy inquieto en el tema de la moda, en la parte estética por así decirlo, porque cuando uno está en el colegio no tiene idea de dónde va a parar, siempre fui muy sensible al tema de la fiesta y esto es algo que lo conecta mucho a uno con la moda, una cosa increíble, de hecho aún sigo siendo muy fiestero, amo la noche”.

Además, Pava recuerda que cuando era pequeño (a finales de la década de 1970), como su madre era bailarina de ballet y cantante de ópera, frecuentaba diferentes obras en el Teatro Colón. “Yo iba a mirar todas las temporadas, que en esa época eran bastante interesantes, como Carmen de Sevilla, Rigoletto, Pagliacci, todas las grandes óperas del momento que siguen siendo vigentes, entonces yo adquirí sensibilidad, desde el camerino, las puestas en escena y la música”.

“A vísperas de graduarme del colegio quise estudiar arquitectura pero me fui a Italia a estudiar diseño de interiores, inicialmente estudié historia del arte, regresé a Colombia, hice un pare, me conecté más con la moda y terminé estudiando diseño de modas en la Arturo Tejada, después seguí toda la trayectoria con varias cosas que estudié en Italia, como cursos de marketing”, cuenta brevemente el diseñador su época académica.

Ahora. con 27 años de experiencia profesional en el mundo de la moda, con diferentes matices, altos y bajos, entre ellos, dos quiebras que él mismo recuerda de manera jocosa, y con un camino gigantesco todavía por recorrer, la moda es su camino para toda la vida.

Asimismo, aprovecha para hablar sobre ese lado no tan reconocido de los diseñadores de moda: “Ser empresario es otro secreto en el mundo de la moda, no quedarse como artista, ya que tiene unas dificultades de crecimiento muy grandes”.

Por otro lado aparece Laura Laurens, una mente que marcha al ritmo de su propio tambor en lo que significa crear para el circuito de la moda colombiana, que se sale de las margenes y se expone constantemente en vitrinas internacionales.

Su gusto por la moda se puede decir que es una serendipia, de esas que traen recuerdos cercanos al corazón y se extienden como vocación profesional.

“Yo digo que fue por accidente porque en realidad estudié artes plásticas, pero desde chiquita bailé ballet, mi mamá y mi abuela me enseñaron a coser, entonces la costura fue algo con lo que crecí, en la universidad, para pagar las cuentas, hacía mi ropa, a la gente le gustaba y me decían ‘¡Ay! Te lo compro‘ y así empecé, entonces quedé flechada de ese intercambio de piezas, entre la idea, luego pasarlo a algo bidimensional, luego algo tridimensional y que luego una persona la habite en toda su interacción, entonces quedé vinculada al mundo de la moda”.

“Al principio yo tuve dos marcas y a finales de 2013 creé mi marca homónima, hicimos el debut en París y desde ahí, este año cumplimos 5 años de la marca. Me abrí al mercado internacional y diferentes boutiques”.

Para hablar de su estética, referencias y elementos que la inspiran, Laura se refiere a narrar. “Digamos que cada colección cuenta una historia diferente, pero la columna vertebral de todo son las paradojas, yo siempre digo que la marca son las paradojas de la Tierra y el más allá, porque me gusta trabajar siempre con los bordes y los límites de las cosas, parte del trabajo de la marca ha sido recuperar material de stock de las prendas militares y reinterpretarlos a través de la transformación textil, cómo coger lo ordinario y convertirlo en extraordinario“.

“Yo diría que es una crudeza elegante, como un descuidado refinamiento, esa cosa medio grunge pero también con detalles, procesos textiles y trabajo de superficies pictóricas”, así define Laurens el ADN de su marca.

Igualmente, la diseñadora aprovecha para llevar esta paradoja a su trabajo actual, “Es un proyecto que lleva más de un año, en temas de investigación y desarrollo, con una comunidad trans emberá, ubicada en el suroeste antioqueño, hacemos estas cocreaciones con la comunidad”, algo demostrado en las prendas con detalles en cuentas de colores, camuflados y animal print, pero sin exponer irresponsablemente a esta población.

Finalmente, pero no menos importante, está Nicolás Rivero, creativo de la firma A New Cross, una idea que se aleja de los cánones tradicionales del mundo de la moda, reúne la historia de un país y lo reinterpreta a su propia manera.

“A New Cross es un proyecto que ya lleva ocho años en el mercado, empecé desarrollando camisetas y piezas muy básicas, las compraba ya hechas y las estampaba, era un ejercicio más gráfico, en el que no estaba satisfecho con lo que encontraba en el mercado y me obligó a mí mismo a explorar temas como el patronaje y confección para desarrollar lo que tenía en mente”.

Rivero menciona que esto decantó en un ejercicio más riguroso, haciendo un estudio del cuerpo, analizando su anatomía de forma consciente, “como reinterpretar sus curvas, la arquitectura que guarda el cuerpo, su espacio mínimo habitable, el textil también es un canal de comunicación, cómo la ropa se usa para expresar ideas y posiciones políticas”.

A New Cross en B Capital 2018 mostrará un resultado de un análisis político fuerte, en un nivel social contundente, “entendiéndonos a nosotros como hilos en un tejido, que es el territorio que habitamos, lamentable ha sido violentado por la violencia y el desarraigo por las expropiación cultural a lo saberes que nos hemos estado desprendiendo y olvidando, por eso es que es extraño ver artesanos jóvenes”.

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