Boyacá: Mar de residuos tóxicos sin sostenibilidad ambiental

Boyacá: Mar de residuos tóxicos sin sostenibilidad ambiental

3 de Octubre del 2016

En Colombia nuestra lucha se concentra en el valle de Sogamoso, donde ahora el gobierno de Corea del Sur anuncia traer soluciones para la calidad del aire mientras nuestro gobierno no hace nada para controlar las infracciones ambientales. Sugamuxi, esa provincia donde hay miles de enfermos de cáncer y se queman residuos tóxicos sin control, exige con sus pobladores soluciones urgentes y la restricción inmediata de quemas indebidas.

“Se necesitan soluciones urgentes”, manifiestan líderes sociales y ambientales. Incluso el alcalde de la ciudad Sandro Condia anunció millonaria inversión para traer al Doctor Raúl Montenegro, investigador y científico argentino, quien demostró que existían cementeras multinacionales en la provincia de Córdoba, Argentina, que habían generado epidemia de cáncer en su población.

En conversación con el alcalde Condia, me manifestó: Debemos investigar qué tanto explotan las empresas de nuestros recursos minerales y cuánto le están dejando a la región en inversión social, avancemos en ese tema”.

Sin duda alguna, después de haber participado en la misión técnica de Europa y el recorrido por Perú y Argentina, he llegado a la conclusión de que la falta de sostenibilidad y legislación ambiental es una problemática internacional. Como parte del proceso de la investigación hice solicitud de información mediante un derecho de petición a los ministerios de Medio Ambiente, Protección Social y a la misma Presidencia de la República, donde le preguntaba al gobierno nacional qué tanta información y regulación existía para la quema de residuos tóxicos en Colombia.

Teniendo en cuenta la respuesta dada por Andrea López Arias, coordinadora del grupo de Sustancias Químicas y Residuos Peligrosos del Ministerio de Medio Ambiente, con copia Rino Acero, de la Consejería de Derechos Humanos de la Presidencia de la República, dando respuesta al derecho de petición con radicado MADS 017671 de 1 de julio de 2016, se permite aclarar que el ministerio tiene conocimiento de que Corpoboyaca y la ANLA, NO han otorgado autorización o licencia alguna para la quema de residuos peligrosos de todo el país en el valle de Sogamoso.  

Sin embargo, Corpoboyacá en respuesta dada el pasado 8 de agosto al derecho de petición presentado con la misma inquietud manifiestó que el ministerio dio trámite a la licencia ambiental, soporte que se encuentra en el expediente 00LA-0014/13 otorgada mediante la resolución 00620 del 29 de diciembre de 1994.  De igual manera, informa que la denominada empresa de Ecoprocesamiento NIT N° 860.009.808-5 que hace parte de la multinacional LAFARGE HOLCIM con presencia en cerca de 90 países, está dedicada a la quema de residuos peligrosos que, de acuerdo a expertos en epidemiologia, son tóxicos.  

No obstante, mediante resolución N° 0704 del 25 de julio de 2002 el Ministerio de Medio Ambiente modificó la licencia ambiental otorgada el 29 de diciembre de 1994 en la que se autorizó el coprocesamiento de aceites usados y residuos peligrosos, de lo cual no tiene conocimiento a la fecha Andrea López Arias, coordinadora de residuos peligrosos del Ministerio del Medio Ambiente. Por si fuera poco, cuando le pregunté al ministerio y a Corpoboyacá quién vigila la quema de estos residuos y quién controla la emisión de dioxinas, la respuesta fue que: “De acuerdo a la resolución 9090 de 2008 establece en sus capítulos los lineamientos que debe cumplir la quema de residuos tóxicos”.

Por esto existen ‘empresas’ que hacen dichos monitoreos, que deben tener certificado del IDEAM, el único requisito. Por tanto es clara la total ausencia del Estado para el control de la quema de residuos peligrosos, en cambio son las denominadas, según Corpoboyaca, ‘empresas’ quienes controlan y hacen los muestreos y análisis en laboratorio. Seguramente el gobierno de Corea del Sur nos traerá una compañía más para estos controles, que son fachada inhumana de buenas prácticas inexistentes.  

Lo más preocupante es que el Ministerio de Protección Social confirma, en respuesta al derecho de petición, que en Sogamoso y Duitama existen 18.000 enfermos de cáncer, sin contar los 15 municipios aledaños de la provincia.  No obstante, en una misión técnica realizada en la ciudad de Bruselas y Sennefe, Bélgica, donde fuimos invitados por la cámara Colombo-Suiza una delegación integrada por Wilmer Leal, secretario Privado de la Gobernación, Alejandro Gutiérrez quien para entonces era secretario para la Paz y había sido el segundo candidato a la Alcaldía de Sogamoso de mayor votación, un periodista del periódico El Tiempo, medio donde nunca vimos ningún informe de la misión.

En reunión con las directivas mundiales de esta compañía en su planta de Sennefe manifesté la necesidad urgente de suspender la quema de residuos tóxicos. La sorpresa la tuve cuando Wilmer Leal, secretario privado del Gobernador, comparó a Boyacá con una tienda y dijo que ahora el departamento tendría que ser un supermercado. Nunca habló de residuos tóxicos ni de inversión social. Afortunadamente grabé toda la reunión como soporte ante la opinión pública y evidencia de la investigación.

Con lo anterior queda claro que para las multinacionales es más económico invertir en el lobby burocrático que en las comunidades donde se genera el impacto de la explotación minera. Finalmente, no queda otro camino que recurrir a la CIDH, Naciones Unidas, OMS y cuanta organización acreditada internacional exista, para ver si pueden poner en orden la casa y frenar los abusos a los derechos humanos y ambientales fundamentales, exigiendo sostenibilidad por dignidad y desarrollo.

Si bien la explotación minera es necesaria, el uso no justifica el abuso, la explotación minera responsable genera desarrollo, cuando es descontrolada como hoy se vislumbra en Boyacá, genera miseria social, problemas de salud pública y un paisaje desolador.

Por Daniel Fernando Mejía Lozano

Periodista- Activista Movimiento Vive La Gente

Revista Senxura